-
LA SIEMBRA
Siomara España Muñoz I Cúrame las heridas de la frente… -me susurras- Pero yo que vengo de regreso enterrando el cadáver de mi muerte, yo que vengo de recoger tu siembra y de esparcir semillas en la arena, yo que busco cenizas tibias para calentarme el pecho, escucho solo ecos del silencio. Cúrame las heridas de la frente -exhalas como en trancepero yo que vengo desde la llovizna, aun mojada y moribunda, prefiero recoger polillas que revoloteen tus sienes, aniden en tu garganta, y te corroan el alma. II Vengo de solventar deudas pendientes… Pagué mis traiciones con tu carne, las heridas con tu sangre,…
-
DORÓTY EN DISNEY WORLD
Gino Winter Llegué a Disney World, Orlando, casi frisando los treinta años, en una especie de segunda luna de miel con la que entonces era mi esposa. Luego de divertirme como piromaniaco en las diferentes atracciones, me acerqué a un restaurante al paso para reponer energias y, mientras hacía mi pedido, se me acercó un caballeroso argentino ofreciendo pagar mi cuenta si lo ayudaba a hacer también el suyo, puesto que al no saber él absolutamente nada de inglés, cada vez que pedía el almuerzo le terminaban dando un helado y una soda… en el mejor de los casos. Esa tarde estaba lloviendo y hacía un viento…
-
CAETOFOBIA
Marcela Ribadeneira San Savino es un pueblo de 89 km2. Es tres veces más pequeño que Quito y catorce más que Roma. Está en Toscana, en medio de campos de olivos, girasoles e hileras de viñedos. Emilia recoge los racimos junto a cuatro hombres —barbas tupidas, camisetas de algodón y pieles bronceadas—. Cuando se sienta junto a ellos en la mesa —la recompensa por la jornada de vendimia es mucha pizza y mucho vino— nota que las camisetas están sudadas y se transparentan. El más joven decide sacarse la suya. Déjà vu. Cuando Emilia estudiaba en Milano, conoció a Ascanio. Lo primero que le sorprendió fue la casi…
-
TÉCNICAS LITERARIAS
Hernán Casciari Esta noche, viajando en el N-6, pensaba en la siguiente metáfora: «Fulano caminaba por la calle con la seguridad y el alivio de aquellos a quienes se les ha destapado la nariz después de cuatro meses». Me pareció gracioso el recurso, más que nada porque en la metáfora misma había una pequeña historia escondida: la de un grupo de gente que anda toda una época con la nariz tapada y de un día para el otro, ¡zas!, otra vez el aire a los pulmones y a caminar por la vereda sacando pecho. Y me dije que lo que esa metáfora tenía de bueno era una generalización…
-
LA TARÁNTULA
Hernán Casciari Estamos en 1980. Tengo nueve años y soy adicto a las figuritas Reino Animal. Si llenás el álbum te ganás una pelota de cuero. Yo quiero esa pelota, con gajos negros y blancos, que está colgada en la vidriera del kiosco Pisoni. Por eso compro figuritas. Compulsivamente. Cada billete que llega a mis manos, cada moneda, voy y compro paquetes de cinco figuritas. Los abro con nervios, porque me falta solamente una, la 64. Me falta la tarántula. Nombre científico, eurypelma californica. Tengo todo el álbum lleno menos ésa. La tarántula. A la noche no puedo dormir porque me carcome el deseo arácnido. Nomás me calmo con…