25
February
2010

CREADO PARA RESOLVER PROBLEMAS. SEIS PASOS PARA SALIR DE ELLOS0

Bernardo Stamateas

En el camino hacia la realización de nuestros sueños, hay ocasiones, en las que se nos presentan determinadas dificultades que no sabemos cómo resolver. Nuestra naturaleza nos capacita para enfrentar cualquier tipo de situación y solucionarla, estamos preparados para eso. Sin embargo, el mayor obstáculo se nos presenta al querer hacer de una sola manera, a nuestro modo. Lo que otra persona pudo superar a “su modo” a nosotros quizás no nos ayude. Por lo tanto comenzamos a preguntarnos: ¿Cómo voy a hacer para resolver éste, mi problema?

La solución está en tu interior
No te evadas de los problemas simplemente porque no puedes resolverlos, no te escondas debajo de la alfombra, el problema ¡seguirá allí! Tampoco los niegues, no creas que por repetir una y otra vez: “no tengo problemas, no tengo problemas” se va a ir así, de repente. Menos recomendable es negarlos. Dentro de ti hay un pensamiento que se “distingue” de los demás, de la “masa”. Las personas exitosas logran sus objetivos porque piensan diferente del resto y se animan a ir más allá de lo que el común de la gente les impone. Si no puedes resolver un problema es, seguramente, por estar enredado entre reglas y sistemas de pensamientos obsoletos. Tenemos que revisar nuestra mente para cambiar el sistema de creencias y hacer cambios sustanciales. Cuando estés listo para salirte de las normas preestablecidas y de los pensamientos erróneos serás capaz de resolver cualquier inconveniente que se te presente. Tienes que ser creativo, y creatividad no significa “conocimiento”. Creatividad no es sinónima de “ser universitario”, sino de disponer todo el potencial con el que has sido creado a disposición de la generación de nuevas ideas y de posibles soluciones. No quiero decir con esto que el conocimiento no es importante, no. Me refiero a que la imaginación, sumada a la creatividad y al potencial que aun no salieron de tu interior deberán ser puestos en marcha para generar nuevas y eficaces soluciones. A la creatividad se la elige como forma de vida. Solo ella te hará ver las dificultades desde diferentes ángulos los cuales, jamás te los hubiera permitido ver el conocimiento adquirido. No te conformes con lo que conoces. ¡Prográmate para más, sal de la zona de confort y anímate! Esfuérzate y no desmayes a mitad de camino. Ser un generador constante de soluciones te posibilitará estar un paso adelante de los futuros cambios. Ni la magia, ni la suerte, ni los ángeles, ni la adivinación te conducirán a la solución del problema sino que necesitarás buscar y activar la creatividad y el potencial con el cual has sido creado. Las ideas de avanzada, de progreso, de resolución, de éxito están puestas en marcha por personas que no son del “montón”, por individuos que se diferencian del pensamiento generalizado; es debido a esto que alcanzan el éxito. Ellos se animan a quebrar las fortalezas mentales y los patrones de conductas que no sirven más.

Seis pasos para salir de los problemas.

Primer paso: Identificarlo
Es necesario identificar la dificultad, antes de poder encarar la posible solución. Primero la identificas, luego generas alternativas, las analizas y por último las llevas a cabo. Cuando descubras cual es la raíz de lo que te impide alcanzar el objetivo, aparecerá la solución. Te ayudará a enfocarte en la creación de nuevas ideas y estrategias para llegar a buen término.

Segundo paso: Anotarlo
Quizás ya sea conocido el problema a enfrentar y pienses: “pero esto ya me sucedió varias veces” y no encontré solución. No es así como llegarás a encontrarla. Verás que escribiéndolo, te será más fácil captar ideas y soluciones exitosas. Tu mente y tus pensamientos tienen que estar orientados a este fin: a buscar una solución. Recuerda: todo problema tiene una solución. Te aconsejo que lo escribas y le asignes un puntaje de dificultad. Así te darás cuenta si es necesario resolverlo de inmediato o puede esperar y la razón por la cual debes resolverlo. Te ayudará a pensar regularmente en ese momentáneo obstáculo y crear diversos tipos de salidas a él.

Tercer paso: Simplificarlo
Hacer de tu problema otro problema mayor te traerá inconvenientes. No lo dimensiones. Reduce tu problema a una categoría menor. Albert Einstein fue un hombre que supo simplificar sus problemas. Desarrolló la teoría de la relatividad en un comienzo aplicada a un grupo sencillo de casos. Trabajar en un problema sencillo ayudó a este hombre a desarrollar ideas que hicieron posible una teoría más general. En otras palabas: simplificar el problema es esencial para encontrar la solución.

