25
July
2010

¿TE SIENTES INDISPENSABLE?

Valentín se graduó hace un par de años y vive en Estados Unidos. Tiene un trabajo en el área de computación en una compañía internacional que lo lleva a viajar con frecuencia por diversos países. Cuando le pregunté por su trabajo, me respondió:

- “Tranquilo, pero muy bien”.

- ¿Por qué tranquilo? Le pregunté.

Me dio una respuesta muy interesante:

- “Porque allá se entra muy puntualmente pero se debe salir también a la hora exacta. Si te quedas a trabajar más tiempo, tu jefe empieza a dudar de tu capacidad y ofrece quitarte el trabajo. El trabajo que se asigna es para realizarse dentro de las horas que debes permanecer en la oficina y a la empresa le interesa que quienes trabajan ahí tengan una vida personal.”

Esto coincide con un programa de televisión que me tocó ver por cable en días pasados. Era una reunión de expertos en relaciones laborales y la gran discusión eran los horarios de trabajo que se han alterado en muchos países. Uno de los expertos en relaciones humanas dijo que el trabajo NO debería sustituir jamás a la vida personal del trabajador. Y explicó por qué:

“La única posibilidad de encontrar el equilibrio necesario para que una persona sea sana en lo psicológico, emocional e intelectual es que le dedique tanto tiempo a sus relaciones personales como a sus relaciones laborales. Las “exigencias laborales“ -explicó- se han vuelto muy demandantes. Algunas empresas han obligado a sus empleados a posponer su vida personal para un futuro que nunca llega y lo que es peor, a renunciar a ella para sustituirla con la vida laboral, lo cual es absurdo”.

Uno de los expertos señaló algunas de las cuestiones que deberían encender la alarma en cualquier institución o empresa, porque son síntomas de que algo anda mal:

  • Exceso de juntas, particularmente de aquellas en las cuales se discute mucho pero no se llega a nada concreto.
  • Planes y proyectos muy bien elaborados que rara vez toman forma.
  • El premiar a quien permanece trabajando dos o tres horas después de la hora de salida. Según el experto, eso sólo puede suceder por tres razones:
  • Porque no le alcanza el tiempo (síntoma de ineficiencia o incapacidad por parte del trabajador).
  • Porque se le ha asignado más trabajo del que debe tener ese puesto (síntoma de ineficiencia de la empresa o de quien asigna el trabajo).
  • Porque hizo cosas ajenas al trabajo durante el tiempo de éste (deshonestidad del trabajador) y, por lo tanto, debe reponer tiempo perdido.
  • Efecto dominó (cualquiera de las tres opciones mencionadas sucede con alguien y afecta el trabajo de otros que, como consecuencia, también se tendrán que quedar a completar su responsabilidad).
  • El que todos los ejecutivos o directivos deban estar siempre (a cualquier hora de cualquier día) disponibles, para lo cual se les obliga a cargar con un rastreador a donde vayan: celular, beeper, etc.
  • El que se reciban mensajes, electrónicos oficiales escritos a altas horas de la noche o en la madrugada y/o durante fines de semana (que deben estar dedicados a la vida familiar) y/o de sitios vacacionales o de descanso.
  • El que entre los empleados o directivos de los niveles superiores haya un índice muy alto de divorcios, o peor aún: de infartos y crisis nerviosas.
  • El que los familiares (principalmente esposa e hijos) de los trabajadores se quejen del tiempo excesivo que éstos le dedican a la empresa.
  • El que el único tema de discusión o plática en las reuniones donde coinciden varias personas de la misma empresa sea relacionado con el trabajo.
  • El que los trabajadores descubran que ir al cine, teatro, ópera, conciertos, museos o centros de diversión se ha vuelto una actividad excepcional en su vida.
  • El que el trabajo se convierta en algo agobiante y genere más estrés que satisfacción en quien lo realiza.

¿Reconoces a tu esposo(a), a tu jefe(a), amigo(a), tus colegas? ¿Crees que el experto está equivocado? ¿Las consideras exageraciones?

El trabajo es uno de los elementos importantes en la vida de los seres humanos, pero no el único.

Una pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que saliste de tu trabajo a la “hora de salida”, sin sentirte culpable? Ahora, ¿qué opinas? A veces nos desvivimos tanto por el trabajo que lo menos que esperamos es una gratificación a nuestros esfuerzos.

Por eso pienso que uno debe compartir con su familia todo el tiempo que pueda.

El trabajo se mantiene y otro número toma tu lugar, nadie es indispensable en una compañía.

Entiende, comprende, reflexiona:

Que en tu HOGAR nadie toma TU LUGAR y TÚ si eres INDISPENSABLE en él.

Cualquier similitud con la vida real, es solamente una mera coincidencia…

Colaboración de Ramón Carballo

Fuente: http://reflexionesdiarias.wordpress.com

24
July
2010

LA TALLA NO IMPORTA

John Strak

He estado pasando un tiempo en los Países Bajos últimamente. Es un pequeño salto a través del Mar del Norte desde el Reino Unido, y Schiphol (Ámsterdam) debe de ser uno de los principales y más civilizados aeropuertos en el mundo.

Además del hecho de que hay vendedores de tulipanes holandeses uno detrás de otro en casi todo lugar de la terminal (que brindan el más maravilloso escenario hasta para el comprador más quisquilloso), ésta está sentada justo arriba de una estación del tren que ofrece conexiones fáciles a cualquier parte de los Países Bajos o cualquier otro país europeo a solo cinco minutos caminando desde las salas de llegada.

