• LITERATURA

    DE COLOR ROJO

        Luis Urgilés   En un principio pensaron que se había refugiado en algún lugar fuera de la casa, después estaban seguros de encontrarlo allí, en el mismo sitio donde construía sus mundos, esas visiones infantiles desintegradas en la llamada purificación. Dos días transcurrieron y los vapores aún se desprendían, al igual que por mucho tiempo habría de permanecer la imagen de la casa, enorme y apretada por incontables inquilinos, los que pagan, los que entran escondidos, los que están presos y los que agonizan. Tal vez se cansó de las discusiones secretas, de los ojos recorriendo puertas, de los labios incansables o de los pasos repetidos en el…

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    ESA MUJER

        Rodolfo Walsh   El coronel elogia mi puntualidad: Es puntual como los alemanes ­dice. O como los ingleses. El coronel tiene apellido alemán. Es un hombre corpulento, canoso, de cara ancha, tostada. He leído sus cosas, ­propone­. Lo felicito. Mientras sirve dos grandes vasos de whisky, me va informando, casualmente, que tiene veinte años de servicios de informaciones, que ha estudiado filosofía y letras, que es un curioso del arte. No subraya nada, simplemente deja establecido el terreno en que podemos operar, una zona vagamente común. Desde el gran ventanal del décimo piso se ve la ciudad en el atardecer, las luces pálidas del río. Desde aquí es fácil amar, siquiera momentáneamente,…

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    PERUVIAN BARTENDER EN MIAMI

        Gino Winter   Estaba trabajando como «pionono» (peón) hindú (indu-cumentado) armando escenografías en un hotel de cuatro estrellas en Doral City, Miami, cuando se me acercó un manager nicaragüense preguntándome si hablaba inglés porque necesitaban un bartender bilingüe. Le dije que sí pero que yo no era bartender, ni siquiera tomaba alcohol, hace más de treinta años que no me emborrachaba, desde las épocas del Gran Chaparral en San Marci University y el bar «La Vida No Vale Nada» en los Barrios Altos… Con su mejor sonrisa me ofreció doscientos dólares más tips por cuatro horas de trabajo y me explicó que sólo iban a servir seis tragos preparados y…

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    UN INVIERNO HOSPITALARIO

        Marco García Falcón   Había tecleado el punto final en la máquina de escribir cuando perdí el conocimiento. Trabajaba como traductor en la Agencia France Presse y, como cada vez que me sobrecargaba de trabajo (llevaba cuatro días seguidos sin dormir, fumando como un murciélago), mi cuerpo se desconectaba en el momento exacto de terminarlo. Mis compañeros de oficina sabían de mis abusos físicos, pero también de lo difícil que es para cualquier estudiante extranjero mantenerse en París, de manera que tuvieron la buena idea de llevarme al hospital de la rue Réve para que me hicieran un chequeo completo. Desperté como a las cuatro de la tarde,…

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    MIS PRIMAS (A LOS JÓVENES DE AYER)

        Hernán Casciari   Mi mamá, Chichita, tenía unas primas más jóvenes que ella. Como eran solamente un poco mayores que yo, las llamé siempre mis primas. A principios de los ochenta dos de ellas (Laura y Maricel) vivieron el renacer del rock argentino que llegó después de la dictadura. Yo las veía una vez al mes, y quedaba clarísimo que ellas estaban en Buenos Aires, en el centro de todo, y yo en un pueblo lejano en el que no pasaba nada interesante. Mis primas trabajaban para Charly García. La primera vez que escuché un disco de Charly García, en realidad escuché el disco del jefe de mis primas. No…