30
July
2014

EL DOLOR ES TU ELECCIÓN

 

 

Osho

 

Gran parte de tu dolor es tu propia elección. Eso es verdad.

Toda tu tristeza, todo tu dolor… gran parte de ello no está impuesto por los demás.

 

Contra lo que te imponen los demás, rebélate, pero lo que tú mismo has elegido, suéltalo.

No hay necesidad de observar. Simplemente comprender que “Yo me lo he impuesto a mí mismo” es suficiente, deshazte de ello.

 

¡Deja que los demás observen cómo te deshaces de ello!

Al verte deshaciéndote de ello, quizá también ellos comprenderán:

 

“¿Por qué sufrir innecesariamente?, los vecinos están deshaciéndose de su sufrimiento.”

 

Tus celos, tu ira, tu avaricia, todos traen dolor.

Tus ambiciones, todas traen dolor.

Y todo ello lo eliges tú mismo.

 

Fuente: http://reikinuevo.com/

29
July
2014

LIBRE DE NECESIDADES

 

 

Gabriel Sandler

 

¿Qué necesitas realmente? ¿Qué pasaría si algunas de las cosas que crees que necesitas, en realidad no las necesitases en absoluto?

 

¿Realmente necesitas la aprobación de los demás? ¿Realmente necesitas sentirte ofendido por cosas que ni siquiera te afectan?

 

¿Realmente necesitas esas papas fritas o ese cuarto trago? ¿Realmente necesitas acelerar para pasar ese semáforo que ya se ha puesto en amarillo?

 

Imagínate libre de la carga de tantas necesidades inútiles y auto-impuestas. En lugar de sentirte maniatado por tus molestas e insignificantes necesidades, podrías sentirte estimulado a llevar a cabo tus mas maravillosos sueños y deseos.

 

La próxima vez que instintivamente actúes movido por una sensación de necesidad, detente y pregúntate algo. ¿Es realmente una necesidad, o no es más que una cómoda manera de esconderte de tus mejores posibilidades?

 

Decide dejar de necesitar tanto. Tan pronto como lo hagas, descubrirás que tienes más que nunca.

 

Fuente: http://www.motivaciondiaria.com/

28
July
2014

LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES… ¡SIEMPRE!

 

 

Julio Bevione

 

Cuando reviso momentos de mi vida en los que perdí mi centro, me doy cuenta que el comienzo de todo fue cuando deliberadamente no dije una verdad, tal y como era. No me refiero a decir mentiras, sino a inventar historias fantásticas para ocultar alguna verdad que puede ser inconveniente. De decir las verdades a medias porque pueden molestar a otros y poner en amenaza el respeto o al cariño que recibimos. O, simplemente, no decir las cosas como son porque no nos conviene.

 

Esto que aparentemente hacía para protegerme de un mal mayor, lograba lo opuesto. Me mantenía en una tensión constante con las personas implicadas, mezclando culpa, miedo y amenaza, y terminaba quebrando relaciones que aportaban a mi vida. Es decir, tratando de evitar el sufrimiento, mío y de otros, terminábamos todos afectados en él. Por eso aprendí que la verdad siempre libera.

 

La verdad sana, ayuda a dar vuelta a las páginas y, sobre todo, a aliviar la conciencia. Nos da paz. A veces implica dolor, porque no siempre estamos listos para decir o escuchar las cosas como son. Así como las hierbas para sanar el hígado, el trago es amargo pero el resultado es sanador.

 

Animémonos a decir las cosas como las vivimos, como las sentimos y como creemos que son. Y permitamos que los demás también lo hagan. Cuando escuchamos las historias de los otros con respeto, y damos a conocer las nuestras, nos es más fácil ver el porqué de lo que está ocurriendo y nos da libertad para, con más conciencia, decidir qué queremos hacer con una situación.

 

Porque si no te digo todo lo que realmente me está pasando, ni me dices todo lo que realmente te está pasando, es imposible crear un puente para conectarnos. Cada uno en su pequeña isla, preso de una mentira. Por eso, como podamos, de la manera más amorosa posible, cuando lo sintamos y de la forma más clara, digamos nuestra verdad, contemos lo que está pasando en nuestra mente… y en nuestra vida, tal como es. La verdad nunca será una amenaza.

 

Fuente: http://panorama.com.ve/