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LO QUE MIRA IVETA ŠEREDOVÀ
Hernán Casciari La lengua checa tiene muchas tildes, y son extrañas. Algunas, además, se colocan en las consonantes. El apellido de Iveta tiene una, en la ese mayúscula: Šeredovà. Esta tilde provoca que el sonido de la ese se convierta en yuvia argentina. Iveta Šeredova habla castešano un poco mejor, pero no mucho, quizás porque desea seguir siendo checa para siempre. Lee una revista que se llama TV Mánie. Hoy me volvió a pedir que nos descarguemos series donde trabaje Sally Fieldovà. Y yo, con íntimo dolor de crítico de la tele, la perdono. La perdono siempre, y sé que hago mal. Pero, ¿qué le puedo decir a Iveta, cómo le puedo criticar…
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¡HOY ES VIERNES SANGRIENTO!
Gino Winter «Una luz reflejada, la modelo mirando a la nada hoy es viernes sangriento, allí pronto habrá movimiento…» —Frágil Era un viernes sangriento en Miami, es decir, cuando toda la borregada sale hacia las discotecas o hacia las playas de Miami Beach a divertirse y a buscar aventuras que a veces terminan en alguna unidad de cuidados intensivos. Todos, menos un trabajador ilegal como yo, que es cuando más trabajo tengo, de esos que nadie quiere hacer, para alguna de las empresas semi-legales que se atreven a aceptar mis documentos truchos. Además, era un fin de semana largo, pues el lunes sería el Memorial Day, día…
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LOS BUQUES SUICIDANTES
Horacio Quiroga Resulta que hay pocas cosas más terribles que encontrar en el mar un buque abandonado. Si de día el peligro es menor, de noche no se ven ni hay advertencia posible: el choque se lleva a uno y otro. Estos buques abandonados por a o por b, navegan obstinadamente a favor de las corrientes o del viento, si tienen las velas desplegadas. Recorren así los mares, cambiando caprichosamente de rumbo. No pocos de los vapores que un buen día no llegaron a puerto, han tropezado en su camino con uno de estos buques silenciosos que viajan por su cuenta. Siempre hay probabilidad de hallarlos, a…
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LA CITA
Mario Halley Mora Roberto creyó haber discado bien, pero salió un número equivocado. Y allí empezó todo. Aquella voz que amablemente le dijo: «Equivocado, señor», una voz sin rostro, anónima hasta la exasperación, puro sonido, le trajo misteriosas sensaciones. Y trató de seguir la conversación. -Disculpe, señorita. No quise molestar. Creo haber discado bien… -Suele suceder, señor -replicaba la voz. -La línea suele estar recargada a esta hora… -Bueno, razón para que no se culpe, señor -detrás de la voz amable, Roberto adivinaba un atisbo de sonrisa buena, paciente, femenina. Y del tema de la línea recargada pasaron a otros, con cautela, probándose, como dos desconocidos, hombre…
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MARCOS ME ABANDONA A MI SUERTE
María Matienzo A penas llegamos Marcos me abandona a mi suerte. Aparece la Lupe y yo vigilo a Marcos, no fuera que regresara y me agarrara besando a su mujer. Nos recostamos a la reja. La Lupe parece que arrastra la vida. Le brindo mis oídos porque sé que no tiene muchos, que con los suyos no le basta. Ella necesita otros dos oídos para que sepan cuánto puede odiar. Su venganza sea. Lo veo regresar por la derecha. Cambio la inflexión de la voz para que sepa que el beso que me intenta dar puede ser de muerte. Si Marcos nos descubre, quién…