PRACTICAR LA COHERENCIA
Hilmar Márquez
Si no predicas con el ejemplo y no practicas en tu día a día los cambios que deseas, no vas a lograr la coherencia. Hay que practicar lo que queremos ser.
Cuando he querido cambiar aspectos de mi vida lo hago fijando un propósito o una meta. Casi siempre el propósito es convertirme en una mejor persona: más compasiva, positiva, entusiasta, flexible, amorosa y honesta conmigo misma. En principio conmigo misma porque creo que todo comienza en mí. Lo que he hecho es ir modificando los aspectos negativos externos e internos que limitan el cumplimiento de mis intenciones, y debo admitir que de vez en cuando aparecen nuevos. Crecemos rodeados de muchos prejuicios que nos van moldeando a lo largo de la vida.
¿Qué quiero decir? Por ejemplo: si quiero mejorar la manera como hablo y me comunico, busco que la comunicación sea asertiva cuando me expreso; entonces, lo hago de manera pausada, escucho con atención lo que quieran decirme, observo mis pensamientos y cómo me siento; sin embargo, no es la única forma que tenemos de comunicar. Nuestra postura y gestos así como la forma en la que vestimos hablan por nosotros, por lo que ese aspecto también hay que cuidarlo. Otra cosa que he ido aprendiendo poco a poco es evitar el apego, ya sea a las cosas o hacia las personas. Esto es algo que a veces afecta mucho, sobre todo en la toma de decisiones y, por ende, me limita. Este es un camino que recorro cada día, en ocasiones resulta complicado, pero sí puede lograrse.
Una de mis intenciones es vivir cada día más en la sencillez. No necesito tantas cosas para ser feliz, ni a una persona en específico para sentirme plena o segura, entonces, esos aspectos son los que trabajo en detalle. Fomento la relación con mis amigos y familiares, obtengo lo que necesito y saco de mi mente lo que no requiero. Ahora bien si lo que quiero es mejorar mi forma de comunicar, cambio palabras y uso unas que me expandan, que transmitan con eficiencia lo que quiero decir. Una manera de lograrlo es practicar lo positivo. Si buscas lo positivo en cada situación, lo encuentras. Busca con ganas. Comienza a pensar de forma positiva y deja de lado la negatividad.
Otro elemento que es importante practicar en la coherencia es la gratitud. Siempre nos quejamos porque no tenemos todo lo que queremos y olvidamos las cosas maravillosas que sí son nuestras. Cuando practicas la gratitud te vuelves capaz de observar tu propia abundancia. Dejar ir cosas y personas que ya no forman parte de tu vida también es una manera de agradecer y crecer.
Entonces, como yo quiero ser compasiva, positiva, entusiasta, flexible y amorosa, empiezo con estas mismas palabras a practicar la coherencia, es decir, las llevo a la acción y diariamente, paso a paso, voy convirtiendo lo que pienso y siento en lo que hago.
No es una tarea sencilla, sin embargo, la vida misma no lo es. Hace falta voluntad y amor, son los mayores ingredientes, aunque puedes agregar: pasión, entusiasmo, paciencia, conciencia y sentido común.
Escoge las palabras que definen a esa persona que quieres ser, entiende su significado, y comienza a practicar en coherencia. Pronto te darás cuenta de que eres capaz de hacer cosas que antes creías imposibles y descubrirás la flexibilidad en todo lo que está a tu alrededor. Aprenderás a reconocerte en cada elemento que te rodea.
Fuente: http://www.inspirulina.com