REFLEXIONES

LAS DOS VERDADES


Julio Bevione

En los últimos meses ha ido creciendo en mi la necesidad de callar, hacer silencio y estar más tiempo conmigo. Y, poco a poco, pude descubrir cómo podía percibir del mundo “algo más”. Algo más sutil, más profundo. Algo que se siente más cercano a la verdad.

Y desde ese espacio de silencio pude ver dos verdades. La mía y la del mundo. La nuestra, la de los otros.

Cuando se parecen, es que quizás aún no tenemos nuestra propia verdad y se la hemos pedido prestada al mundo. Pero el silencio nos empezará a mostrar nuestra verdad.

Si ya la hemos descubierto, si sabemos, de verdad, lo que “es” y “no es” para nosotros, el silencio hará más clara esa distancia. La pondrá al descubierto. Y ver la distancia entre nuestra verdad y la del mundo nos impulsa a volver a elegir, esta vez con mayor conciencia.

O, si nos vuelve a dar miedo, nos llevará a tratar, a los empujones, de acercar las dos verdades. Hasta que nos cansemos de hacerlo y aceptemos que entre nuestra verdad y la del mundo hay una distancia. Y aprendamos a vivir con ella.

Fuente: http://inspirulina.com

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