Pero si los hombres de Marte aterrizaran en la Tierra y preguntaran por una tarjeta de calificaciones con todos los países del mundo, los Países Bajos no estarían marcados como “No se lo pierda” en el rango. Nada más piense, es un país muy pequeño en el cual, aún con una pequeña población, la densidad poblacional es alta; la mayor parte de su territorio está por debajo o al del nivel del mar, y se han dedicado muchísimos esfuerzos para mantener el mar fuera de él; y su lenguaje no es el más fácil de dominar. ¿Por qué estarían los marcianos interesados en los Países Bajos?

Los libros de historia dan la primera pista para que los Marcianos quieran hacer un viaje a Ámsterdam. En el Siglo XVII los holandeses eran rivales de Inglaterra como el poder de comercial y colonial del mundo. Esas conexiones de comercio todavía son aparentes y la economía holandesa, a pesar de su pequeño territorio, ha alcanzado una presencia muy significativa y reputación en las exportaciones agrícolas y alimentarias.

La segunda pista está en el tamaño y la competencia de los negocios holandeses. Parte de su horticultura, sus empresas lácteas y cárnicas, y las cadenas de abastecimiento que las sostienen se colocan entre las más grandes del mundo, y pertenecen o están muy cercanamente conectadas a los productores.

Una tercera pista está en la reacción holandesa a la adversidad. En vez de considerar como un castigo el naturalmente bajo territorio holandés, éste se ha usado para construir un sistema de bajo costo para movilizar bienes (incluyendo los agrícolas) a través de largas distancias y, a través de los tres principales ríos que salen hasta el mar vía los Países Bajos, para acceder al resto de Europa. Esos canales, por ejemplo, han sido un factor primario en el crecimiento histórico de la producción holandesa de cerdos.

Una cuarta y última pista para los invasores marcianos es la composición y la actitud de los trabajadores y gerentes holandeses. Están reconocidos a través de Europa por su flexibilidad, productividad y formalidad, además de ser multilingües, participar activamente, ser cooperativos y proactivos.

Y ¿qué resulta de esto? Bueno, el PIB per cápita de alguien en los Países Bajos es de $39,000 dólares, justo detrás del a cifra para Estados Unidos de $46,000 dólares. Eso es sumamente notable cuando se compara y contrastan las bases de recursos de los dos países: 16 millones de personas contra 300 millones, y si se observan los indicadores no monetarios de desempeño, probablemente los Países Bajos estén adelante de Estados Unidos.

Usted se preguntará: ¿Es este blog un comercial para los Países Bajos? No, es una lección que realmente cuenta en los negocios (y en desarrollar una economía). Lo que importa no es la talla, o los recursos que se tengan bajo los pies, es la actitud y la aplicación de las personas.

Estoy seguro que cualquiera de ustedes que maneja un exitoso pequeño o mediano negocio estará de acuerdo.

Colaboración de Rina Fernández V.

Fuente: http://www.carnetec.com

23
July
2010

LOS 7 HÁBITOS MORTALES

Estos son los 7 hábitos mortales que, sin darnos cuenta, usamos a diario y envenenan nuestro ser y nuestro entorno.

1. Castigar
2. Quejarse
3. Culpar
4. Amenazar
5. Perseguir
6. Criticar
7. Sobornar

Estos hábitos se sustentan en la idea de que la culpa de nuestros problemas siempre la tienen los demás y que por tanto son ellos los que deben cambiar y no yo. Así es como hemos sido educados. Pero este camino no conduce a ninguna parte. El mundo que nos rodea está sustentado por esta idea.

Hemos aprendido esos hábitos en nuestra infancia de nuestros maestros, padres, abuelos y amigos. Pero el hecho de que sea aquello que hemos aprendido en nuestra infancia no significa que sea lo correcto o lo más sano para nuestra psique.

El problema práctico de tratar de controlar a los demás es que, cada vez que nosotros nos quejemos, juzguemos, manipulemos, critiquemos, castiguemos o amenacemos a alguien, encontraremos una resistencia en los demás, que nos responderán en el mismo tono vibratorio al que nosotros les estamos situando. Así es la naturaleza humana inconsciente. El paso evolutivo siguiente es ser conscientes de esta situación y transmutarla. ¿En qué?

Podemos trasmutar los 7 hábitos mortales por 7 hábitos del amor, y así poder crear un mundo feliz, responsable y del que todos participemos.

¿De qué se tratan estos hábitos del amor?

1. Apoyar
2. Estimular
3. Escuchar
4. Aceptar
5. Confiar
6. Respetar
7. Negociar las diferencias.

No es simplemente una frase bonita, para usar como recurso para cuando alguien nos pregunte algo y así podamos quedar bien. Se trata de un proceso mucho más laboriosos. Hemos de observarnos en cada momento para ver que reacciones tenemos. Y antes de que aparezca cualquiera de los 7 hábitos venenosos sustituirlo por un hábito amoroso.

Así tendremos:

Culpar – Aceptar
Sobornar – Estimular
Quejarse – Escuchar
Criticar – Respetar
Perseguir – Solucionar diferencias
Castigar – Apoyar
Amenazar – Confiar

¡Vale la pena que lo intentemos!

Colaboración de Verena Sieber de Price

Fuente: http://untrozodemialma.blogspot.com