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BESOS EN LA FRENTE
Hernán Casciari Los europeos están matando a sus esposas todos los días. Los noticieros hablan del tema sin parar, porque parece que se trata de una epidemia de maridos calentones. Cada vez que un periodista dice por la tele «mataron a otra señora en Santander», yo siempre acoto: «algo habrá hecho la perra», más que nada para que a Cristina le dé rabia. Porque por lo visto con ese tema no se jode. Siempre me dio risa que se le pongan etiquetas a las víctimas y a sus asesinos. «Hincha de Boca mata a un simpatizante de Chacarita», titula un diario argentino. «Muere otra mujer, víctima de su ex-marido»,…
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CONTROL DE INVENTARIO
William Padrón Vivir la vida con la seguridad de que vas a disfrutarla tanto como lo creas posible y siendo tú el responsable de tus decisiones. “Cuando sabes qué tienes, cuando sabes qué necesitas, cuando sabes qué no necesitas. Eso es control de inventario“, dice Fank Wheeler (Leonardo DiCaprio) en Revolutionary Road (Solo un sueño), la película que, hace casi una década, nos presentó Sam Mendes. Solo podemos conducir el destino de nuestras vidas, no el de otros. Ni siquiera debemos pretender que nuestra felicidad depende de una pareja. Me hace mucha gracia eso de “tu media naranja“, ¿acaso me tengo que dividir por amor? No…
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VISIÓN DE REOJO
Luisa Valenzuela La verdá, la verdá, me plantó la mano en el culo y yo estaba ya a punto de pegarle cuatro gritos cuando el colectivo pasó frente a una iglesia y lo vi persignarse. Buen muchacho después de todo, me dije. Quizá no lo esté haciendo a propósito o quizá su mano derecha ignore lo que su izquierda hace. Traté de correrme al interior del coche -porque una cosa es justificar y otra muy distinta es dejarse manosear- pero cada vez subían más pasajeros y no había forma. Mis esguinces sólo sirvieron para que él meta mejor la mano y hasta me acaricie. Yo me movía…
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VENDETTA
Dámaso Murúa El hombrón con su permanente rostro enfurecido, afilaba la navaja en el asentador. Dos o tres tragos de saliva había pasado ya por su garganta el indefenso hombre que permanecía de frente al techo blanco del salón. Buscaba los ojos del hombrón para esbozar una sonrisa, para ganarse su simpatía, sin lograrlo nunca. Solo el ir y venir de la blanca navaja, en infatigable ascenso y descenso, con sordo ruido, interrumpía la casi detenida respiración de los dos. En el espacio, con la luz del crepúsculo, brillaron lastimosamente las perlas deslumbrantes del filo de la navaja. El hombrón se arrancó bruscamente algunos pelos gruesos de…
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CANARIOS
Yasunari Kawabata Señora: Me veo obligado a romper mi promesa y una vez más le escribo una carta. Ya no puedo tener conmigo por más tiempo los canarios que recibí de usted el año pasado. Era mi mujer la que siempre los cuidaba. Yo me limitaba a mirarlos, a pensar en usted cuando los observaba. Fue usted quien dijo, ¿no fue así?: “Usted tiene una mujer y yo un marido. Dejemos de vernos. Si por lo menos usted no tuviera mujer. Le entrego estos canarios para que me recuerde. Obsérvelos. Ellos son ahora una pareja, pero el vendedor simplemente tomó un macho y una hembra…