Category

LIDERAZGO



5 CLAVES DE LIDERAZGO DE MARTIN LUTHER KING JR.

 

 

Priya Ramesh

 

1) Sé un transformador, no solo un líder de tareas

Hay líderes que hacen son buenos directores de proyectos y que aman tener el control sobre sus equipos de trabajo (Autoritarios).  Hay otro tipo de líderes que ven el panorama completo y que creen en el desarrollo integral del equipo y sus miembros (Evolucionarios).  Un tercer grupo incluye a aquellos dirigentes que prefieren delegar todo el trabajo a su equipo y no ser responsables  (Lideres de Fondo).

 

Martin Luther King Jr. era un líder transformacional ya que se atrevió a cuestionar el status quo y a aventurarse en terrenos desconocidos en nombre de lo que el consideraba correcto.

 

2) Sé un visionario que crea en su propia visión

En un momento donde Rosa Parks fue castigada por sentarse en lugares designados para blancos en un autobús, King se atrevió a soñar con un mundo diferente donde el color de la piel no fuera motivo de segregación.

 

Seguramente se enfrentó con un centenar de críticos que le dijeron que esta visión utópica era imposible. La habilidad del doctor King de soñar y seguir ese sueño demuestra que los mejores líderes de la historia son a su vez, los mejores visionarios.

 

Si King no hubiera desea igualdad de derechos civiles no existiríamos en una sociedad donde el racismo es mal visto; si Steve Jobs no se hubiera atrevido a “pensar diferente”  no tendríamos aparatos revolucionarios como el iPad.

 

Un buen líder tiene una buena visión a futuro y si no, empuja a sus compañeros a crearla.

 

3) Inspírate e inspira a ir hacia nuevas direcciones

Una famosa cita de Martin Luther King reza “Si no puedes volar, entonces corre. Si no puedes correr, entonces camina. Si no puedes caminar, gatea, pero hagas lo que hagas, no te detengas”.

 

Para poder seguir adelante sin importar la situación es necesario tener una fuente de inspiración que te de esa fuerza extra para no detenerte y que haga que otros te sigan.

 

Un líder inspiracional es aquel que puede pedirle a su equipo que se vaya al infierno y de hecho, lograr que se sientan emocionados con el viaje.

La inspiración es el combustible que hace que el trabajo salga día con día y que motiva y energiza los equipos de trabajo para dar lo mejor de si  mismo.

 

4) Sé un comunicador efectivo para crear un movimiento

Hasta el día de hoy, cualquiera que escuche el discurso “I Have a Dream” de King sentirá una gran inspiración para dejar de quejarse y hacer algo para transformar al mundo.  Ese es el poder de la comunicación efectiva.

 

Aunque no todos tenemos el genio que llevó a King a dar ese discurso frente al Monumento de Washington en 1963, podemos trabajar en los mensajes que proyectamos al resto del mundo.

 

Hay supervisores que tienen miles de reconocimientos académicos pero que nunca logran inspirar a su equipo para lograr mejores resultados, pero también existen aquellos que son capaces de lograr que sus colaboradores den algo extra en sus esfuerzos diarios.

 

Las habilidades oratorias de King son parte fundamental de lo que lo convirtió en el gran líder de la lucha por la igualdad de derechos civiles. Como profesionista, puedes aprender a ser un comunicador persuasivo que provoque emoción en los proyectos que hay en puerta para tu equipo, pese a que a primera vista se vean sombríos.

 

5) Ser coherente con lo que se dice y se hace

Una vez, Martin Luther King cruzó seis millones de millas para dar más de 2,500 discursos a través de la Unión Americana.  Toda tu visión, inspiración y herramientas no sirven si no eres capaz de dar lo mismo que les pides a tus subalternos.

 

Las grandes ideas, grandes innovaciones, grandes campañas y grandes sacrificios dependen de una gran ejecución.  Cuando un líder es capaz de “ensuciarse las manos” con el trabajo duro que le pide al resto de su equipo, reafirma su posición de poder y servicio.  Esto es el mejor generador de respeto del mundo.

 

Fuente: http://www.altonivel.com.mx/

LIDERAZGO EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

 

 

John C. Maxwell

 

Cuando a la gente le falta esperanza, el líder debe tenerla. Cuando a la gente le faltan respuestas, el líder debe darlas. Cuando a la gente le falta dirección, el líder debe dirigir”.
John Maxwell

 

¿Cuándo la gente necesita más a un líder?
La respuesta es, en tiempos de incertidumbre.

