• LITERATURA

    EL ALMA EN LOS LABIOS

        Medardo Ángel Silva   Cuando de nuestro amor la llama apasionada dentro tu pecho amante contemples extinguida, ya que sólo por ti la vida me es amada, el día en que me faltes me arrancaré la vida. Porque mi pensamiento, lleno de este cariño que en una hora feliz me hiciera esclavo tuyo, Lejos de tus pupilas es triste como un niño que se duerme soñando en tu acento de arrullo. Para envolverte en besos quisiera ser el viento y quisiera ser todo lo que tu mano toca; ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento, y así poder estar más cerca de tu boca. Vivo de tu…

  • LITERATURA,  REFLEXIONES

    EL CONSEJO DEL OSO

        Leon Tolstoi   Dos amigos atravesaban un bosque intrincado y salvaje, en el que no había vestigio alguno de civilización.   De pronto, apareció ante ellos un oso hambriento que les salió al encuentro con actitud amenazadora.   Uno de los dos amigos, atropellando al otro, huyó sin preocuparse del compañero. Procurando su propia salvación, se encaramó rápidamente a un árbol.   El otro, para salvarse, no encontró fórmula mejor que tirarse en tierra, quedándose inmóvil y sin respirar, como si estuviera muerto.   Llegó el oso, lo lamió durante un buen rato y, creyéndolo muerto, se fue.   Cuando el oso desapareció, el amigo que había subido…

  • LITERATURA

    LA COMPUERTA NÚMERO 12

        Baldomero Lillo Subterra   Pablo se aferró instintivamente a las piernas de su padre. Zumbábanle los oídos y el piso que huía debajo de sus pies le producía una extraña sensación de angustia. Creíase precipitado en aquel agujero cuya negra abertura había entrevisto al penetrar en la jaula, y sus grandes ojos miraban con espanto las lóbregas paredes del pozo en el que se hundían con vertiginosa rapidez. En aquel silencioso descenso sin trepidación ni más ruido que el del agua goteando sobre la techumbre de hierro las luces de las lámparas parecían prontas a extinguirse y a sus débiles destellos se delineaban vagamente en la penumbra las…

  • LITERATURA

    EL LOBO

        Pancho Aquino   Todos los pastores, en la vieja aldea, estaban muy preocupados; cada noche una jauría de lobos salía de sus escondites para atacar a las indefensas ovejas, dejando a varias de ellas muertas o malheridas. Los vecinos no podían vigilar los extensos campos de pastoreo y además sentían miedo pues pensaban que ellos también podían ser agredidos, por eso, decidieron reunirse en un claro del bosque, para buscar una solución definitiva a esa desgraciada situación. Estuvieron conversando varias horas, sentados alrededor de una fogata. La noche era especialmente bella, la brisa hacía temblar las llamas suavemente y la luna, perfecta en su redondez completa, alumbraba el…

  • LITERATURA

    A LA DERIVA

        Horacio Quiroga Cuentos de amor, de locura y de muerte     El hombre pisó blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque. El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras. El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un…