• LITERATURA

    EL TURISTA ORIGINAL

        Hernán Casciari   Ahora mismo estoy viajando en un tren y voy leyendo un libro gordo muy interesante. Mis tiempos de lectura ocurren en el ferrocarril o cuando estoy cagando en casa. Pero resulta que tanto el baño como el vagón presentan incomodidades: no tienen mesas amplias ni apoya brazos, por ejemplo; entonces al libro lo debo soportar en las manos. Cuando el volumen es breve no hay mayores problemas, pero ir y venir con un ladrillo de medio kilo en las manos, en pleno siglo veintiuno, empieza a resultar un despropósito. Mientras voy a visitar a mi amigo don Juan, estoy leyendo un libro maravilloso, pesado y gordo…

  • LITERATURA

    JIM

        Roberto Bolaño   Hace muchos años tuve un amigo que se llamaba Jim y desde entonces nunca he vuelto a ver a un norteamericano más triste. Desesperados he visto muchos. Tristes, como Jim, ninguno. Una vez se marchó a Perú, en un viaje que debía durar más de seis meses, pero al cabo de poco tiempo volví a verlo. ¿En qué consiste la poesía, Jim?, le preguntaban los niños mendigos de México. Jim los escuchaba mirando las nubes y luego se ponía a vomitar. Léxico, elocuencia, búsqueda de la verdad. Epifanía. Como cuando se te aparece la Virgen. En Centroamérica lo asaltaron varias veces, lo que resultaba extraordinario…

  • LITERATURA

    EL DÍA EN QUE UN LECTOR SE ME MURIÓ DE MUERTE NATURAL

        Hernan Casciari   I.   Hay que viajar a los tiempos en que empezaba tímidamente lo que después iba a ser llamado «el fenómeno de los blogs», un furor que iba a durar unos seis o siete años. Yo escribía mi primera novela en directo —una novelita— de forma anónima, disfrazado de un ama de casa mercedina de cincuenta y dos años, en la que imitaba un poco la voz de mi vieja y recreaba como podía nostalgias felices de mi adolescencia.   Yo ya vivía en Barcelona y estaba muy nostálgico: eso me ayudaba a estar durante un rato, a la madrugada, en casa.   Una noche,…

  • LITERATURA,  REFLEXIONES

    EL JARDÍN DE LOS OÉ

      Juan Forn   En 1994, Martha Argerich tenía que dar un concierto en Japón a dúo con Rostropovich y le propuso tocar, entre la primera y la segunda parte del concierto, una pieza muy breve, de menos de cinco minutos, obra de un compositor japonés desconocido. La extrema levedad y sencillez de la pieza dejó perplejo al exigente público japonés. Argerich explicó después que para ella era “música pura” y que la había descubierto a través de su discípula y protegida Akiko Ebi, quien acababa de grabar un disco entero con las breves piezas de ese compositor desconocido. Ebi había grabado aquel disco por influencia de su primera profesora…

  • LITERATURA

    TRAMONTANA

        Gabriel García Márquez   Lo vi una sola vez en Boceado, el cabaret de moda en Barcelona, pocas horas antes de su mala muerte. Estaba acosado por una pandilla de jóvenes suecos que trataban de llevárselo a las dos de la madrugada para terminar la fiesta en Cadaqués. Eran once, y costaba trabajo distinguirlos, porque los hombres y las mujeres parecían iguales: bellos, de caderas estrechas y largas cabelleras doradas. Él no debía ser mayor de veinte años. Tenía la cabeza cubierta de rizos empavonados, el cutis cetrino y terso de los caribes acostumbrados por sus mamas a caminar por la sombra, y una mirada árabe como para…