Cuarto paso: Cambiar de Estrategia
Abraham Maslow expresó: “Cuando la única herramienta que posees es un martillo, cada problema empieza a parecerse a un clavo”. Cambiar de estrategia te llevará a cambiar el punto de vista acerca de él. El hecho de seguir insistiendo en estrategias y planes que no te resultan, no te permitirá vislumbrar otras posibles soluciones. Para graficarlo de alguna manera: pasar al otro lado de él: ¿cómo lo ves ahora? ¿Continúa en ese grado de dificultad que lo veías antes? ¿Observas una nueva y posible solución? Nuevas estrategias y nuevos métodos te acercarán a resultados exitosos.

Quinto paso: Vale Equivocarse.
Einstein decía: “cualquiera que nunca haya cometido un error no ha intentado nunca nada nuevo”. No utilices las equivocaciones para culparte. Los errores son necesarios para poder generar nuevos proyectos y guarda la ideas rechazadas porque en un futuro quizás puedas utilizarlas.

Sexto paso: Solucionarlo
Es fundamental para arribar a una solución creer que uno es capaz de resolverlo y accionar en consecuencia. No descartes ninguna idea, algunas te parecerán sin sentido al comienzo, pero luego te puede servir. Escribí todas las ideas que tengas, tu inteligencia no tiene límites. Puedes transformar una idea que al comienzo te parece no tan buena, en una idea de oro que te acerque a resultados inesperados.

Te animo a que desafíes tu problema. Considéralo como una oportunidad para poder crecer, elevarás tu estima y te sentirás aceptado por ti mismo. Los problemas son oportunidades ¡necesitas sacarles provecho! cuanto más grandes sean ellos, mayor será el ascenso hacia tu próximo nivel de crecimiento. Tu éxito vale el esfuerzo.

Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com

24
February
2010

EL ORDEN NATURAL0

Paulo Coelho

“…Aunque todos pasen por momentos de dolor, las generaciones continuarán  y su legado perdurará durante mucho tiempo”.

Un hombre muy rico le pidió a un maestro zen un texto que siempre le hiciese recordar lo feliz que era con su familia.

El maestro zen tomó un pergamino y con una bella caligrafía escribió:

-El padre muere. El hijo muere. El nieto muere.

-Pero ¿qué es esto? Yo le pedí alguna cosa que me inspirase, una enseñanza que despertase el respeto de las próximas generaciones de mi familia, ¿y usted me da algo así de deprimente?

-Usted me pidió algo que le hiciese tener presente de manera constante la felicidad de vivir junto a su familia. Si su hijo muriera, el dolor sería devastador para todos. Si fuera el nieto el primero, la experiencia sería asimismo insoportable.

Sin embargo, si su familia va desapareciendo en el orden que puse en el papel, se estará cumpliendo el curso natural de la vida. De esta manera, aunque todos pasen por momentos de dolor, las generaciones continuarán, y su legado perdurará durante mucho tiempo.

Cada cual con su destino
Un samurái conocido por todos por su nobleza y honestidad, visitó en cierta ocasión a un monje zen en busca de consejos. Nada más entrar en el templo en el que rezaba el maestro, se sintió inferior, y pensó que, a pesar de toda una vida luchando por la justicia y la paz, ni siquiera había llegado cerca del estado de gracia del hombre que tenía frente a él.

-¿Por qué estoy sintiéndome tan inferior? –le preguntó al monje cuando este concluyó sus oraciones–. Ya he visto la cara de la muerte muchas veces, mientras defendía a los más débiles, de manera que sé que no tengo de qué avergonzarme. Sin embargo, al verlo meditando, sentí que mi vida no tenía importancia.

-Espere. En cuanto haya atendido a todos los que vengan hoy a verme le daré la respuesta.

Durante el día entero, el samurái permaneció sentado en el jardín del templo, observando a las personas que entraban y salían en busca de consejos. Vio cómo el monje los atendía a todos con la misma paciencia y la misma sonrisa luminosa en su rostro. Pero su estado de ánimo no dejaba de empeorar, pues había nacido para la acción.

Por la noche, cuando ya todos habían partido, él insistió:

-¿Ahora podrá darme alguna enseñanza?
El maestro le pidió que entrase, y lo condujo hasta su cuarto. La luna llena brillaba en el cielo y todo el ambiente inspiraba una profunda tranquilidad.

