10
May
2008
Brian Tracy
Lo que usted consiga en la vida no necesariamente será lo que usted quiera conseguir, sino lo que espera alcanzar. Las expectativas ejercen una poderosa e invisible influencia que hace que las personas se comporten y las situaciones se desarrollen tal como lo esperan.
La gente adinerada espera ser rica. La gente exitosa anhela ser exitosa. La gente alegre y popular espera ser alegre y popular. Su vida y sus circunstancias son el resultado de sus propias expectativas. Usted posee el control de la mayor parte de sus expectativas. Esto no significa que a estas personas no les sucedan cosas malas o inesperadas, o que no enfrenten situaciones negativas en su vida. Pero cuando esto ocurre, ellas entienden que son parte de la vida, que son las excepciones a la regla, y esto les ayuda a responder mejor a la realidad que se les presenta.
Las personas que tienen poco éxito se caracterizan por sus pobres expectativas hacia el futuro; son negativas, fatalistas, pesimistas. Y esto hace que de alguna manera las situaciones se resuelvan de la forma esperada; es decir teñidas de negativismo.
El doctor Robert Rosenthal, de la Universidad de Harvard, afirma que las expectativas de los profesores tienen un enorme impacto en la actuación escolar de sus alumnos. Su estudio también comprobó que si los estudiantes eran conscientes que se esperaba de ellos un buen rendimiento académico, su productividad era mucho mejor que en aquellos casos donde no existían dichas expectativas.
Indudablemente, las perspectivas que otros pueden tener sobre nosotros, serán de gran incidencia en nuestras vidas. Sin embargo, las más importantes son las que usted pueda tener de sí mismo. Ahora, lo más interesante, en lo que a expectativas se refiere, es que pueda fabricarse las que usted piense que son las más atinadas para su vida. Puede crearse su propia manera de abordar el mundo y esperar lo mejor de sí en cada actividad en la cual esté involucrado.
El multimillonario Clement Stone era famoso por ser un “paranoico invertido”. Él creía que todo el mundo estaba conspirando para que él triunfara. El paranoico invertido ve en cada situación la voluntad celestial de conferirle algún tipo de beneficio o de enseñarle alguna lección valiosa para el logro de su éxito.
Un asistente a uno de mis seminarios, que por aquella fecha se encontraba sin empleo, me contó que después de haber escuchado esto, comenzó a hacerse todas las mañanas la siguiente reflexión: “creo que hoy me va a suceder algo maravilloso”.
Repitió esto una y otra vez hasta que empezó a desarrollar una actitud que le hacía esperar con gran ansiedad cualquier acontecimiento del día. Lo más asombroso del caso es que comenzaron a sucederle una serie de eventos maravillosos. A la semana de iniciar este ejercicio, después de estar seis meses sin empleo, recibió dos ofertas de trabajo. Sus problemas económicos y sus dificultades parecieron solucionarse de manera milagrosa. Era como si de repente todo lo que hiciera le saliera bien.
Así que espere lo mejor de usted. Imagínese que tiene habilidades ilimitadas y que puede lograr lo que desee. Piense que su futuro sólo está limitado por su imaginación, y que lo que haya logrado hasta ahora es sólo una fracción de lo que es verdaderamente capaz de lograr. Imagínese que sus momentos más grandes están por venir y que todo lo que le ha pasado hasta ahora ha sido sólo una preparación para las grandes cosas que le llegarán
Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL
7
May
2008
Jim Rohn
“Aléjese de la multitud del 97%. No use sus excusas. Hágase cargo de su propia vida y su futuro.”
Cualquier día podemos disciplinarnos y producir cambios. Cualquier día podemos abrir el libro que abrirá nuestra mente al nuevo conocimiento. Cualquier día podemos empezar una nueva actividad. El día que queramos podemos empezar el proceso de cambio en nuestras vidas. Podemos hacerlo inmediatamente, o la semana siguiente, o el mes siguiente, o el año siguiente.
