• LITERATURA

    LA ÚNICA SOLUCIÓN

        Luis Felipe Angell – Sofocleto   Una terrible explosión a bordo hundió en segundos el barco, repleto de turistas, que navegaba por los mares del Sur. Y aquel festín de tiburones y burbujas sólo arrojó un saldo de siete sobrevivientes, milagrosamente asidos a un bote salvavidas que –rotas sus amarras- escapó, a su vez, de la succión final con que el océano limpia la superficie de restos y despojos, cuando ocurre un naufragio. Eran seis mujeres y un hombre. Este último, el guía del “tour”. Un sujeto hecho para el cargo: Apolíneo, elegante, versado en esa mitad de los seres humanos que representan el bello sexo y con…

  • LITERATURA

    M´HIJO EL DOTOR

        Hernán Casciari   De todos los oficios, el que más me repugna es el de los abogados. Se me hace cuesta arriba entender cómo es posible que todos los abogados no estén presos. Si este mundo fuera realmente justo, debería haber jaulas a la salida de la Universidad de Derecho. Cada vez que salga un jovencito recibido de abogado, con su toga ridícula y su diploma enrollado, habría que cerrar con llave la jaula y mandarlo al zoológico. Que me perdonen las focas. La Justicia tiene un bache gigantesco, una tara de nacimiento, por la que le resulta imposible funcionar correctamente. Siempre, en un juicio, habrá un abogado…

  • LITERATURA

    EL DESCUBRIMIENTO DE LA CIRCUNSFERENCIA

        Leopoldo Lugones   Clinio Malabar era un loco, cuya locura consistía en no adoptar una posición cualquiera, sentado, de pie o acostado, sin rodearse previamente de un círculo que trazaba con una tiza. Llevaba siempre una tiza consigo, que reemplazaba con un carbón cuando sus compañeros de manicomio se la sustraían, y con un palo si se hallaba en un sitio sin embaldosar. Dos o tres veces, mientras conversaba distraído, habíanle empujado fuera del círculo; pero debieron de acabar con la broma, bajo prohibición expresa del director, pues cuando aquello sucedía, el loco se enfermaba gravemente. Fuera de esto, era un individuo apacible, que conversaba con suma discreción…

  • LITERATURA

    MAGIA

        Alejandro Dolina   El mago Rizzuto no conocía ningún truco. Su número era bien sencillo: golpeaba su galera con una varita azul y luego esperaba que apareciera una paloma. Naturalmente, la total ausencia de dobles fondos, de mangas hospitalarias y de juegos de manos conducía siempre al mismo resultado desalentador. La paloma no aparecía. Rizzuto solía presentarse en teatros humildes y en festivales de barrio, de donde casi siempre lo echaban a patadas. La verdad es que el hombre creía en la magia, en la verdadera magia. Y en cada actuación, en cada golpe de su varita azul estaba la fervorosa esperanza de un milagro. Él no se…

  • LITERATURA

    GUILLOTINA TIENE NOMBRE DE MUJER

        Hernán Casciari   Hay palabras que suenan a lo que son («agua», sin ir más lejos), y otras a las que hay que ponerle voluntad. Por ejemplo «horchata». En mi barrio la gente toma horchata de chufa, y en verano me quieren convidar. ¡Ni en pedo! Esa bebida suena a concha sucia; tranquilamente podés decirle a una vieja: «¡andá a lavarte la horchata!», y te quedás relajadísimo. Yo en esta vida tengo tres prejuicios: Brasil, las motos grandes y las berenjenas. Nunca pisé Brasil (incluso una vez lo tuve que esquivar seis días, para llegar a Guyana) porque creo que si voy, me vuelvo con el sida. Nunca me subí…