-¿Ve usted esta luna, lo bella que es? Va a cruzar todo el firmamento, y mañana el sol volverá a brillar de nuevo. Solo que la luz del sol es mucho más fuerte, y logra mostrar los detalles del paisaje que tenemos delante: árboles, montañas, nubes… He contemplado los dos astros durante años y nunca escuché a la luna diciendo: ¿por qué no brillo tanto como el sol? ¿Será que soy inferior a él?

-Claro que no –respondió el samurái–. La luna y el sol son cosas diferentes, y cada uno tiene su propia belleza. No podemos compararlos.

-Entonces, ya sabe la respuesta. Somos dos personas diferentes, cada cual luchando a su manera por lo que cree, y haciendo lo posible por mejorar este mundo. El resto son solo apariencias.

Fuente: http://www.larevista.ec

23
February
2010

SUERTE: ¿DESTINO O VOLUNTAD?0

David Fischman

Muchos piensan que la suerte es un componente del éxito sobre el cual no tenemos control, que existen personas con suerte que la vida los favorece. Sin embargo, las últimas investigaciones demuestran que gran parte de la suerte depende de nosotros.

Un investigador inglés colocó una escalera en una calle transitada para medir el nivel de superstición de las personas. El 70% de las personas decidió esquivar la escalera en lugar de pasar por debajo de ella, que era la ruta corta, mostrando así una dosis de superstición. Para sorpresa del investigador, cuando se les preguntó si eran supersticiosas y si pasarían por debajo de una escalera, sólo el 12% respondió que sí.

La superstición está relacionada con la suerte. Las personas supersticiosas piensan que la suerte depende del destino y que ellas pueden influenciarla al evitar gatos negros o pasar por debajo de escaleras, entre otros. Pero… ¿la suerte es destino o voluntad?

El psicólogo inglés Richard Wiseman realizó un estudio para probar si la suerte dependía de la casualidad o de la voluntad. Encontró que el 50% de los entrevistados consideraba que tenía suerte y sólo el 14% pensaba que tenía mala suerte, el 36% restante no optaba por alguna postura. Este estudio demostró, primero, que las personas que piensan que tienen suerte no tienen habilidades psíquicas: ambos grupos fallaron en una prueba al intentar predecir el número de la lotería. Luego, llegó a las siguientes conclusiones sobre las personas que asumen tener buena suerte:

1. Crean un amplio círculo de amistades y relaciones. Al estar más conectadas socialmente, reciben más oportunidades, sonríen más frecuentemente, tienen un mejor contacto visual y su expresión corporal acerca a las personas y atrae posibilidades.

2. Tienen una actitud más relajada hacia la vida. Al tener esta actitud, poseen la capacidad de detectar oportunidades. La gente más estresada, en cambio, está más concentrada en sus problemas y no observa bien su entorno. En una investigación que menciona Wiseman, se arrojó un billete en el piso, camino hacia una cafetería. Efectivamente, las personas que consideraban que tenían suerte encontraron el billete en más oportunidades. Con ello se concluye que el hecho de que tomen la vida con una actitud más relajada les permite observar y captar las oportunidades del entorno.

3. Toman decisiones confiando en su intuición. En el estudio, 90% de las personas que consideraba que tenía suerte indicó que confiaba en su intuición versus sólo 20% de las personas que no se sentían con suerte.

4. Esperan que su buena suerte continúe en el futuro, con lo cual crean una profecía que se cumple. Como sienten que tendrán buena fortuna en lo que hacen, tienen una actitud más positiva, toman más riesgos, aprovechan más oportunidades. Se sienten más confiados y eso los ayuda a tener más posibilidades de ser exitosos. Todo lo contrario ocurre con las personas que consideran que no tienen suerte; si alguna vez son premiados con buena fortuna, lo ven como un evento temporal que se extinguirá rápidamente.

5. Interpretan los eventos negativos en sus vidas como pasajeros y como una oportunidad para aprender, siempre rescatando el lado positivo de las cosas.

Si usted está en un banco cuando unos ladrones lo asaltan y recibe una bala que le hiere el brazo, ¿consideraría que tiene buena o mala suerte? En un estudio, aquellos que previamente consideraban que tenían mala suerte, respondieron que sería otra situación más de mala suerte. Las respuestas de aquellos que previamente se consideraban con buena suerte dieron el resultado totalmente contrario. Ellos sentían que herirse sólo el brazo era buena suerte. Los que sienten que tienen suerte ven los eventos negativos como positivos. Eso les permite tener una actitud positiva, que les ayuda a tener apertura de mente y a encontrar soluciones a sus problemas.

En conclusión, en gran medida, la buena suerte depende de nosotros.

Fuente: http://www.davidfischman.com