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EL GATO BAJO LA LLUVIA
Ernest Hemingway Sólo dos americanos paraban en el hotel. No conocían a ninguna de las personas que subían y bajaban por las escaleras hacia y desde sus habitaciones. La suya estaba en el segundo piso, frente al mar y al monumento de la guerra, en el jardín público de grandes palmeras y verdes bancos. Cuando hacía buen tiempo, no faltaba algún pintor con su caballete. A los artistas les gustaban aquellos árboles y los brillantes colores de los hoteles situados frente al mar. Los italianos venían de lejos para contemplar el monumento a la guerra, hecho de bronce que resplandecía bajo la lluvia. El agua se deslizaba…
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ESQUINA PELIGROSA
Marco Denevi El señor Epidídimus, el magnate de las finanzas, uno de los hombres más ricos del mundo, sintió un día el vehemente deseo de visitar el barrio donde había vivido cuando era niño y trabajaba como dependiente de almacén. Le ordenó a su chofer que lo condujese hasta aquel barrio humilde y remoto. Pero el barrio estaba tan cambiado que el señor Epidídimus no lo reconoció. En lugar de calles de tierra había bulevares asfaltados, y las míseras casitas de antaño habían sido reemplazadas por torres de departamentos. Al doblar una esquina vio el almacén, el mismo viejo y sombró almacén donde él había…
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LOS NAIPES DEL TAHÚR
Fernando Iwasaki «En España escribí dos libros. Uno era una colección de ensayos que había titulado, ahora me pregunto por qué, Los naipes del tahúr. Eran ensayos literarios y políticos… Al no encontrar editor, destruí el manuscrito tan pronto regresé a Buenos Aires» Jorge Luis Borges, Un ensayo autobiográfico ABELARDO LINARES arrellanó su enteca humanidad frente a un ordenador donde parpadeaba fosforescente un mensaje turbador: «La flota invasora se acerca. Presione intro para destruir la Tierra». Después de someter imperios, conquistar el Nuevo Mundo y desembarcar en Normandía, a nadie le sorprendió que Abelardo explorara el espacio en busca de emociones más fuertes. “Hay que ver…
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ARTE NATURAL
Solange Rodríguez Pappe Para Santiago Páez — ¿Por qué en esta ciudad no hay niños? — pregunté al hombre que me conducía entre las galerías y pasadizos del museo mientras caía la tarde. Hacía tiempo que había dejado de tomar notas en la libreta de trabajo y ahora me dedicaba a observar el lugar con una mezcla de asco y curiosidad. —Que no los haya visto no significa que no tengamos niños. —Tampoco he visto animales — comenté cayendo en cuenta que desde mi llegada a no habían encontrado perros o pájaros o mujeres o alguna cosa en que alegrar la vista, pero así era de…
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NO SUEÑES CON PALOMAS PORQUE ME ASUSTAS
Eduardo González Viaña A Lucía le faltaba muy poco para tener una visión completa de la ciudad que estaba observando desde su ventana en el hotel, cuando le pareció advertir que una niña pequeña, vestida toda de blanco, le hacía señas desde una calle lejana. «Es raro» – se dijo – «Ella debe estar muy lejos, acaso en el otro extremo del pueblo y, sin embargo, puedo distinguir el color rojo de sus uñas y la ternura de su voz. Y hasta me parece que percibo su perfume». Era un olor como el de esas tristes flores que suelen ser colocadas en la diestra de los…