28
February
2010

DIOS CON GAFAS0

Paulo Coelho

Uno puede aprender muchas lecciones con los personajes más comunes y en los sitios más recónditos.

Norma y las cosas buenas


En Madrid vive Norma, una brasileña muy especial. Los españoles la llaman “la abuela rockera”: en la actualidad tiene más de 70 años, trabaja en varios lugares al mismo tiempo y siempre está ideando promociones, fiestas o conciertos de música.

En cierta ocasión, hacia las cuatro de la mañana –cuando yo ya no aguantaba más de cansancio– le pregunté a Norma de dónde sacaba toda esa energía.

–Tengo un calendario mágico. Si quieres, te lo enseño.

A la tarde siguiente fui a su casa. Poco después sostenía en la mano una vieja hojita, toda llena de anotaciones.

Bien, hoy es el descubrimiento de la vacuna contra la polio –dijo–. Vamos a celebrarlo, porque la vida es bonita.

Norma había copiado, en cada uno de los días del año, alguna cosa buena que había ocurrido en aquella fecha. Para ella, la vida es siempre un motivo de alegría.

Sidney: el australiano y el anuncio en el periódico
Estoy en el puerto de Sidney, admirando el hermoso puente que une las dos partes de la ciudad, cuando se me acerca un australiano y me pide que lea un anuncio de un periódico.

Las letras son demasiado pequeñas –me dice– no consigo leerlas.

Yo lo intento, pero no llevo encima mis gafas de leer. Le pido disculpas al hombre.

No tiene importancia –dice él–. ¿Sabe una cosa? Pienso que Dios también tiene la vista cansada. No porque esté viejo, sino porque lo quiso así. De este modo, cuando alguien hace algo que no está bien, él no consigue verlo con claridad, y termina perdonando a la persona, pues no quiere cometer una injusticia.

¿Y qué pasa con las cosas bien hechas?, pregunto yo.

Bueno, Dios nunca se olvida las gafas en casa.

Celos mortales


Justo al día siguiente de mi primera visita a Australia, mi editor me lleva a una reserva natural cerca de la ciudad de Sidney. Allí, en medio de los bosques que cubren el lugar conocido como Montañas Azules, existen tres formaciones rocosas en forma de obelisco.

Son las Tres Hermanas –dice mi editor–, y me cuenta la siguiente leyenda:
Un hechicero paseaba con sus tres hermanas cuando se les acercó el más famoso guerrero de aquellos tiempos.
–Quiero casarme con una de estas bellas muchachas, dijo.

–Si una de ellas se casa, las otras se van a creer feas. Estoy buscando una tribu en la que los guerreros puedan tener tres mujeres, respondió el hechicero, alejándose.

Y, durante años, caminó por el continente australiano, sin conseguir encontrar esta tribu.

–Por lo menos una de nosotras podría haber sido feliz, dijo una de las hermanas cuando ya estaban viejas y cansadas de tanto caminar.

–Estaba equivocado –respondió el hechicero–. Pero ahora es tarde.

Y transformó a las tres hermanas en bloques de piedra para que quien pasase por allí, pudiese entender que la felicidad de uno no tiene por qué conllevar la tristeza de los otros.

Fuente: http://www.larevista.ec

27
February
2010

LOS PATOS HACEN BULLA – LAS ÁGUILAS VUELAN0



Nadie puede hacer que usted preste un buen servicio a sus clientes… esto porque un buen servicio es una alternativa.
Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista que prueba este punto.

El estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que Harvey notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer muy bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey.
Le alcanzó un cartón plastificado y le dijo: yo soy Wally, su chofer, mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Harvey leyó la tarjeta: Misión de Wally: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera más rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable…”

Mi amigo Harvey quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio ¡¡sin una mancha!!

Mientras se acomodaba detrás del volante, Wally le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado. Mi amigo bromeando le dijo: “No, preferiría una soda” Wally sonrío y dijo: “No hay problema tengo un conservador con Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja. Casi tartamudeando, Harvey le dijo: “Tomaré la Coca Cola dietética”
Pasándole su bebida, Wally le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Wall Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…”
Al comenzar el viaje, Wally le pasó a mi amigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenía el aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cuál sería la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si Harvey prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. …

“Dime Wally, le preguntó mi asombrado amigo: ¿siempre has atendido a tus clientes así?”