He hallado que en tiempos de crisis e incertidumbre la tendencia es a que la gente se paralice. Básicamente dicen: “No sé si quiero tomar una decisión”. Por otra parte, los líderes deben estar constantemente liderando, aún en épocas de incertidumbre.

Uno de los mejores ejemplos que puedo utilizar para ilustrar cómo liderar en tiempos de incertidumbre es Rudy Giuliani, debido a su increíble liderazgo en New York City durante la crisis del 11 de Septiembre.

He aquí un pasaje tomado del Time Magazine, que lo nombró como la Persona del Año 2001:

“En la mañana del 11 de Septiembre, día primordial para New York City, Rudy Giuliani se mojó los pies al igual que todos los otros patos olvidados en el estanque.

La Torre de Fortaleza se había convertido en objeto de lástima: el cáncer del Hombre de Hierro lo había hecho vulnerable, las pasiones de su lealtad para su ciudad -sus policías, sus calles y sus jugadores de pelota- la dividían aun cuando había sido mejorada. Después de abandonar Gracie Mansion con su matrimonio en llamas, él se encontraba paseando por el campo en el Upper East Side y era la hora de escoger su sucesor: el final estaba en puertas.

El final estaba –de hecho- sólo unas pocas cuadras más allá. Habiendo acudido a la escena con las primeras noticias de los ataques, Giuliani casi se quema vivo. En las horas que siguieron, él debió cerrar partes de la ciudad y forzar la apertura de otras, crear un Comando Central de Obras y una morgue temporal, encontrar un millón de pares de guantes y máscaras antipolvo y respiradores, tomar previsiones contra otros ataques, detener a las pandillas que podían estar buscando venganza y de alguna manera persuadir al resto de la ciudad de que no había sido fatalmente herida en su corazón.

Fue una ocasión para descubrir lo que realmente éramos. “Puede que el propósito de todo esto –dijo Giuliani en el funeral de un amigo- sea descubrir si América hoy es tan fuerte como cuando luchamos por nuestra independencia o cuando luchamos por nosotros mismos como Unión para terminar con la esclavitud o tan fuertes como nuestros padres y abuelos que lucharon para liberar al mundo del Nazismo y el Comunismo”.

Los Terroristas –dijo él– contaban con nuestra cobardía. Desde entonces aprendieron mucho de nosotros y nosotros también de ellos”.

Pero al comenzar el nuevo milenio, el alcalde de New York Rudy Giuliani emergió de las cenizas del derrumbado World Trade Center construyendo la calma a una nación aterrorizada y ansiosa. Y conduciendo a la ciudad a través de una crisis de horror inimaginable diabólicamente diseñada para poner de rodillas a la nación más poderosa del mundo y Giuliani ubicó su sitial como el primer Gran Líder del Siglo.

¿Qué ocurre cuando la gente tiene incertidumbre?

  1. Buscan Seguridad.
    Las personas inseguras desean aferrarse a algo en lo que crean y que les dará seguridad.
  2. Buscan Esperanza
    Napoleón decía que los líderes reparten la esperanza.
  3. No hacen nada.
    La Tendencia es a paralizarse.

Sabemos lo que hacen quienes siguen los liderazgos: buscar seguridad, esperanza y tienen una tendencia a paralizarse y a no hacer nada. Pero, ¿qué hacen los líderes en los momentos críticos?

1.- Estudian a los otros líderes que han actuado exitosamente en momentos similares

Giuliani dejó la TV prendida toda la noche en caso de que los terroristas atacasen de nuevo. Colocó sus botas llenas de barro junto a la cama por si tenía que movilizarse rápido. No iba a dormir. Yaciendo en la cama con los rascacielos explotando una y otra vez en la pantalla de su TV, tomó un libro Churchill, su nueva biografía escrita por Roy Jenkins y fue directamente a los capítulos de la Segunda Guerra Mundial y absorbió las palabras del Primer Ministro, “No tengo nada que ofrecer sino sangre, trabajo, lágrimas y sudor”.

  1. Dan esperanza a otros

El 12 de septiembre del 2001 Giuliani dio esta declaración a los medios; “Vamos a resurgir de esto más fuertes de lo que antes éramos. Más fuertes emocionalmente, políticamente y económicamente”. Téngase presente que ese era el mismo día siguiente después de los ataques. Una cosa es decir algo como eso días o semanas después de haber ocurrido y otra cosa es levantarse y decirlo con audacia y de una manera tan inmediata. En el polvo de todas las ruinas e incertidumbre, él encontró la fuerza para expresar esperanza.

