• LITERATURA

    PHYLOSOPHÉKUNEMOS…

      Gino Winter «La Filosofía es la tierra de nadie situada entre la Ciencia y la Teología, y expuesta al ataque de ambos bandos» Bertrand Russell. Nunca tuve problemas con curso o materia alguna hasta que me topé con la Filosofía (Amor a la sabiduría o ciencia del web-eo autorizado, según como se la mire). Cuando mi profesor Onésimo empezó a explicar los Diálogos entre Sócrates y Platón con frases de Aristóteles, Heráclito y del mismo Séneca, yo pensé que se había fumado una palmera… Más adelante se le dio por enfrentar las teorías del renegón Schopenhauer, del loco Voltaire y del fascista Nietzsche versus los iluminados Thomas Moore, Tomás…

  • LITERATURA

    LOS ENDIABLADOS

        Ricardo Palma   Pepo Irasusta y Pancho Arellano eran amigos de uña y carne, de cama y rancho.   De repente, el pueblo dio en decir que habían hecho pacto con el demonio; y hoy mismo, al hablar de ellos, los llama los Endiablados.   ¿Por qué? Esto es lo que el relato popular va a explicarnos.   Entretanto, lector, si te ocurre dar un paseo por San Jerónimo de Ica, hasta las piedras te referirán lo que hoy, alterando nombres por razones que yo me sé, ofrece tema a mi péñola. Añadiré también, para poner fin al introito, que viven todavía en la ciudad de Valverde muchísimas…

  • LITERATURA

    CUPIDO EN HEMOTERAPIA

        Hernán Casciari   Esta historia se puede contar en dos planos diferentes de la ciudad. Por un lado tenemos a Juan Pablo, que camina tranquilo por una calle de la zona sur, una noche de verano del año 2012. Tiene treinta y seis años, una novia de toda la vida, unos amigos que lo quieren mucho, quizás un perro. Esto del perro no lo sé porque no lo pone en el mail donde me contó su historia, pero bien podría tener un perro. Por el otro lado tenemos a Bárbara que, a la misma hora de la misma noche, camina con paso firme hacia un hospital de la…

  • LITERATURA

    EL JUGADOR

        Eduardo Galeano   Corre, jadeando, por la orilla. A un lado lo esperan los cielos de la gloria; al otro, los abismos de la ruina. El barrio lo envidia: el jugador profesional se ha salvado de la fábrica o de la oficina, le pagan por divertirse, se sacó la lotería. Y aunque tenga que sudar como una regadera, sin derecho a cansarse ni a equivocarse, él sale en los diarios y en la tele, las radios dicen su nombre, las mujeres suspiran por él y los niños quieren imitarlo. Pero él, que había empezado jugando por el placer de jugar, en las calles de tierra de los suburbios,…

  • LITERATURA

    EL LIBRO

        Sylvia Iparraguirre   El hombre miró la hora: tenía por delante veinticinco minutos antes de la salida del tren. Se levantó, pagó el café con leche y fue al baño. En el cubículo, la luz mortecina le alcanzaba su cara en el espejo manchado. Maquinalmente se pasó la mano de dedos abiertos por el pelo. Entró al sanitario, allí la luz era mejor. Apretó el botón y el agua corrió. Cuando se dio vuelta para salir, de canto contra pared, descubrió el libro. Era un libro pequeño y grueso, de tapas duras, anormalmente pesado. Lo examinó un momento. No tenía portada ni título, tampoco el nombre del autor…