REFLEXIONES

¿DEBEMOS SER PERSEVERANTES?

 

 

Alejandro Arroyo Carbonell

 

En muchos libros de autoayuda y desarrollo personal se dice que una de las claves del éxito es ser perseverantes e insistir y persistir hasta lograr nuestros objetivos y hoy quiero matizar este concepto que puede llevar a confusión, ya que muchos se preguntan hasta qué punto es bueno persistir en algo.

 

Cuanto más nos esforzamos en lograr una meta y después la conseguimos, mayor es la satisfacción, pero también lo es la frustración en el caso contrario.

 

Por supuesto que para lograr metas debemos ser perseverantes, puesto que sin serlo, pocas cosas importantes podemos conseguir, pero tan importante resulta la persistencia en el camino, como ir en la dirección correcta y aquí es donde muchas veces se comete el error.

 

Del mismo modo que con un vehículo no sirve de nada correr mucho si estás circulando en dirección contraria a donde deseas llegar, por mucha dedicación, esfuerzo y persistencia que estés volcando en tu propósito debes asegurarte que los principios, métodos o sistemas que estés aplicando sean los adecuados. Si no haces esto, puede que hayas recorrido una gran distancia, pero no llegarás a donde te habías propuesto.

 

Si sólo actúas en la esfera de la actitud, automotivándote, pero no perfeccionas la aptitud, difícilmente alcanzarás tu objetivo. Toma conciencia de si a día de hoy tienes las habilidades y conocimientos que necesitas para lograr tu objetivo. En caso de no ser así, ponte en marcha para aprender y dominar lo que necesites saber.

 

Te pongo el caso habitual de muchos emprendedores que no tienen buenos resultados en sus negocios, pero siguen trabajando muy duro, motivados y de forma persistente. Si están siguiendo los principios correctos, tarde o temprano los resultados satisfactorios llegarán, pero si por el contrario están persistiendo con métodos equivocados, lo único que conseguirán será acabar agotados y frustrados. Para ofrecer una clara visión de ello, suelo poner el ejemplo del penalti. De nada sirve ser perseverantes y chutar 1.000 veces para marcar un gol si lo estamos haciendo en dirección opuesta a la portería. Del mismo modo en nuestra vida cotidiana, muchas veces no sabemos hacia donde estamos chutando la pelota.

 

Por tanto la persistencia debe venir tras una planificación consciente del plan de ruta con los métodos y procesos que vas a seguir para conseguir tus metas.

 

Voy a compartir contigo un principio básico que personalmente siempre he seguido y consiste en algo elemental: no trates de inventar la rueda.

 

No te estoy diciendo en ningún momento que no seas creativo, pero en cualquier ámbito de la vida existen una serie de pasos que ya están demostrados como sistemas de éxito y sólo debes cumplirlos.

 

Sea cual sea tu propósito estudia todo lo que puedas sobre esa temática, habla con personas que ya hayan alcanzado el éxito en lo que tú desees lograr y aprende las claves primordiales. A partir de ahí podrás empezar a utilizar también tu imaginación y capacidad creativa para lograr tus propios métodos de trabajo, pero con una base sólida en lo que ya se ha demostrado como exitoso y válido.

 

Quizás te sorprendas, pero en el ámbito de los negocios he visto en infinidad de ocasiones como muchas personas no tienen éxito y en vez de plantearse un cambio de estrategia, siguen aplicando año tras año los mismos sistemas incorrectos y siguen esperando a que un día suene la flauta. Incluso aunque les puedas demostrar que hay otros métodos y procesos que sí funcionan, ellos siguen persistiendo en el error. A pesar de que el sentido común nos dice que esa conducta no es inteligente, te aseguro que la mayoría de personas se dejan llevar por sus emociones y como la propia experiencia es la única maestra auténtica, se muestran reacios a cambiar hasta que el agotamiento les hace desistir y sólo entonces se plantean un nuevo rumbo.

 

Estos son los 3  pasos básicos que te ayudarán en lo que te propongas:

 

1- Ten definida una estrategia

 

Antes de lanzarte a la piscina, ¡como mínimo comprueba que haya agua! Planifica que procesos vas a seguir y el motivo por el cual lo vas a hacer. Si no tienes experiencia en las áreas que ahora te planteas, primero asesórate y déjate guiar por personas que sí la tengan.

 

2- Fíjate un plazo

 

Todo plan debe tener unas fechas de cumplimiento. Desglosa tu objetivo en pequeñas metas y podrás tener control de si estás en los plazos previstos. El marcarte un horizonte temporal y saber que tienes una fecha límite te ayudará a ser más consciente de todo lo que hagas en el camino.

 

3- Revisa tu plan periódicamente

 

Los planes no siempre salen de forma exacta a lo que hemos previsto, pero si cada cierto tiempo vas realizando valoraciones o análisis te servirán para saber si vas por el buen camino o si necesitas hacer algunas correcciones, antes de que sea demasiado tarde. En el argot profesional lo llamamos chek-list y viene a ser como una puesta a punto o revisión.

 

Una vez realizados estos pasos básicos, entonces si que resulta inteligente tener persistencia teniendo la seguridad que estás circulando en dirección correcta.

 

Fuente: http://lasleyesdelexito.es/

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