20
November
2014

TRABAJAR POR LOGRAR EL PREMIO DE TUS METAS

     

 

Alex Arroyo Carbonell

 

A pesar de la enorme complejidad y diversidad de la raza humana y de todo lo que hemos logrado a través de la evolución, nuestro comportamiento básico te aseguro que en la mayoría de ocasiones resulta muy previsible: todos respondemos a los estímulos primarios de premio y/o castigo.

 

Incluso aunque pueda parecerte que en ocasiones esto no se produce, toda actividad que puedas hacer se reduce a este principio básico, de lograr un beneficio o evitar una pérdida.

 

Cuando es imposible lograr un beneficio sin pasar por la pérdida, dolor o castigo y el beneficio es de alto valor para nosotros, tampoco tenemos ningún reparo en actuar.

 

Te pondré varios ejemplos de ello:

 

Una madre puede pasarse noches enteras sin dormir cuidando de su pequeño si este está enfermo. Aguanta el castigo que le supone a su descanso porque es mucho mayor el premio de ver saludable a su hijo por el amor que le tiene.

 

Otra persona puede hacer huelga de hambre y castigar su cuerpo sin nutrirlo, porque prefiere el premio de la reivindicación de su mensaje por el cual pasa privaciones.

 

Lo que quiero mostrarte es que siempre estamos dispuestos a sufrir el castigo si el premio merece la recompensa. Por ello es tan importante que cuando perseguimos metas tengamos muy claro cuáles son los beneficios que obtendremos una vez logradas.

 

Este es el factor principal que impide a las personas tomar acción y trabajar duro por lo que desean. El castigo lo ven evidente, pero rara vez tienen claro el premio por el cual se esfuerzan.

 

Otra cuestión que te hará plantearte tu conducta es que la inmensa mayoría de personas están dispuestas a trabajar más duro por mantener lo que tienen, que por lograr las cosas que no tienen y desean. Te parecerá absurdo pero así es.

 

Casi todos están más enfocados en el miedo a la pérdida que en el deseo de ganar y esta es una de las razones fundamentales por las que no logran grandes metas. Piensan en pequeño y pequeños son sus resultados.

 

En muchas ocasiones los individuos se han esforzado duramente por conseguir sus metas y si no han podido lograr los resultados que deseaban han experimentado todo tipo de bajones emocionales y cuando de nuevo se plantean retos importantes su mente suele conectarlos rápidamente con esos sentimientos, con lo que resulta muy difícil volver a motivarse y mucho menos tomar acción.

 

Si te estás planteando afrontar nuevos retos en tu vida, pero observas que tus emociones no son las más adecuadas -y debes saber que todas aquellas que no sean de bienestar, no lo son-, podrás modificar tu estado emocional al instante y observar las cosas desde distinta perspectiva si realizas estas prácticas que te recomiendo, porque personalmente he comprobado que son los 2 sistemas más rápidos y eficaces para hacerlo:

 

1- Piensa en algo que te haga feliz. No importa que no tenga nada que ver con las metas en las que has estado pensando, pero cuando pones tu foco de atención en cosas que te aportan bienestar, también tu estado emocional cambiará a la velocidad de la luz, en la medida que más te guste lo que piensas.

 

Trata de verte en esa situación que tanto te satisface y conéctate por tanto tiempo como seas capaz. Cuanto más dures en ese estado mayor beneficio obtendrás.

 

2- Muévete. Pon tu cuerpo en actividad, ya sea que cantes, bailes, corras, saltes o cualquier otras cosa que sirva para ejercitar tu organismo. El ponerte en acción física te saca de ese estado de bajón emocional y posteriormente podrás pensar también con mayor claridad. Por el contrario, son muchas las personas que cuando sus emociones son negativas, castigan su cuerpo con adicciones que lo único que hacen es agravar su estado.

 

Fuente: http://lasleyesdelexito.es/

19
November
2014

DE DONDE LA CONFIANZA PROVIENE

 

 

Gabriel Sandler

 

De dónde proviene tu confianza no es en realidad tan importante. Lo que importa es a dónde puede llevarte.

 

Quizás tu confianza esté basada en tus experiencias pasadas, o quizás no. Quizás confías en ti mismo sólo porque así lo decidiste.