  1. Suministran compasión

Giuliani fue el Jefe de quienes repartían consuelo, suficientemente fuerte para permitir que su voz se desbordara en pena, compasión y amor. Cuando dijo: “El número de bajas será mayor de las que podemos soportar”, mostró una faceta que la mayoría no había visto antes. Fue triste e inevitable que un desastre de tal magnitud obligara a salir lo mejor de él. El trauma nos obligó a descubrir la ternura que él poseía, nos demostró la bondad que otorgó a las viudas e hijos de los caídos.

  1. Mostró coraje a los demás

Antes de que ocurriese el 11 de septiembre, Giuliani tuvo una conversación con su padre sobre coraje y miedo. “Le dije: ¿le tienes miedo a algo? Y él me dijo: “siempre”. Luego dijo: “Coraje es tener miedo pero debes hacer lo que debas hacer de todas maneras”. Su declaración en una conferencia de prensa apenas unas horas después del ataque estaba llena de coraje: “Nos esforzaremos ahora para salvar a tantas personas como sea posible y para enviar un mensaje de que la ciudad de Nueva York y las Estados Unidos de América son más fuertes que cualquier grupo de terroristas bárbaros. Deseo que el Pueblo de Nueva York sea un ejemplo para el resto del país y del mundo de que el terrorismo no puede detenernos”.

  1. Permanecen cerca de las personas para darles seguridad

Sin la presencia del Presidente la mayor parte de ese día, Giuliani se convirtió en la Voz de América. Cada vez que hablaba millones de personas se sentían un poco mejor. Sus palabras estaban llenas de pesar y decisión, inspirando a Nueva York a inspirar a la nación. “Mañana Nueva York va a estar aquí”, dijo. También reaccionó al asalto con compostura -fue punta de lanza de cada uno de los esfuerzos de respuesta de la ciudad, desde ubicar oficiales de policía en cada una de las estaciones del Tren Subterráneo hasta el suministro regular de información al día a los medios- a medida que el impacto de la noticia se extendía a la nación y al mundo.

He tenido liderazgos en momentos de crisis muchas veces –nada comparado a esto- pero he encontrado que cada vez que la gente está insegura y cada vez que está emocionalmente aturdida, lo que necesitan más que nada es la seguridad de la presencia del líder, caminando a través de las multitudes, escuchándolas, alcanzándolas, abrazándolas, cuidándolas, en otras palabras, simplemente diciendo “Estoy aquí, estoy aquí por ti, estoy aquí para servirte, estoy aquí para ayudarte”.

 

Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com/

LÍDERES DE PAPEL

 

 

Fernando Vigorena Pérez

 

Las cualidades de liderazgo que los latinos consideran más importantes son: honradez, confianza e integridad (50%), seguidas de la inteligencia, experiencia y educación (8%), el ser respetuoso de las personas y la comunidad (4.6%), el servicio a la comunidad (4.1%), y el ser afectuoso y compasivo (4.1%). La perspectiva de la comunidad latina sobre el liderazgo tiende un puente de unión entre las líneas raciales, políticas y culturales.

Muchos creen que ser líder es una cuestión de ir primero en una competencia, ser gerente, dirigente, destacar en una actividad, ser jefe o manejar un proceso. Inclusive otros incluyen a estadistas, jefes de bancadas políticas, jefes de organismos gremiales y deportistas destacados.

Muchas veces escuchamos que tal o cual equipo de fútbol lidera el campeonato, o que un jugador ha liderado la delantera del mismo.   Si aceptásemos que ser lider es ir primero o destacarse en algo, o en su defecto dirigir o gerenciar una organización, estaríamos con un tremendo superavit de líderes en Latinoamérica. Hasta podríamos exportarlos a los países desarrollados que están ávidos por éstos.

Además estamos llenos de artículos de prensa que recomiendan acciones para ser líder, cursos y capacitación de todo tipo para transformarlo a uno en un líder. Algunas organizaciones publican sus avisos de reclutamiento señalando que son líderes en sus áreas de actuación.

Lo que en realidad parece existir es gente capaz de dirigir, gerenciar, gobernar, supervisar a un grupo de personas frente a un objetivo, pero dudo que pueda liderarlo.

¿Qué hace la diferencia en un verdadero líder?

No es la cantidad de cursos y títulos que posea, su posición jerárquica, sus orígenes o sus redes de contacto. No es su edad, sexo u ocupación, sino su preocupación por las necesidades de otros, su forma de encarar los desafíos con los cuales se enfrenta. Es su entusiasmo en mejorar las cosas, en crear nuevas oportunidades.

