EL SÍNDROME DE HUBRIS
Daniela Mijares
Amigos quise traer este artículo como un avance en el desarrollo personal y de valores humanos para todos.
El hubris es un concepto moral, pero los atenienses acabaron incorporándolo a su código legal, lo que le dio un matiz más práctico y lo definió, como: “arrogancia”. Es síntoma de una baja autoestima.
Conocida como una patología. Y es consecuencia del poder desbordado, o el veneno de la soberbia, la carencia de humildad. Dicen los expertos que la mejor cura para el ataque del síndrome hubris es un baño de modestia y humildad.
¿Qué causa el hubris?
El síndrome de Hubris también escrito como hibris o hybris es un concepto griego que aparece en las personas en cualquier entorno social.
El término hubris proviene del vocablo griego ‘hybris’, que en su significado moderno describe a una persona que, por tener excesiva soberbia, arrogancia, desprecia, la acción humana, se fundamenta en una forma particular de incompetencia, cuando predominan la impulsividad, la imprudencia y la frecuente falta de acción.
La arrogancia cuando llega a esta fase, se creen indispensables, no entienden cómo hasta ahora el Universo ha podido sobrevivir sin ellos y que cualquiera de sus decisiones acertadas o no, por el simple hecho de que la tomaron ellos.
Muchas de estas decisiones sólo responden a meros caprichos o impulsos sin base racional no se conoce acción realizada en el tiempo como servicio desinteresado a la humanidad.
Piensan que sus ideas son correctas aunque finalmente se demuestren lo contrario, nunca reconocerán la equivocación y seguirán pensando que las decisiones que toman son las correctas.
La soberbia no muestra la cara, siempre está al acecho, observando a escondidas y con cuidado para no ser descubierta…finge cualidades, ideas o sentimientos contrarios a los que verdaderamente tiene. La soberbia es apariencia.
Estamos hablando de una verdad sustantiva o creer que son el centro del universo.
A las personas que padecen de hubris, le falta experimentar la riqueza del mundo interior, analizarse y andar por los senderos de la sabiduría valiosa, no poseen solidaridad.
La humildad es lo contrario al ego, no es apariencia, es un sentimiento útil.
Actitud o cualidad de quien actúa con ánimo sencillo, moderado y respetuoso, libre de vanidad, presunción o pretensiones.
Conviene tener siempre estas citas:
Eurípides: “Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco”.
(San Agustín): “La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”.
“Recuerda que eres mortal”.
Fuente: http://www.inspirulina.com/