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EL CHOLO QUE SE VENGÓ
Demetrio Aguilera Malta —Tei amao como naide ¿sabés vos? Por ti mei hecho marinero y hei viajao por otras tierras… Por ti hei estao a punto a ser criminal y hasta hei abandonao a mi pobrev vieja: por ti que me habís engañao y te habís burlao e mí… Pero mei vengao: todo lo que te pasó ya lo sabía yo dende antes. ¡Por eso te dejé ir con ese borracho que hoi te alimenta con golpes a vos y a tus hijos! La playa se cubría de espuma. Allí el mar azotaba con furor. Y las olas enormes caían, como peces multicolores sobre las piedras. Andrea…
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LA CASA DEL JUICIO
Oscar Wilde Y el silencio reinaba en la Casa del Juicio, y el hombre compareció desnudo ante Dios. Y Dios abrió el libro de la vida del hombre. Y Dios dijo al hombre: –Tu vida ha sido mala y te has mostrado siempre cruel con los que necesitaban socorro y con los que carecían de apoyo. Has sido hosco y duro de corazón. Te llamó el pobre y tú no le oíste, y cerraste tus oídos al grito del hombre afligido. Te apoderaste para tu uso particular de la herencia del huérfano y lanzaste las zorras a la viña de tu vecino. Cogiste el pan de los…
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FIESTA DE DISFRACES
Woody Allen Les voy a contar una historia que les parecerá increíble. Una vez cacé un alce. Me fuí de cacería a los bosques de Nueva York y cacé un alce. Así que lo aseguré sobre el parachoques de mi automóvil y emprendí el regreso a casa por la carretera oeste. Pero lo que yo no sabía era que la bala no le había penetrado en la cabeza; sólo le había rozado el cráneo y lo había dejado inconsciente. Justo cuando estaba cruzando el túnel el alce se despertó. Así que estaba conduciendo con un alce vivo en el parachoques, y el alce hizo señal de girar. Y…
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LA FAMA DE LUIS GABRIEL SUCHET
Hernan Casciari Me llamo igual que mi bisabuelo: Luis Gabriel Suchet, pero soy argentino. El viejo, del que tengo un cuadro enorme en la celda, conoció a Napoleón y con él derrotó a O’Donnell en Lérida. Así me contaba mi padre, y después hasta lo vi en un diccionario de la lengua. Yo tenía catorce años y me gustó ver mi nombre impreso. Allí tuve, por primera vez, la ilusión de aparecer en un diccionario, abajo del nombre de mi bisabuelo, con mi biografía completa y un final: «bisnieto del revolucionario francés». Todavía no había pensado cómo, pero mi vida ya tenía un sentido: inmortalizarme…
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CÓMO Y POR QUÉ ODIÉ LOS LIBROS PARA NIÑOS
Alfredo Bryce Echenique Creo que pocos niños habrán odiado tanto como yo los libros. Eran, además, objeto de mi terror. Cuando se acercaba la Navidad o el día de mi cumpleaños, empezaba a vivir el terrible desasosiego que representaba imaginarme a algún amigo de mis padres llegando a visitarme con una sonrisa en los labios y un libro de Julio Verne, por ejemplo, en las manos. Era mi regalo y tenía que agradecérselo, cosa que siempre hice, por no arruinarle la fiesta a los demás, en lo cual había una gran injusticia, creo yo, porque la fiesta era para mí, para que la gente me dejara feliz…