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    ¡SEÑORA!

        Pablo Palacio   – Le digo que fue usted; no sea sinvergüenza. – Pero… ¡Señora!… perdone: no se de lo que se trata. -¡Ah! Cínico… devuélvame enseguida lo que ha cogido. El hombre sintió  un crujido en el armatoste de su buen juicio y se quedó viendo la cara de la rabiosa con ojos desencajados. – ¿Fue usted quien estuvo sentado junto a mí en el Teatro? – … Sí, señora; así me parece… – Entonces, ¿qué hizo de mi saquito de joyas? – Pero, ¿qué saquito de joyas? – ¡Oh! Esto es demasiado. Y ¡claro!, no podía ser de otra manera. ¡A lo que hemos llegado! Usted…

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    TRES COCINEROS Y UN HUEVO FRITO

        Macedonio Fernández   Hay tres cocineros en un hotel; el primero llama al segundo y le dice: “Atiéndeme ese huevo frito; debe ser así: no muy pasado, regular sal, sin vinagre”; pero a este segundo viene su mujer a decir que le han robado la cartera, por lo que se dirige al tercero: “Por favor, atiéndeme este huevo frito que me encargó Nicolás y deber ser así y así” y parte a ver cómo le habían robado a su mujer. Como el primer cocinero no llega, el huevo está hecho y no se sabe a quién servirlo; se le encarga entonces al mensajero llevarlo al mozo que lo…

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    EL TONTO DE RAFAEL

                                   Rafael Alberti   Por las calles, ¿quién aquél? ¡El tonto de Rafael! Tonto llovido del cielo, del limbo, sin un ochavo. Mal pollito colipavo, sin plumas, digo, sin pelo. ¡Pío-pic!, pica, y al vuelo todos le pican a él. ¿Quién aquél? ¡El tonto de Rafael! Tan campante, sin carrera, no imperial, sí tomatero, grillo tomatero, pero sin tomate en la grillera. Canario de la fresquera, no de alcoba o mirabel. ¿Quién aquél? ¡El tonto de Rafael! Tontaina tonto del higo, rodando por las esquinas bolas, bolindres, pamplinas y pimientos que no digo. Mas nunca falta un amigo que le mendigue un clavel. ¿Quién aquél? ¡El tonto de Rafael!…

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    EL MIEDO GLOBAL

        Eduardo Galeano Fragmento   Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados. La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje miedo de decir. Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras. Es el tiempo del miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin…

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    LA DOBLE Y ÚNICA MUJER

      Pablo Palacio (Ha sido preciso que me adapte a una serie de expre­siones difíciles que sólo puedo emplear yo, en mi caso particular. Son necesarias para explicar mis actitudes inte­lectuales y mis conformaciones naturales, que se presentan de manera extraordinaria, excepcionalmente, al revés de lo que sucede en la mayoría de los «animales que ríen»). Mi espalda, mi atrás, es, si nadie se opone, mi pecho de ella. Mi vientre está contrapuesto a mi vientre de ella. Ten­go dos cabezas, cuatro brazos, cuatro senos, cuatro piernas, y me han dicho que mis columnas vertebrales, dos hasta la altura de los omóplatos, se unen allí para seguir –robuste­cida– hasta la…