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UN ASADITO, POR EL AMOR DE DIOS
Hernán Casciari Cuando uno llega a España no entiende muchas costumbres, pero creo que la más terrible (por encima del terrorismo y el tamaño ridículo de los yogures) es por qué insisten en descuartizar a la vaca muerta sin pedir consejos. ¿Por qué reinciden en el corte transversal paralelo al nervio, si ya saben que así no es? ¿Por qué el carnicero finge no saber qué significa «colita de cuadril» cuando es obvio que sí lo sabe, y pone cara fastidio cuando un cliente, nacido en un país ganadero y democrático, le pide un kilo? «Será por orgullo o desgano», pensaba yo al principio de mi estancia,…
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EL “BIG ONE”
Gonzalo Peltzer Cuando llegaron los españoles y portugueses se quedaron locos con la inmensidad americana. Francisco de Orellana bajó por el Amazonas desde Quito, pero jamás pudo entrar contracorriente desde el Atlántico. Álvar Núñez Cabeza de Vaca se encontró con las cataratas del Iguazú después de un susto descomunal porque venían navegando río abajo y oían un estruendo que crecía antes de ver ningún salto. Juan Díaz de Solís llamó Mar Dulce al Río de la Plata porque no podía concebir un río sin orillas. América –desde Alaska a Tierra del Fuego– es un continente bestial que va casi de polo a polo, por eso le costó…
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LA CARNE Y LOS HUESOS
Rubem Fonseca Mi avión no partiría sino hasta el día siguiente. Por primera vez lamenté no tener un retrato de mi madre conmigo, pero siempre me pareció idiota andar con retratos de la familia en el bolsillo, más aun el de mi madre. No me incomodaba quedarme dos días más vagando por las calles de aquel gran hormiguero sucio, contaminado, lleno de gente extraña. Era mejor que caminar por una ciudad pequeña con el aire puro y los campesinos que dicen buenos-días cuando se cruzan contigo. Me quedaría aquí un año si no tuviera aquel compromiso esperándome. Caminé el día entero respirando monóxido de carbono. Por la…
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NOSOTROS NO
José B. Adolph Aquella tarde, cuando tintinearon las campanillas de los teletipos y fue repartida la noticia como un milagro, los hombres de todas las latitudes se confundieron en un solo grito de triunfo. Tal como había sido predicho doscientos años antes, finalmente el hombre había conquistado la inmortalidad en 2168. Todos los altavoces del mundo, todos los transmisores de imágenes, todos los boletines destacaron esta gran revolución biológica. También yo me alegre, naturalmente, en un primer instante. ¡Cuanto habíamos esperado este día! Una sola inyección, de cien centímetros cúbicos, era todo lo que hacia falta para no morir jamás. Una sola inyección, aplicada cada cien años,…
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EL ARGENTINO Y LA GUITA
Hernán Casciari No es casual que el chiste de salón más extendido sobre los argentinos tenga connotaciones económicas. Comprar a un argentino por lo que vale y venderlo —más tarde— por lo que cree valer, no es sólo un buen negocio. Ni es únicamente un chascarrillo. También nos presenta de cuerpo entero a un matrimonio desavenido pero inseparable: el argentino y su señora esposa, la guita. El argentino y la guita (así llama él a la moneda en la intimidad) son, como todo el mundo sabe, una pareja que se odia a muerte. Cuando ella se va de casa, casi siempre por malos tratos, él se da cuenta de…