20
July
2008
Ricardo Ros
Los grandes líderes de todos los tiempos, desde Julio César al Dalai Lama, desde Leonardo Da Vinci al Che, son recordados, más por su estilo personal de pensamiento, que por sus acciones específicas. Un estilo es una estrategia para el comportamiento, que determina, no sólo lo que esa persona se permitirá a sí misma hacer, sino, sobre todo, el camino por el que lo hará. El estilo es una cualidad intangible sobre el comportamiento que deja una impresión mucho más amplia que el propio comportamiento.
El estilo nos da a las personas una base para el comportamiento diario. Tu estilo personal nos enseña la manera en la que te has posicionado en la vida, refleja tu estrategia personal en la vida y predice la manera en la que tratarás de resolver las situaciones que se te vayan presentando.
No podemos esconder nuestro estilo personal. Una sola acción puede pasar desapercibida, pero no es posible esconder los patrones de comportamiento. La repetición atrae la atención. Tus patrones de comportamiento son una exhibición pública de tu estilo personal, una radiografía a la vista de todos del estado de tu mente.
Un estilo personal de pensamiento no es ni bueno ni malo. Lo que importa es si te sirve o no para resolver las situaciones que se te van presentando y, sobre todo, si con tu estilo personal eres capaz de tomar la iniciativa respecto a tu propia vida.
Pero si no estás contento con tu estilo personal, no existe ninguna ley que diga que lo tienes para toda tu vida. Simplemente puedes cambiarlo. La gente lo está haciendo todos los días.
El estilo es un tema de elección personal, que nada tiene que ver ni con el nivel de educación, ni con la religión, ni con la ideología política. Ni siquiera tiene que ver con que seas forofo de uno o de otro equipo de fútbol o con el dinero que ganas al final de mes. Tiene más que ver con la forma del pensamiento, con cómo has decidido utilizar tu mente.
De la misma manera en la que has decidido qué programas de televisión quieres ver, qué tipo de calzado te pones, qué amigos merecen la pena o qué páginas Web visitas, el estilo es también algo que has decidido tú. Cambiarlo depende sólo de ti. Si no te gusta un programa de televisión, cambias de canal. Si no te gusta la camisa que llevas, la cambias por otra. Si no te gusta cómo llevas el cabello, vas a un peluquero a que te lo arregle. Si no te gusta tu estilo personal de forma de pensar, también puedes cambiarlo. Es tu decisión.
Tomar la decisión de cambiar tu estilo te puede llevar 20 años. O dos minutos. Requiere un acto de voluntad.
¿Crees que se puede cambiar el estilo personal de pensamiento? ¿Lo has hecho alguna vez? ¿Cómo lo hiciste?
Fuente: http://www.ricardoros.com
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL
17
July
2008
José Luis Domínguez Pascual
Hay una antigua leyenda acerca de tres hombres, cada uno de los cuales, cargaba dos sacos, sujetos a sus cuellos, uno al frente y el otro a sus espaldas.
1) Cuando al primero de ellos le preguntaron que había en sus sacos, el dijo:- Todo cuanto de bueno me han dado mis amigos se halla en el saco de atrás, ahí fuera de la vista, y al poco tiempo olvidado. El saco de enfrente contiene todas las cosas desagradables que me han acontecido y, en mi andar, me detengo con frecuencia, saco esas cosas y las examino desde todos los ángulos posibles. Me concentro en ellas y las estudio. Y dirijo todos mis sentimientos y pensamientos hacia ellas.
En consecuencia, como el primer hombre siempre se estaba deteniendo para reflexionar sobre las cosas desafortunadas que le habían sucedido en el pasado, lo que lograba avanzar era muy poco.
2) Cuando al segundo hombre le preguntaron qué era lo que llevaba en sus dos sacos, el respondió:- En el saco de enfrente están todas las buenas acciones que he hecho. Las llevo delante de mí y continuamente las saco y las exhibo para que todo el mundo las vea. Mientras que el saco que llevo atrás, contiene todos mis errores. Los llevo consigo a dondequiera que voy. Es mucho lo que pesan y no me permiten avanzar con rapidez, pero por alguna razón, no puedo desprenderme de ellos.
3) Al preguntarle al tercer hombre sobre sus sacos, él contestó:- El saco que llevo al frente, está lleno de maravillosos pensamientos acerca de la gente, los actos bondadosos que han realizado y todo cuanto de bueno he tenido en mi vida. Es un saco muy grande y está lleno, pero no pesa mucho. Su peso es como las velas de un barco; lejos de ser una carga, me ayudan a avanzar. Por su parte, el saco que llevo a mis espaldas está vacío, pues le he hecho un gran orificio en el fondo. En ese saco, puse todo lo malo que escuché de los demás así como todo lo malo que a veces pienso acerca de mí mismo. Esas cosas se fueron saliendo por el agujero y se perdieron para siempre, de modo que ya no hay peso que me haga más penoso el trayecto.