Wally sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos años. Mis primeros cinco años manejando, los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuché en la radio acerca de Wayne Dyer, un “Gurú” del desarrollo personal.

El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez te frustrarás. El decía, “Para de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los patos hacen bulla y se quejan, las águilas se elevan encima del grupo”.
Esto me llegó aquí, en medio de los ojos, dijo Wally. Dyer estaba realmente hablando de mí. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus choferes… los taxis estaban sucios, los choferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios.
Se nota, que los cambios se han pagado, le dijo Harvey..
Si, seguro que si, le dijo Wally. Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reserva a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.

Wally era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal. Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Wally el taxista tomó una diferente alternativa. El decidió dejar de hacer bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

Los Patos hacen bulla, Las águilas vuelan.

Que tengas un lindo día, salvo que ya tengas otros planes.

Colaboración de Laura Luisa Cordero

Fuente: http://es.groups.yahoo.com/group/grupo_zeppilli_peru

26
February
2010

BUSQUE SU PROPIO DESTINO CON AMBICIÓN0

Jim Rohn

¿Cuál es el origen de una ambición sincera?

Realmente sólo existe un sitio en donde puede encontrar una ambición sincera y es justamente dentro de usted – en cada pensamiento, en cada movimiento, en cada motivación. Su ambición será una expresión de quién es usted realmente, su propia “Auto-expresión”.

¿No será acaso la auto-expresión realmente la auto-dirección?

¿Qué opinan ustedes? Fíjese usted mismo cómo se comporta, cómo se auto-motiva.
La Ambición es el resultado de la auto-dirección y la auto-dirección es una de las seis claves principales necesarias para construir la ambición.

La auto-dirección positiva le dice, “Yo sé quién soy y sé a donde quiero llegar. Estoy acumulando conocimientos, experiencias, sentimientos y filosofías que me ayudarán a prepararme para las oportunidades que estoy seguro se me presentarán sin avisar y sin proponérmelo”.

Debido a que sabe a dónde quiere llegar es que usted ha estado trabajando en las diversas facetas de su personalidad, las mismas que lo convertirán en una mejor persona. Trabajando en su actitud, trabajando en su salud, trabajando en sus habilidades para administrar su tiempo.

Póngalo por escrito y revíselo constantemente, visualizándose en el lugar al que desea llegar y recorriendo la dirección que usted ha elegido.

La dirección determina el destino. Por eso es que usted se debe preguntar:
“¿Estarán todas las disciplinas en las que estoy comprometido, conduciéndome a donde quiero llegar?”

Que pregunta tan importante para hacérnosla todos al inicio de cada mes, al comenzar cada semana, al despertar cada día. Lo que nunca querrá hacer será engañarse a usted mismo. Engañe a su vecino, engáñeme a mí, engañe al mercado, pero no se engañe a usted mismo – cruzando los dedos – esperando llegar a buen puerto cuando ni siquiera sabe a dónde quiere llegar.

Usted debe preguntarse a menudo, ¿estoy siguiendo las disciplinas que me llevarán en la dirección que quiero ir? No evite hacerse estas preguntas importantes, preguntas que lo ayudarán a determinar su propia dirección, izar sus velas, fijar su destino.

¿Es esta la dirección que quiero para mi vida?
¿Comparto con alguien la misma dirección?
¿Es esta una meta que he querido alcanzar desde mi niñez?
¿Es la meta de mis padres, de mi esposa(o), de mi jefe, de mis hijos o es la mía propia?

Hágase usted mismo estas preguntas y luego cuestiónelas. Después de que haya respondido estas preguntas, vaya un paso más allá y pregúntese, “¿Qué estoy haciendo que me funciona y qué estoy haciendo que no me funciona?”

Cuestiónese nuevamente. Trabaje mentalmente para definir su mejor alternativa de dirección – su auto-dirección. Luego, ambiciosamente persevere en su propia auto-dirección. Permita que el poder de su ambición lo lleve donde usted desea llegar, hacer lo que usted desea hacer, ¡para crear la vida que usted desea vivir!

Fuente: http://www.usatupc.com