 

El tema de la confianza no pasa por lo que ya ha sucedido. Tener confianza pasa por avanzar y dar forma a lo mejor que podría ser.

 

Incluso aunque no tengas ninguna razón para estarlo, aún así puedes sentirte genuinamente confiado respecto de lo que intentas hacer. La confianza es una actitud que tú eliges, no una evaluación de aquello por lo que ya has pasado.

 

A fin de cuentas, la confianza no depende de a quién conozcas, ni de dónde hayas estado ni de lo que hayas hecho. Depende de tu decisión de hacer aquello que tú sabes que debes hacer.

 

La confianza puede ser tuya, no importa lo que pase. Decide que así sea y úsala para perseguir tus sueños.

 

Fuente: http://www.motivaciondiaria.com/

18
November
2014

ESCARBA ALLÍ DONDE NO QUIERES VER

 

 

Eli Bravo

 

Una imagen vale más que mil palabras, y si esta es chocante, diría que supera el millón. Quizás por eso me gustó la imagen que Carlos Fraga usó en una de sus conferencias para ilustrar la importancia de escarbar en nuestra vida y obtener así los mejores aprendizajes.

 

Un mojón.

 

Si bien el término es usado para nombrar los hitos a la vera del camino cuya función es medir las distancias, este mojón tiene una acepción más escatológica. Se refiere al excremento. Pupú, pues.

 

A nadie le gusta el estiércol, pero según Fraga, nuestro rechazo instintivo al mojón nos impide ver todo su potencial. Por ejemplo, que encierra el sustento de millones de microorganismos que jamás han sentido repulsión hacia esta materia orgánica. También, que es un fertilizante biológico. Incluso, que siendo un resultado natural de nuestra propia fisiología encierra algunas claves de lo que somos. Pero aún así lo desconocemos, lo ignoramos y hacemos todo lo posible por destruirlo. Jamás se nos ocurría escarbar en nuestros excrementos por nuestra propia voluntad, y si alguien debe hacerlo, que sea el bioanalista. Para eso le pagamos.

 

Interesante, porque un examen de heces puede revelar patologías que de otra forma no serían diagnosticadas.

 

Por favor, no te quedes con la imagen literal. Acá estamos hablando de metáforas (que no siempre tienen que ser poéticas y sublimes). Cuando Fraga habla de escarbar en el estiércol se refiere a explorar en nuestra vida para conocernos mejor y crecer de verdad. Esto significa adentrarse en lo más brillante, pero también, en lo más turbio que llevamos adentro.

 

¡Esta vida de mierda! es una expresión común. Cambia vida por relación, trabajo o gobierno. El hecho es que a veces las cosas, la gente o las situaciones se nos presentan como una caca de gorrión, y en otras, como un pozo séptico. Sea como sea, taparnos la nariz, darle la espalda y salir corriendo asqueados ayudará muy poco en solventar la situación.

 

Hay que escarbar para entender para qué está sucediendo lo que sucede, porque solo así podremos integrarlo y superarlo. O dicho de otro modo: hasta que no perdamos el miedo y aceptemos los episodios más difíciles de nuestra vida estaremos guardando el sucio bajo la alfombra.

 

Y no me vengas con que sucio tendrá otra gente porque tu casa es impoluta. Como dice el refrán, podrás comer flores, pero al igual que todos los humanos, evacúas.

 

¿Tienes el valor de explorar allí donde tu instinto te dice que te apartes?

 

Quieras o no, en eso que ves como una materia sucia e indeseable hay una parte tuya, de tu comunidad, de tu historia. Y por supuesto que resultan más agradables los aspectos radiantes y placenteros, pero solamente cuando los observas en su totalidad, es decir, en conjunto con los turbios y espesos, adquieren todos su verdadera dimensión. Y así, con el panorama en toda su diversidad, tienes la oportunidad de elegir con que parte te conectas. Porque no se trata de engancharse con el lodazal. Entra, pero no para quedarte chapoteando.

 

Así podría ocurrir que tras escarbar, explorar y aceptar, el mojón en tu camino no resulte ser tan malo después de todo. Incluso, podrías llegar a pensar que a final de cuentas valió su peso en oro.

 

Fuente: http://www.inspirulina.com/