INVICTUS
William E. Henley
En la noche que me cubre,
Negra como el pozo de un punto al otro,
Agradezco a todos los dioses
Por mi alma inconquistable.
En las peores circunstancias.
No he cejado ni llorado.
Bajo los golpes de la suerte.
Mi cabeza sangra, pero sigue erguida
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Se levanta el horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa lo estrecho de la entrada,
Cuan cargado de castigos el pergamino.
Soy el dueño de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.
Gracias a Carlos Andrés Vera por recordar este poema