NETWORK MARKETING

NO ME GUSTA VENDER

Luis Cordero 

Recibí la llamada de un buen amigo. Me informaba que oficialmente se cambiaba de un multinivel a otro. Guardamos una amistad con mucho respeto, plena de buenos recuerdos y camaradería, aunque en el multinivel en el que trabajamos alguna vez pertenecíamos a líneas totalmente diferentes. Entendimos entonces que trabajábamos bajo un mismo ideal, que nuestra compañía era la misma, y que la única manera de salir adelante era dejando atrás cualquier diferencia existente. Y que nuestros esfuerzos se complementaban.

Hoy él ha tomado un rumbo diferente, tal como yo lo tomé antes. Me comentó que lo había hecho porque su nueva compañía tenía nuevos y múltiples productos, que abarcan diferentes conceptos o ramas, que tenía muchos productos que ofrecer. Bien por él, por su decisión de hacer honor a su compromiso con su familia. Que tenga el mayor de los éxitos en su nuevo emprendimiento.

Sinembargo, me puso a pensar en algo que desde ya hace un buen tiempo me venía inquietando y que había estado buscando sus respuestas. Esto es, básicamente, la sensación que muchos tienen frente a un negocio de MLM o Network Marketing. Se manifiesta en forma de objeción: NO ME GUSTA VENDER. De paso, me siento identificado con esta postura.

Es una objeción muy válida, ya que los MLM se basan en la venta o distribución de bienes o servicios. Y esto lo he visto en diversos negocios. Inclusive en algunos, que tienen mucha trayectoria, de entrada se identifican con grupos dedicados a la venta. Y por lo tanto reclutan vendedores. Sus ganancias se obtienen una parte en la venta al menudeo y otro tanto en comisiones. Y como lo que la compañía busca es fomentar la venta de sus productos, los requerimientos de “consumo mensual” son altos, y van creciendo en la medida que se asciende en la carrera ejecutiva de la empresa.

Ahora, qué hacer frente a una objeción de este tipo. Empecé a pensar, y a apoyarme en experiencias de otras personas. Me topé con algo interesante: “A mí no me gusta vender. Prefiero consumir, y crear grupos de consumidores. Creo que es más fácil reponer un cliente si tienes 500, que reponer un vendedor si tienes 10. Si a ti te gusta vender, muy bien.¹”

Empecé a entender que no todas las empresas de MLM son para todos. Creo firmemente en la universalidad de las oportunidades. Y he visto que muchas personas se queman al tratar de desarrollarse como networkers usando un esquema de ventas. Así que, si las ventas no son de aceptación universal, ¿cómo ofrecer una oportunidad de crecimiento económico y personal que resulte atractiva y realizable? ¿Cómo ofrecer a todas las personas, inclusive a aquellas que no les gustan las ventas, una oportunidad que les abra la posibilidad de mejorar su salud y tener ingresos adicionales?

Afortunadamente apareció en mi vida una empresa que me dio soluciones prácticas a esta objeción. La tarea de los distribuidores no es la de vender los productos, es la de consumirlos y fomentar el consumo de ellos. Es la de crear una organización, una red de consumidores.

La práctica es muy simple: adquieres tus productos, los consumes, y luego, si así lo deseas, comentas lo bien que te sientes. Eso hace que otras personas se inclinen a consumir los productos que tanto bien te han hecho. Aunque esta argumentación es usada por muchas otras compañías, la parte real está en el concepto de consumo mensual que exige esta compañía. Nos dice: “Tu meta de consumo mínimo mensual es de 100 puntos, que equivalen a 4 o 5 productos. No importa si eres un distribuidor que recién empieza o tienes una posición ejecutiva, inclusive la más alta que es Presidente”. Y esa meta quita de la mente del distribuidor la preocupación, siempre creciente, de lograr cada mes su meta de consumo. Más aún cuando se va ascendiendo en la carrera ejecutiva: cada mes su meta se convierte en una carrera contra el tiempo para encontrar compradores de los productos con que se stockea.

De un solo golpe había encontrado respuesta a mi inquietud. No sólo no tenía que vender sino que mi meta mensual de consumo se reducía a 4 o 5 productos, algo así como el equivalente a US$160. Y esto es algo completamente manejable para la mayoría.

Desde ese momento el tema de la venta ya no forma parte de las objeciones a rebatir. Tengo mucho, y bueno, por compartir. Puedo sentir tranquilidad completa al saber que puedo acercarme a cualquier persona, que sus objeciones serán de cualquier otra índole. Mi propuesta es ahora universal porque va dirigida a todos. Sin excepción.

¹ http://teletrabajoenred.es

Fuente: http://soloensalud.blogspot.com/

2 Comentarios

  • Den

    Es el mismo rollo vender o consumir, los dos te empujan al objetivo de comprar y comprar no imporatndo los medios ya q el fin lo justifica…para mi solo es un disfraz de autoengaño…Por eso no me agrada ser vendedor, aunq peque generalizando, el vendedor es presionado x la empresa, su jefe de ventas …. y x lo usual el vendedor queda atrapado y muchas veces en contra de sus principios x obligacion o necesidad y/o autoengaña o se tapa los ojos…

  • Hugo V

    Toda mi vida he sido vendedor. Me gusta ser una parte dinámica de la economía de mi entorno, me gusta comprometerme con encontrar soluciones a las necesidades de mis clientes y me gusta contactar nuevos prospectos y si juntos lo decidimos convertirlos también en nuevos clientes.

    Las malas ventas comienzan regularmente con una pésima prospección o prospectación, desafortunadamente eso es una práctica regular, la mayoria de las compañìas capacitadoras no hacen bién su trabajo en ese punto.

    TODOS somos vendedores, de nuestro tiempo, de nuestras habilidades, de nuestras opiniones, etc. El problema es que tenemos una imagen pésima de esta profesión pero es como pensar que todos los médicos son incompetentes o que todos los carpinteros terminana mal sus trabajos, solo porque hubo quien nos dejó mal sabor de boca.

    http://www.megustavender.com

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