MOTIVACIÓN 3.0
David Fischman
El mundo empresarial está muy acostumbrado a premiar a sus ejecutivos con incentivos para motivarlos e influir en sus conductas. Pero muchas veces son los mismos incentivos los que destruyen la motivación y el compromiso.
Los investigadores Lepper y Greene [1] hicieron un estudio con niños en edad preescolar que normalmente se quedaban pintando en los recreos. A un grupo se le dijo que si pintaba, recibiría un premio. A otro grupo no se le dijo nada. Luego de dos semanas, la mayoría de los niños que recibió un premio, dejó de pintar en el recreo. Los que no recibieron nada, siguieron pintando por diversión. El premio había destruido su motivación intrínseca (es decir, su compromiso, interés y satisfacción inherente al realizar una tarea particular). Este tipo de estudio se replicó decenas de veces y se obtuvo resultados similares.
Daniel Pink, en su último libro Drive menciona cómo los negocios se han quedado en la época de los incentivos externos, lo que él llama motivación 2.0 (una motivación extrínseca, es decir, la persona realiza acciones por el resultado que obtiene a cambio – premios, dinero, u otras formas de recompensa). Pink también resalta la importancia de que ahora las empresas pasen a la motivación 3.0. Según el autor, los incentivos externos funcionan bien para motivar a personas en tareas simples y labores rutinarias. Pero cuando el puesto requiere creatividad y un pensamiento más complejo, los incentivos externos no funcionan.
Un ejemplo que menciona el autor es el caso de Wikipedia versus Encarta de Microsoft. Nadie hubiera imaginado que miles de personas serían voluntarias ad honórem para escribir artículos a una enciclopedia on-line. Wikipedia tiene ahora más de 13 millones de artículos en más de 260 idiomas y es líder del mercado. En cambio, la enciclopedia Encarta, que pagaba a profesionales para crearla y actualizarla, salió del mercado oficialmente en el año 2009. La gente se motiva a escribir en Wikipedia porque siente que es divertido, porque siente que hace la diferencia.
Pink menciona que en la motivación 3.0 existen tres principales motivadores que realmente influyen sobre las conductas de las personas:
1. Autonomía. Es un gran motivador, sobre todo cuando se espera creatividad de las personas. Cuando los trabajadores sienten que tienen la capacidad de elegir sus proyectos, dónde y con quién trabajarlos, se logra el máximo de motivación. Por ejemplo, una regla que tiene Google es que el empleado tenga total autonomía el 20% de su tiempo, decidiendo en qué proyecto innovador desea trabajar, con quién y dónde. A primera vista, esta idea suena descabellada, pero muchas de las grandes innovaciones de Google han venido de este 20% de autonomía.
2. Maestría. A todos nos gusta sentirnos competentes, aprender, crecer, dominar y ser expertos en alguna actividad. Cuando la actividad está alineada con nuestros talentos y es retadora, nos motivamos profundamente. Entramos en un estado que se denomina flow, donde perdemos el sentido del tiempo y tenemos el deseo de continuar trabajando en la actividad.
3. Sentido de propósito. Las personas necesitan sentir que dejan una huella, que contribuyen por encima de sí mismas. Recuérdeles a sus colaboradores cómo su trabajo contribuye al todo, cómo hace la diferencia en los clientes y en la sociedad.
Un rabino era asediado por miembros de una secta racista que le gritaba: Judío, judío, judío. Un día, el rabino ofreció darles diez dólares cada día que ellos lo llamaran judío. Los miembros de la secta se sorprendieron, pero gustosos recibieron el dinero. Al día siguiente, el rabino les dijo que sólo podría pagarles dos dólares. Las personas de la secta se quejaron, pero aceptaron y aunque, con menos ganas, igual lo llamaron judío. Después de todo, dos dólares son dos dólares. Al día siguiente, el rabino sólo ofreció 25 centavos a quien le llame judío. Las personas de la secta lo miraron y le dijeron: Vete al diablo, no pienses que seguiremos haciendo esto sólo por 25 centavos.
El rabino les dio incentivos y destruyó la motivación intrínseca de los miembros de la secta. Luego, bajó los incentivos y resolvió su problema. La recompensa puede tener costos ocultos (Lepper y Greene) si no sabemos cuándo y cómo utilizarla. En todo caso, minimice el uso de incentivos externos y trate de estimular la motivación 3.0, una motivación que viene desde adentro.
Fuente: http://www.davidfischman.com