• LITERATURA

    NO SOY YO CUANDO ME DISGUSTO

        Hernán Casciari   Yo también después de reventar costuras y volverme loco tras una crisis marca cañón, agarro mi bolsito Dunlop y me pongo a hacer dedo en la ruta para llegar a una ciudad nueva, en la que nadie sepa quién soy. Como mi amigo Bill Bixby, experto en crisis y gran comprador de camisas leñadoras. El hombre entra en crisis por una mujer, por desgaste profesional, por falta de vocación o porque lo aplasta la intrascendencia del universo. Particularmente sólo probé las dos primeras. (La vocación me acompaña a donde voy, como el perro al sulky; mientras que el universo y sus disparates se controlan con…

  • LITERATURA

    NOSOTROS Y LOS NÚMEROS REDONDOS

        Hernán Casciari   Acabo de cumplir treinta y tres años y por suerte no ha pasado nada; eso se debe a que la cifra no tiene ceros. Le tengo un respeto cabalístico a los números, a las fechas que sospecho claves, a los calendarios y a los ceros cuando están a la derecha. Aunque por suerte no soy el único idiota que se rige por esto de los números redondos. Para comenzar una dieta, las señoras excedidas prefieren dejar los postres los lunes. Nunca un miércoles por la tarde. Para ser más buenos, mejores personas o esposos fieles, muchos esperamos que el año termine, y que la buena…

  • LITERATURA

    LOS ASESINOS

        Ernest Hemingway   La puerta del restaurante de Henry se abrió y entraron dos hombres que se sentaron al mostrador. —¿Qué van a pedir? —les preguntó George. —No sé —dijo uno de ellos—. ¿Vos qué tenés ganas de comer, Al? —Qué sé yo —respondió Al—, no sé. Afuera estaba oscureciendo. Las luces de la calle entraban por la ventana. Los dos hombres leían el menú. Desde el otro extremo del mostrador, Nick Adams, quien había estado conversando con George cuando ellos entraron, los observaba. —Yo voy a pedir costillitas de cerdo con salsa de manzanas y puré de papas —dijo el primero. —Todavía no está listo. —¿Entonces por…

  • LITERATURA

    EL ICEBERG DEL TITANIC

        Arturo Pérez-Reverte   Ayer entré en un bar y no pude tomarme un vermut porque la máquina registradora no funcionaba. Era un chisme con pantalla táctil y casillas determinadas para cada consumición, y se había estropeado. Le dije al camarero que me dijese cuánto debía, y punto. Como toda la vida. Pero respondió que imposible. Tenía que marcarlo antes. Sus jefes no le dejaban hacer otra cosa; y hasta que la máquina funcionase, no podía servir nada. Así que me fui al bar de enfrente, regentado por una china simpática: un sitio como Dios manda, con moscas, albañiles y borracho de plantilla. La dueña hablaba español con acento entre…

  • LITERATURA

    LA ISLA DEL MAQUILLAJE

        Fernando del Paso   La isla del maquillaje donde los expertos de la Agencia Encantada conocían los secretos más íntimos de Mesalina la cortesana de los pezones dorados, y conocían la fórmula del agua de Tristán y del aceite de vitriolo que tiñe los cabellos de rubio, y los secretos de los tatuajes maoríes y de las toilettes de Cleopatra y Belinda y las virtudes de las lociones de glándulas de cocodrilo y sangre de lobo de Isabel de Baviera y de los cosméticos creados por los Macaroni, y donde las cremas, lápices labiales, makeups, polvos y coloretes Max Factor, Revlon, Elizabeth Arden y Mary Quant reviven las…