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LAZOS DE FAMILIA
Clarice Lispector La mujer y la madre se acomodaron por fin en el taxi que las llevaría a la estación. La madre contaba y recontaba las dos maletas tratando de convencerse de que ambas estaban en el carro. La hija, con sus ojos oscuros, a los que un ligero estrabismo daba un continuo brillo de ironía y frialdad, la observaba. —¿No me olvidé nada? —preguntaba por tercera vez la madre. —No, no olvidaste nada —respondía divertida la hija, con paciencia. Aún estaba bajo la impresión de la escena un tanto cómica entre su madre y su marido, a la hora de la despedida. Durante las dos semanas…
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MARIPOSAS
Samanta Schweblin Ya vas a ver qué lindo vestido tiene hoy la mía, le dice Calderón a Gorriti, le queda tan bien con esos ojos almendrados, por el color, viste; y esos piecitos… Están junto al resto de los padres, esperan ansiosos la salida de sus hijos. Calderón habla pero Gorriti sólo mira las puertas todavía cerradas. Vas a ver, dice Calderón, quedate acá, hay que quedarse cerca porque ya salen. ¿Y el tuyo cómo va? El otro hace un gesto de dolor y se señala los dientes. No me digás, dice Calderón. ¿Y le hiciste el cuento de los ratones…? Ah, no; con la mía no…
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EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA
Alfredo Bryce Echenique América era hija de un matrimonio de inmigrantes italianos. Una de las muchachas más hermosas de Lima. ¡Qué bien le queda su uniforme de colegiala! Su uniforme azul marino de colegiala. De colegiala que ya se cansó de serlo. De colegiala con mentalidad pre-automovilística, pre-lujosa, y prematrimonial. De colegiala que se aburre en las clases de literatura, que jamás comprendió las matemáticas, y que piensa sinceramente que Larra se suicidó por cojudo, y no por romántico. Era su último año de colegio, y no sabía cómo ingeniárselas para que su uniforme pareciera traje de secretaria. Usaba las faldas bastante más cortas que sus compañeras…
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DÍA DOMINGO
Mario Vargas Llosa Contuvo un instante la respiración, clavó las uñas en la palma de sus manos y dijo my rápido: “Estoy enamorado de ti”. Vio que ella enrojecía bruscamente, como si alguien hubiera golpeado sus mejillas, que eran de una palidez resplandeciente y muy suave. Aterrado, sintió que la confusión ascendía por él y petrificaba su lengua. Deseó salir corriendo, acabar: en la taciturna mañana de invierno había surgido ese desaliento íntimo que lo abatían siempre en los momentos decisivos. Unos minutos antes, entre la multitud animada y sonriente que circulaba por el Parque Central de Miraflores, Miguel se repetía aún: “Ahora. Al llegar a…
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HISTORIA DEL TRAIDOR Y EL CAMIÓN DE HIELO
Gino Winter Manejaba mi viejo Volvo por la Turnpike North con rumbo a Davie, Broward county, totalmente desconectado del mundo -lost in space– como suelo hacerlo cada vez que tengo que ir a trabajar en algún empleo eventual de supervivencia, es decir, en esos trabajos que, como dijo el ex presidente mexicano Vicente Fox, «no los quieren hacer ni los negros». Las notas de La mia storia tra le dita, de Gianluca Grignani, me trasportaban desde la copia ilegal del CD-Mix a épocas más felices de salud, dinero y amor… Justo cuando empezaba a escuchar el tema siguiente -A far l’amore comincia tu- y a soñar con Raffaella Carrá en sus fabulosos treintaitantos, un…