El líder tiene pasión por una causa y desea dar algo de retorno para la sociedad. Este obtiene su recompensa por servir a otras personas.   Para lograr dar esperanza, el líder debe ser capaz de vender una visión positiva del porvenir, que sirva de puente entre el presente incierto y un futuro esperanzador. Los líderes son constructores de puentes, no de murallas.

El liderazgo es un diálogo y no un monólogo, lo cual implica desarrollar cada vez más las habilidades de comunicación que las técnicas, donde el escuchar es básico. Difícil en un continente donde es costumbre no devolver las llamadas, menos un e-mail.

La gente apasionada que desea liderar, generando empleo, desarrollando nuevos emprendimientos o cumpliendo funciones sociales, conforma una generación pujante que crece vertiginosamente, en forma rebelde y contestataria, como una reacción natural de rechazo a una sociedad que se sustenta en la racionalidad, en las normas, en las regulaciones y en el poder del Estado.

Personas como las descritas arriesgan su reputación, sus posiciones y su situación económica al seguir el camino de una nueva solución fundamentada en una decisión no racional, saltando desde un territorio iluminado  y conocido a uno desconocido y sin claridad, sin saber, como en el caso de Colón, si están al borde de un continente o en una pequeña isla.

En síntesis, actuar más con el corazón que con la cabeza.  

Por el momento, ser líder no se enseña en ninguna Universidad local. Hay que buscarlo dentro de nosotros mismos, quizá en células adormecidas de nuestro cerebro, o quizá en nuestro propio corazón.   Creo que es hora de no condenarse a un destino gris, en empleos que lejos de apasionarnos nos hacen morir de a poco, en grageas de ocho horas diarias.   ¿Podría entonces alguien decirme quién reúne estos requisitos para denominarse como líder? Yo no conozco ninguno, pero sí a muchos líderes de papel.

 

Fuente: http://elexito.com/

UN LÍDER ORIENTADO A LA SOLUCIÓN

 

 

John C. Maxwell

 

La mayoría de las personas pueden ver los problemas. Para eso no se requiere una habilidad o talento especial. Como Alfred A. Montapert señaló: «La mayoría ve los obstáculos; pocos ven los objetivos; la historia registra los éxitos de los últimos mientras que el olvido es la recompensa de los primeros». Quien piense en términos de soluciones en lugar de problemas solamente puede ser alguien que marque la diferencia. Un equipo lleno de personas con esa mentalidad puede hacer muchas cosas. Su tipo de personalidad, educación e historia personal pueden afectar su orientación a encontrarle solución a los problemas. Todas las personas orientadas a las soluciones reconocen estas verdades … piense en ellas:

  1. Los problemas son asunto de perspectiva No importa lo que puedan decir, sus problemas no son su problema. Si cree que algo es un problema, entonces lo es. Sin embargo, si cree que esa situación es simplemente un revés temporal, un obstáculo pasajero o una solución en proceso, entonces no tiene ningún problema (porque usted no lo ha creado). Los obstáculos, reveses y fracasos son simplemente parte de la vida. No puede evitarlos. Pero eso no significa que tiene que permitir que se transformen en problemas. Lo mejor que puede hacer es enfrentarlos con una mente orientada a la solución. Es sólo cuestión de actitud.
  2. Todos los problemas tienen solución Algunas de las personas que más se han destacado solucionando problemas han sido inventores. Charles Kettering, explicó: «Cuando era director de investigación de General Motors y quería que un problema se resolviera, ponía una mesa fuera del cuarto de reunión con un letrero que decía: “Deposite aquí su regla de cálculo”. Si no lo hacía, alguien intentaría sacar su regla de cálculo. Entonces se pondría de pie y diría: “Jefe, eso no puede hacerse”». La fórmula de Kettering abrió el camino para una carrera que incluyó la creación de más de 140 patentes, la fundación de Delco y un lugar en el Salón de la Fama de los Inventores. Él creía que todos los problemas podían solucionarse y ayudó a cultivar esa actitud en otros. Y si quiere ser una persona orientada a encontrar soluciones, tiene que estar también dispuesto a cultivar esta actitud.
  3. Los problemas pueden hacer dos cosas: lo detienen o lo retan Orison Swett Marden, fundador de la revista Success [Éxito], dijo que «los obstáculos se verán grandes o pequeños según usted sea grande o pequeño». Los problemas lo hacen sufrir o lo ayudan. Depende cómo los enfrente, le impedirán seguir adelante o lo harán esforzarse de tal manera que no sólo podrá vencerlos sino que en el proceso llegará a ser una persona mejor. Usted decide. Los obstáculos se verán grandes o pequeños según usted sea grande o pequeño. —Orison Swett Marden

