10
April
2012

ENCUÉNTRALE UN SENTIDO0


Gabriel Sandler

Si no tienes claro cuál es tu objetivo para este día, distracciones, imprevistos y circunstancias fuera de tu control impondrán su propio objetivo sobre ti. Terminarás dedicando tu precioso tiempo al servicio de cosas que no aportan ningún valor ni realización alguna.

Por el contrario, estando fuertemente conectado con un objetivo que tenga un particular sentido para ti, podrás concentrarte en generar verdaderos progresos. Aunque los mismos problemas, frustraciones y distracciones puedan llegar a ti, no tendrán la capacidad de abrumarte ni de consumir tu energía.

Cuanto más claramente comprendas por qué deseas hacer algo, más claramente verás cómo hacerlo. Razones fuertes, sólidas, plenas de sentido encenderán la energía que dará lugar a logros perdurables y que valgan la pena.

Dedica tiempo y esfuerzo para comprender por qué buscas lo que buscas. Sabiendo por qué, lograrás cualquier cosa que te propongas.

Para conseguir el máximo resultado a partir de tus esfuerzos, mira más allá de las preocupaciones exteriores por lo que estás haciendo. Fíjate por qué has decidido hacerlas.

Dale a este día un objetivo real y concreto, honesto, que realmente tenga sentido para ti. Y estarás generando un valor que seguirá vigente durante mucho tiempo desde este día en adelante.

Fuente: http://www.motivaciondiaria.com

7
April
2012

UN MAGNÍFICO DESASTRE0


Jack Canfield

Hace poco, Stephen Glenn me contó una anécdota sobre un científico que tiene en su haber muchos avances de gran importancia en el terreno de la medicina. En una ocasión en que lo estaba entrevistando un periodista, este le preguntó a qué atribuía el hecho de tener más inventiva que el ciudadano promedio. ¿Qué lo hacía tan distinto de los demás?

El científico respondió que, a su modo de ver, todo se lo debía a una experiencia que vivió con su madre cuando apenas contaba dos años, y que le dejó una profunda enseñanza. Él había intentado sacar una botella de leche del refrigerador. La botella se le escurrió de las manos y cayó, derramándose todo el contenido en el piso de la cocina, que quedó anegado en leche.

Cuando su madre entró a la cocina, en vez de gritarle y soltarle un sermón o castigarlo, le dijo: ¡Qué desorden tan estupendo, es magnífico! No recuerdo haber visto nunca un charco de leche tan grande. Bueno, el daño ya está hecho. ¿Qué te parece si juegas un rato en la leche antes de que limpiemos el piso?

Cómo no, el niño aceptó ponerse a jugar. Al cabo de unos minutos, su madre le dijo: Sabes que cuando ensucias algo te toca a ti limpiarlo y dejarlo todo en orden. ¿Cómo prefieres hacerlo? Puedes hacerlo con una esponja, una toalla o un trapeador.

Escogió la esponja y, con ayuda de la madre, recogieron la leche derramada.

Seguidamente, ella le explicó: Mira, lo que ocurrió aquí es un experimento fallido. Lo que pasa es que intentaste, sin conseguirlo, llevar una botella grande de leche con unas manos muy chiquititas. Vamos al patio de atrás, llenemos la botella de agua y veamos si se te ocurre una manera de llevarla sin derramarla.

El pequeñín aprendió que si la agarraba con firmeza por el cuello con las dos manos, podía llevarla sin que se le cayera. ¡Qué enseñanza tan estupenda!

Aquel célebre científico recalcó que en ese momento comprendió que no debía tener miedo de cometer errores. Al contrario, aprendió que las equivocaciones no eran sino oportunidades de aprender algo nuevo, que es al fin y al cabo lo que hace el científico con sus experimentos. Incluso cuando un experimento no sale se aprende algo valioso.

¿No sería extraordinario que todos los padres reaccionaran de la misma manera que la madre de aquel científico?

Colaboración de Gonzalo González

Fuente: http://abcdelavida.wordpress.com

4
April
2012

QUIEN TÚ SABES QUE ERES0


Gabriel Sandler

Muchas de las cosas buenas y valiosas que haces, pasarán desapercibidas para todos los demás. Hazlas de todas maneras, porque tú sí te darás cuenta.

Muchos de los aportes que tú hagas no serán verdaderamente valorados por los demás. Hazlos de todos modos, porque es lo que debes hacer.

Recibir reconocimiento por el trabajo que haces y por los altos estándares que manejas es maravilloso. Pero aunque no exista ese reconocimiento, siguen existiendo montones de razones para que pongas lo mejor de ti.

Aún cuando nadie más esté mirando, tú estarás mirando. Aún cuando nadie más valore lo que estés haciendo, tú comprenderás ese valor.

Tu mirada honesta, auténtica de ti mismo influye en todo lo que haces. Y esa mirada se ve fuertemente influenciada por aquellos momentos en los que nadie más está mirando.

Se siempre sincero contigo mismo y con tus valores más preciados. Tu vida es una expresión viviente de quien tú realmente sabes que eres.

Fuente: http://www.motivaciondiaria.com