También podemos hacer nada. Podemos pretender en vez de actuar. Y si la idea de tener que cambiar nos hace sentir incómodos, podemos seguir tal como estábamos. Podemos preferir el descanso al trabajo, el entretenimiento a la educación, el espejismo a la verdad, la duda a la confianza. La posibilidad de elegir es nuestra. Pero mientras maldecimos el efecto, seguimos alimentando la causa.
Como observó Shakespeare, “La culpa no está en las estrellas, sino en nosotros”.
Nosotros creamos nuestras circunstancias actuales mediante nuestras elecciones previas. Tenemos tanto la habilidad como la responsabilidad de hacer elecciones mejores comenzando hoy. Los que buscan una vida mejor no necesitan más respuestas o más tiempo para pensar las cosas y lograr mejores conclusiones. Necesitan la verdad. Necesitan toda la verdad. Y necesitan nada más que la verdad.
No podemos permitir que nuestros errores de juicio, repetidos diariamente, nos guíen por la senda equivocada. Debemos seguir volviendo a lo básico que hace las mayores diferencias en el resultado de nuestras vidas.
Y después tenemos que hacer las decisiones importantes que van a llevar vida, felicidad y alegría a nuestra vida diaria.
Y si me permiten ofrecer un último consejo para los que buscan y necesitan hacer cambios en sus vidas - si no le gusta como van las cosas, ¡cámbielas! Usted no es un árbol. Usted tiene la habilidad de transformar totalmente cada área de su vida - y todo comienza con su propio poder de elegir.
Colaboración de Julio Javier Mejía R.
Fuente: http://libertad.blogs.peru.com
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL
28
April
2008
Raúl Vargas Chirinos
A veces una simple conversación puede cambiar tu vida, le suele ocurrir a todos, aunque a veces no lo percibimos.
Así le ocurrió a Bob Hattahuay, nuestro protagonista de “La Gran Conexión”, al conocer al Dr. Crater -un médico jubilado de San Luis - quien le enseñó a Bob el secreto del éxito.
Por lo general el éxito se asocia a ideas de ganar dinero, o de poseer bienes materiales, o a la acumulación de riqueza o al cumplimiento de nuestros retos y metas. Sin embargo, son tan sólo sus manifestaciones.
En uno de los diálogos entre Bob y el Dr. Crater, éste último le preguntó:
- Bob, ¿quien es usted?
- ¿quien soy?
- Sí, contésteme con una sola palabra. Bob le contestó entre otras cosas, que era un buen marido, un buen padre, un presentador de radio en San Luís…
- ¿Qué edad tiene? -preguntó el doctor.
- Cuarenta y ocho años.
- ¿Y en cuarenta y ocho años todo lo que sabe de sí mismo es lo que acaba de decirme? Bob le respondió con cierta incomodidad, que no sabía qué quería que le diga. El doctor Crater miraba al fondo de la cafetería donde las camareras estaban atareadas preparando las mesas para comer, aparentemente con la mirada extraviada, cuando rompió el silencio con ésta pregunta:
- Bob, ¿sabe cuál es el secreto del éxito?
- Dígamelo - respondió Bob.
- El secreto del éxito (no importa como defina el éxito) es creer absolutamente en uno mismo. Si no sabe quien es usted, ¿cómo puede creer en algo que no conoce? Sólo cuando se conozca podrá creer en usted mismo.
Cada uno de nosotros estamos “moldeados” con nuestro propio y predominante estilo de comportamiento, con nuestro estilo personal, con su riqueza de rasgos sobresalientes y de aquéllos rasgos que nos reprimen; conocerlos nos permitirá afirmar lo que nos funciona y neutralizar e incluso deshacer, aquéllos rasgos que no nos funcionan. Esto nos ayudará a saber y a sentirnos satisfechos con quienes somos.
Para conocer nuestro propio estilo personal podemos empezar con reconocer cuáles son nuestras fortalezas y cuáles nuestras debilidades. Después conocer cuáles son los estilos predominantes en las personas. Esta es una herramienta poderosa, pues nos apoyará en conectarnos con las personas en el mundo globalizado de hoy y tener éxito en nuestras relaciones personales que es la base para cualquier otra clase de éxito que tengamos en nuestra vida.
Fuente: http://caminosdevida.buscoafiliados.com
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