Moraleja
Tú ya conoces a las personas con quien vives. Evita los puntos de conflicto que siempre causan discusión. Busca los puntos que te unen, que siempre generan sonrisas y abrazos. Y principalmente cambia tus pensamientos hacia los demás, viendo lo mejor de ellos, no lo peor que tienen.
Fuente: http://blogs.diariosur.es
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL
21
June
2008
Norma Cruz
La mayoría de las personas carecen de un objetivo en sus vidas. No se dan tiempo para pensar qué es lo que realmente esperan de la vida. Aceptan lo que han recibido. Aceptan sus resultados como parte de su vida. ¿Qué harían si sus vidas fueran diferentes?
Pregunta a cualquier persona mayor, de escasos recursos financieros, si cuando fueron jóvenes tuvieron un plan claro con metas definidas para su vida… podremos asumir que la respuesta será “no”.
Por el contrario, pregunta a una persona que llega a la edad mayor sin problemas financieros… ¿cuál crees que sería su respuesta?
Las personas que llegan a la plenitud de su vida con una seguridad económica, normalmente han tenido un plan de vida sobre el cual han basado sus acciones y esfuerzos, teniendo muy claro su meta.
Tenemos más de lo que imaginamos.
Nuestro potencial va más allá de cualquier idea que podamos tener sobre nosotros mismos. Contamos con recursos ilimitados e increíbles.
Una persona normal quedaría en estado de shock si pudiera ver todo lo que es posible de lograr, si lo intentaran, si usaran todos los recursos disponibles.
Debido a que la mayoría de las personas desconoce todo el potencial con el que cuentan, limitan sus aspiraciones al nivel que están acostumbrados a llegar.
Es bien sabido que un susto o peligro repentino, libera cada partícula de energía requerida para llevar a cabo cosas sorprendentes, tales como entrar a un edificio en llamas, sumergirse en aguas profundas, levantar objetos pesados …, y todo esto se hace sin pensarlo, sólo se tiene muy claro lo que se desea: salvar la vida o rescatar a otra persona.
Si tú pudieras tener algo en la vida ¿qué es lo que sería? Si tu pudieras ser alguien que tu quisieras, o hacer algo que quisieras ¿qué escogerías?
Tú puedes ser, tener o hacer cualquier cosa que tú quieras.
Varias fuentes coinciden que para que tú puedas lograr que ocurra un cambio en tu vida, hay 3 elementos básicos que deben estar presentes: Deseo, Expectativa e Imaginación.
1. Deseo
Primero que nada debes desear que algo cambie. No limites tus deseos con sólo aquello que crees que puedes tener. Atrévete a soñar y a tomar riesgos.
El deseo y los poderes mentales del hombre son ilimitados… entonces viene la pregunta lógica: ¿por qué la mayoría de los hombres y mujeres viven vidas limitadas? La respuesta radica en que la mayoría de los hombres y mujeres nunca han explorados todas sus posibilidades.
Asumen erróneamente que lo que han logrado en el presente, es lo que son capaces de lograr. Falsamente creen que el mañana será tan poco exitoso como el hoy. Así que tristemente aceptan la auto-limitación.
Tanto como vivan dentro de sus limitaciones, no serán motivados a descubrir las grandes oportunidades que se encuentran frente a ellos.
2. Expectativa
Debes de comprender que todo lo que quieras lograr se puede lograr mediante la constancia y la persistencia. Nunca deseas algo que no esperas ni esperas algo que no deseas.
Si por un lado esperas que tu vida sea grandiosa, te motivas y tienes metas claras, pero esperas recibir sólo fracasos y desgracias… difícilmente lograrás esas metas, por muy motivado que estés al inicio.
Por eso muchas personas se desesperan, porque intentan algo nuevo, pero como no les funcionó como querían, prefieren no cambiar y mejor continuar recibiendo “más de lo mismo” haciendo con sus vidas “más de lo mismo”.
Esperar un resultado positivo implica también fe. Tener la seguridad que pase lo que pase, lograras tus deseos y si hay obstáculos levantarse y continuar el camino, sin voltear atrás.
3. Imaginación
Pensamos en imágenes. Cuando traes a tu mente un recuerdo del pasado, una situación presente o un sueño que deseamos lograr, aparece en nuestra mente una imagen.
Todo lo que existe en el mundo primero fue creado en la mente de alguien, por ejemplo la luz eléctrica, el avión, el internet… ¡la misma silla donde te encuentras sentada/o primero estuvo en la mente de una persona!
Sueña, si sueña… trae a tu mente las imágenes de lo que deseas obtener en tu vida, y añade emociones positivas a lo que ves… actúa como si ya lo tuvieras, y aunque muchos o pocos se puedan burlar de ti… que eso no te detenga… nunca vas a darle gusto a los demás.
Reflexiona: si no es ahora… ¿cuándo?… si no eres tu… ¿quién?… Atrévete a Cambiar tu Vida.
Fuente: http://www.mujeresdeempresa.com
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL