¡EQUIVÓCATE DE VEZ EN CUANDO!
Rafael Ayala
Sí, como lo lees. De cuando en vez date el permiso para equivocarte. ¿Pero, cómo así, luego no debemos tender a la perfección y a lograr lo mejor de nosotros mismos cada día? Claro, nadie ha dicho lo contrario. Lo que pasa es que para mejorar necesitas hacerte consciente de tus errores.
Entonces, si vives la vida pretendiendo no equivocarte nunca, pues jamás vas a vivir y mucho menos vas a crecer y madurar.
En pocas palabras y como te lo hemos dicho muchas veces: atrévete a vivir sin miedo. El miedo entumece. Nos acorrala y nos hace pensar que si nos quedamos en el mismo lugar procurando que no pase nada y más bien esperando a que la vida pase por nosotros, todo va a estar mágicamente bien. Te tengo una noticia: no es así.
Hay que vivir, hay que enfrentar, hay que equivocarse. Entre otras cosas porque esas experiencias en las que nos equivocamos nos sirven para saber qué no queremos. Y es muy, pero muy saludable conocer ante qué cosas ponemos un límite y debemos decir: ¡No más!
Esa es la maravilla del error. Y, el ser humano aprende así por ensayo y error. ¿Entonces existe alguna razón para no considerarnos humanos?
Piensa en aquellas habilidades que te parecen perfectas. Por mencionar algo: las capacidades de un gimnasta, un atleta, o un músico. ¿Cuántas repeticiones se hicieron del ejercicio para que ante tus ojos se viera o escuchara perfecto? Ahora imagina el número de veces que el ejecutante se equivocó antes de que todo estuviera bien.
Imagínate, hay personas que dejan de aprender un idioma por el miedo a equivocarse. Es increíble ver que llegan a decir a su profesor frases como: “no quiero hablar porque de pronto me equivoco”. Pues lógico que puede pasar, no ves que hasta ahora estás aprendiendo. Ahora, si estás aprendiendo idiomas nunca olvides que los mismísimos hablantes de una lengua nativa se equivocan a menudo. ¡Relájate!
No se trata de que vayas por ahí, por la vida, viendo cómo haces para meterte en líos. No la idea es que te aceptes, que comprendas tu derecho al error, que tengas la valentía de afrontar el momento en que cometes una equivocación. La lección de aceptar que te equivocas es aprender a crecer.
Fuente: http://elexito.com/