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SOBRE LA CUMBRE DEL MEDIODÍA
Alejandro Marcelo Corona Un profundo barranco nos devoró las piernas durante varias horas. El sol caía plomizo sobre nuestras espaldas; entre las profundidades de las yungas anduvimos, machete y hombre, fogoneando la esperanza, abriendo paso a la columna que de a poco se despeñaba por la gruesa estampida del calor izado desde el barro húmedo y gredoso. A lo lejos una bandada de pájaros cortó la quietud de la mañana ya antigua. Rasaron sobre nuestros cascos, eran guacamayos azules que de pronto le devolvieron la vida a nuestro camino. Un ruido a furia de agua comenzó a endulzarnos la fatiga. Buscamos su paso. Cuando encontramos el…
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LUPUNA
Juan Ochoa López “Mata a tu mujer con la maldición de la Lupuna, que no merece vivir la condenada” fue el frío consejo del brujo de la aldea. “Déjala que, por ahora, se ría a tus espaldas. Llegará la noche en que, del tronco mágico de aquel árbol maldito, surja el demonio ‘Chullachaqui’, el de los pies torcidos, que la va a rastrear, encontrar y destruir. Tú espera nomás, cholo, la Lupuna es madre y es justicia. Y no te preocupes porque venganza de selva no es pecado”. La Lupuna es el árbol diabólico de la Amazonía peruana. Posee el ombligo abultado porque dicen que, cada año, gesta un hijo de Satanás, quien…
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VAS A MATAR UN MUNDO
Hernán Casciari Cuando Cristina y yo nos separamos, después de quince años de convivencia, nos pusimos orgullosos por haber tomado una decisión tan importante sin gritos, como gente educada. Pero enseguida nos topamos con un problema: no sabíamos cómo darle la noticia a nuestra hija de once años. El gran problema de separarse sin platos rotos es que ni los hijos ni los vecinos ni los parientes se enteran de nada antes de tiempo. Al amor se lo come una abertura en el suelo, pero nadie percibe el terremoto. Además, los chicos odian las novedades y los cambios en las tramas. O por lo menos eso es…
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EL CABALLO DE CARTÓN
Arturo Pérez-Reverte Es uno de mis más antiguos y tristes recuerdos. Tenía cinco años cuando lo vi en el escaparate de la juguetería junto al equipo de sheriff, el mecano, los juegos reunidos Geyper, el autobús de hojalata con pasajeros pintados en las ventanillas: juguetes que a menudo exigían complicidad y esfuerzo, y de los que no te despegabas hasta los Reyes siguientes. Incluso para los niños afortunados –quince años después de la Guerra Civil no todos lo eran– había sólo uno o dos regalos por cabeza. Y si te portabas mal, carbón. Por lo demás, con imaginación, madera, alambre y latas vacías de conservas se improvisaban…
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LA CASA DE ASTERIÓN
Jorge Luis Borges Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto…