• LITERATURA

    EL CUENTO DEL NIÑO MALO

        Mark Twain   Había una vez un niño malo cuyo nombre era Jim. Si uno es observador advertirá que en los libros de cuentos ejemplares que se leen en clase de religión los niños malos casi siempre se llaman James. Era extraño que este se llamara Jim, pero qué le vamos a hacer si así era.   Otra cosa peculiar era que su madre no estuviese enferma, que no tuviese una madre piadosa y tísica que habría preferido yacer en su tumba y descansar por fin, de no ser por el gran amor que le profesaba a su hijo, y por el temor de que, una vez se…

  • HISTORIAS

    PUREZAS

        Luis Miguel Campos   Recuerdo que siendo niño tenía dos vecinos que eran conocidos en todo el barrio por celebrar con euforia las fiestas patrias. El uno era blanco y barbado y el otro moreno y lampiño, y aunque ambos se detestaban y evitaban el saludo, se parecían en que cada Doce de Octubre engalanaban las fachadas de sus casas con alegóricas leyendas. El barbado lo hacía con símbolos alusivos a España, como la bandera, la cruz y un letrero enorme que decía: “España dio a América civilización y cultura”, mientras que el lampiño, coleccionista de trajes indígenas, decoraba la acera con monigotes que representaban las vestimentas típicas…

  • HISTORIAS

    7 DATOS QUE DEMUESTRAN QUE LOS NATIVOS NO SOPORTABAN EL OLOR DE LOS ESPAÑOLES

      Lo que sigue es un resumen del ensayo “Los europeos ante una estética olfativa indoamericana”, de Josué Sánchez (The Westminster Schools, Atlanta), que describe muy bien las prácticas higiénicas de las poblaciones nativas, en contraste con las traídas por los europeos. 1. “La invasión de América se vio cubierta de unos raros seres pálidos y barbudos a caballo, asombrando grandemente a los indoamericanos (…) Entre las novedades de los invasores caras pálidas, notaron sus cuerpos cabelludos, sus armas de fuego, su armadura, sus caballos y sus perros (..) Al acercarse aún más a ellos percibieron ciertos olores desconocidos que solo contribuyeron al misterio de los recién llegados”. 2. El…

  • LITERATURA

    LA CASA ENCANTADA

        Virginia Woolf   A cualquier hora que una se despertara, una puerta se estaba cerrando. De cuarto en cuarto iba, cogida de la mano, levantando aquí, abriendo allá, cerciorándose, una pareja de duendes. «Lo dejamos aquí», decía ella. Y él añadía: «¡Sí, pero también aquí!» «Está arriba», murmuraba ella. «Y también en el jardín», musitaba él. «No hagamos ruido», decían, «o les despertaremos.»   Pero no era esto lo que nos despertaba. Oh, no. «Lo están buscando; están corriendo la cortina», podía decir una, para seguir leyendo una o dos páginas más. «Ahora lo han encontrado», sabía una de cierto, quedando con el lápiz quieto en el margen.…

  • LITERATURA

    EL MILAGRO DE LOS PUEBLOS

        Hernán Casciari   Cuando nació la Nina no tuve ganas de escribir sobre otra cosa que no fuera el descubrimiento de la paternidad. Yo mismo notaba, en los ojos de todos, el cansancio de mi discurso baboso. En Orsai intenté controlarme, y prometí que sólo escribiría sobre el tema los días veinte de cada mes, y así lo hice durante el primer año. Después conseguí calmar el borbotón, al menos de puertas para afuera. La semana pasada Nina cumplió cuatro años, y hoy casi somos día veinte… Es un buen momento para volver sobre el asunto. No es que ahora, de repente, tenga algo nuevo para decir. Todo sigue su…