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AARÓN
Diana Marina Gamarnik Aarón vivió negado desde su nacimiento. Dory había llegado a la sala de guardia del hospital zonal quejándose de un dolor de estómago insoportable. Sus padres ya no sabían qué darle a la adolescente de 16 años para que se calmara. Cuando el médico que la revisó les dijo que estaba embarazada y que los dolores eran las contracciones de parto, ellos lo negaron escandalizados. Que no podía ser, que Dory era virgen, que no, mamá, te lo juro, no hice nada, usted está equivocado, te lo juro, papá, no hice nada con el chico de la panadería. El bebé llegó sin avisar, sin…
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JAMÁS TE ACERQUES A LAS OLLAS
Giovanna Rivero Me llamo Diana, como las princesas. Esta respuesta complace a mi madre, nos reconcilia con las secretas herencias que hemos recibido de mi abuela, de mi tía Medea, de mi prima Lilith y de Eva, a quien nunca conocí, pero cuya leyenda va lamiendo mis talones, ensalivándolos. Si doy más explicaciones, mamá se pone nerviosa, las uñas le crecen en punta y ligeramente curvadas, gata en celo. Las amas de casa tienen esas cosas, retuercen sus uñas sobre la masa del pan y sonríen, ya sin furia. En este país, las amas de casa no tienen conciencia de clase, mas conocen secretamente su…
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EL MIEDO Y EL AMOR
Ana María Shua Se llevaban muy mal, incluso después de la separación. Vivir juntos había sido pura desdicha. A ella la tintura le dejaba en el pelo un aroma intenso, vegetal, durante varios días. El odiaba ese olor: tener que compartirlo en la cama se convirtió en un resumen físico de sus agravios. Él usaba lentes de contacto. La repisa del botiquín era solo para los estuches de sus lentes, el líquido en que los guardaba y el colirio. Ella se había visto obligada a ceder ese espacio que consideraba imprescindible. Él se enfurecía si encontraba en el estante un objeto de ella: suciedad, contaminación. Ella lo…
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GRACIAS
Yasunari Kawabata Sería un buen año para los caquis. El otoño en las montañas era hermoso. La ciudad portuaria estaba en la punta meridional de la península. El chofer del ómnibus bajó del primer piso de la terminal a la sala de espera, donde se sucedían humildes puestos de venta de golosinas. Su uniforme amarillo tenía un cuello púrpura. Ahí adelante estaba estacionado el gran ómnibus rojo con una bandera púrpura. La madre de la niña se puso de pie, apretando el papel de una bolsa con caramelos, y se dirigió al chofer que se arreglaba los cordones de los zapatos. -¿Así que hoy…
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PASIÓN DE LA HOSPITALIDAD
Gonzalo Peltzer Hace ya unos cuantos años se me ocurrió poner un restaurante en Buenos Aires. No era uno cualquiera sino uno vasco ya que mi socio era del puerto de Pasajes, en Guipúzcoa. Estuvimos a punto de alquilar una casa entera en un lugar que sabíamos que se iba a poner de moda para la gastronomía de la ciudad. No le voy a contar el concepto porque todavía tengo esperanzas de realizarlo algún día y no quiero que me lo soplen. Empezó durante una conversación con unos amigos periodistas/fotógrafos, él y ella, que un buen día se fueron a vivir a Irurita, en el valle del…