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SIN MIRAR ATRÁS
Gabriel Rimachi Sialer No sé cuándo empezó todo esto. Hace dos años que no consigo trabajo y mi vida se ha ido deteriorando poco a poco, lentamente, sutilmente, hasta convertirme en esto que ahora soy: un triste y pobre remedo de mí mismo. Silvana sonrió tras el teléfono: te veo en media hora en el McDonald´s, y después… ya sabes. Ahora tendré que ir a toda prisa por la avenida, atravesar corriendo el Central Park, cruzar rápido a la vista de todos los que mendigan un poco de afecto. Johny me mira y sonríe con displicencia (quizá con envidia), corro como un demente entre los…
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UN DETALLE SIN IMPORTANCIA
Hernan Casciari En tu último sueño, Iven, imaginás caballos cagando en la calle asfaltada de un pueblo. Afuera hay alguien que golpea a tu puerta, pero vos estás todavía en el sueño y no alcanzás a despertarte. Sabés que del otro lado de la vía (en el sueño le decís vía a la vigilia como una abreviación normal, como cía es compañía), que del otro lado hay un toc toc de nudillos contra la puerta, pero preferís esconderte de los caballos a despertar y atender. Mientras corrés estás pensando que si los caballos te alcanzan tendrás dos hijos mogólicos, pero ya hay algo en tu…
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EL AMOR DE LOS METALAMPOS
Hernan Casciari Hace muchísimo tiempo, en un planeta que no era éste pero se le parecía un poco en el contorno de la circunferencia, hubo una raza superior a todas las que habitaron el Universo en cualquier época y en cualquier rincón. Eran bellos, inteligentes, generosos, compasivos, valientes y suaves al tacto. En su apogeo como civilización, lograron construir una sociedad perfecta: en su mundo no existía el hambre, ni el trabajo aburrido, ni los abogados, ni la enfermedad, ni la democracia. Se llamaban los metalampos. Tal era la sabiduría natural de estos seres, que cualquiera de las grandes mentes conocidas de nuestra civilización (pongamos un…
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LOS PORTADORES DE SUEÑOS
Gioconda Belli En todas las profecías está escrita la destrucción del mundo. Todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucción. Pero los siglos y la vida que siempre se renueva engendraron también una generación de amadores y soñadores. Hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo, sino con la construcción del mundo de las mariposas y los ruiseñores. Desde pequeños venían marcados por el amor, detrás de su apariencia cotidiana guardaban la ternura del sol de medianoche. Las madres los encontraban llorando por un pájaro muerto y más tarde también los encontraron a muchos muertos como pájaros. Estos seres…
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CARAMBOLA
Oswaldo Reynoso Medianoche en el billar “La Estrella”: humo y penumbra. Las bolas suenan, opacas. Se habla a media voz, como en la iglesia. Máquinas eléctricas resaltan, en la oscuridad, con luces y, en silencio, con cascabeles finos. – No hay caso, este Choro Plantado es un trome con el taco. Y es bien gallada. Cómo quisiera ser como él. Comenta Carambola con un compañero de clase que por primera vez pisa billar. – Claro, si te empeñas y vienes todas las noches. – Ahora me enseñas, ¿ya? – Mejor es que primero veas cómo juegan. Miremos al Choro Plantado. Manya, desde las siete está juega que…