ALGO PARA PENSAR

¿Cómo mira a la vida? ¿Ve una solución en cada desafío o un problema en cada circunstancia? ¿Vienen a usted sus compañeros de equipo porque tiene ideas de cómo vencer los obstáculos, o evitan hablarle de sus dificultades porque usted hace las cosas más difíciles? Lo que usted es determina lo que ve. Cuando tiene que enfrentarse a los problemas, sólo tiene cuatro alternativas: escapa de ellos, pelea con ellos, se olvida de ellos o los enfrenta. ¿Qué es lo que usualmente hace?

ALGO PARA HACER

Para transformarse en un miembro del equipo más orientado a la solución de problemas … • Niéguese a rendirse. En el mismo momento en que esa persona quiere decir: «Me rindo», otra que enfrenta la misma situación estará diciendo: «¡Qué gran oportunidad!» Piense en una situación imposible que tengan usted y sus compañeros de equipo. Decida no darse por vencido hasta que dé con la solución. Reenfoque su pensamiento. No hay problema que pueda resistir el asalto de un pensamiento sostenido. Dedique tiempo para trabajar con el problema compañeros clave. Asegúrese de dedicar el mejor tiempo del día, no cuando esté cansado o distraído. Revise su estrategia. Albert Einstein, ganador del Premio Nobel de Física, dijo: «Los problemas cruciales que enfrentamos no los podemos resolver al mismo nivel de pensamiento que teníamos cuando los creamos». Salga del encierro de su pensamiento típico. Rompa algunas reglas. Reflexione sobre algunas ideas absurdas. Redefina el problema. Haga lo que sea necesario para generar ideas frescas y aborde el problema. Repita el proceso. Si al principio no tiene éxito en resolver el problema, no se desespere. Si lo resuelve, entonces repita el proceso con otro problema. Recuerde, su meta es cultivar una actitud orientada a encontrar soluciones que pueda poner a trabajar todo el tiempo. No hay problema que pueda resistir el asalto de un pensamiento sostenido.

ALGO PARA EL CAMINO

En 1939 las tropas soviéticas entraron y anexaron los estados del Báltico, incluyendo a Latvia. El vicecónsul estadounidense en Latvia, capital de Riga, vio lo que estaba pasando y le preocupaba que los soldados soviéticos saquearan la sede de la Cruz Roja Americana. Se comunicó con el Departamento de Estado para pedir autorización para izar la bandera de los Estados Unidos más alta que la bandera de la Cruz Roja para proteger las provisiones que allí había, pero la respuesta de sus superiores fue: «No existe precedente para actuar de esa manera». El vicecónsul izó la bandera. Luego mandó un mensaje al Departamento de Estado en el que decía: «En esta fecha, he establecido un precedente». Por lo general, las soluciones están en el ojo del observador.

 

Fuente: http://lidere.org/

LOS 10 MANDAMIENTOS PARADÓJICOS DEL LIDERAZGO

 

 

John C. Maxwell

Desarrolle el líder que está en usted

 

  1. La gente es ilógica, irrazonable y egoísta. Ámalos de todas formas.
  2. Si haces el bien la gente te acusará de tener motivos ocultos y egoístas, Haz el bien de todas formas.
  3. Si eres exitoso ganarás falsas amistades y verdaderos enemigos, Ten éxito de todos modos.
  4. El bien que hagas hoy será olvidado mañana, Haz el bien de todos modos.
  5. La honestidad y la franqueza te harán vulnerable. Se honesto y franco de todas formas.
  6. Grandes hombres con grandes ideas pueden ser derribados por hombres pequeños con mentes pequeñas. Piensa en grande de todas formas.
  7. Las personas favorecen a los desvalidos pero siguen a los triunfadores. Lucha por unos pocos desvalidos de todas formas.
  8. Lo que pasaste años construyendo puede destruirse en una noche. Construye de todas formas.
  9. La gente necesita ayuda pero te atacan cuando se la ofreces. Ayúdalos de todas formas.
  10. Le ofreces al mundo lo mejor de ti y aun así te golpean en los dientes. Dale al mundo lo mejor que tengas de todas formas.

Recuerde: Trabaje duro, trabaje inteligentemente y más importante aún, trabaje de tal manera que produzca resultados que marquen una diferencia.

No deje que los que tienen una mentalidad pequeña, los que critican o los egocéntricos socaven su liderazgo. Siga adelante.

 

Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com/

Archivos