AHORA DEPENDEMOS DE NOSOTROS MISMOS
Luis Cordero
Recuerdo a Fernando Parrado y su relato acerca de los que sobrevivieron al accidente del avión militar uruguayo que transportaba al equipo de rugby del que él formaba parte.
Su experiencia le ha servido para motivar sea por medio de artículos, entrevistas o charlas directas a muchas personas. Yo lo vi y escuché en una entrevista para la televisión y una de las cosas que más me impresionó fue el punto de quiebre en su lucha por sobrevivir en esas nieves eternas de los Andes.
Alguna vez, después de ver esa entrevista comentaba con un familiar:
“Habían distribuido las responsabilidades entre los sobrevivientes, y uno de ellos tenía la tarea de subir a lo alto a buscar por radio las noticias.
Un día bajó con las últimas noticias, que en realidad eran las noticias sobre la búsqueda del avión siniestrado. Le dijo a Parrado: Tengo una buena noticia.
Parrado le preguntó que cuál era esa buena noticia. La respuesta fue que habían suspendido la búsqueda.
Parrado, estupefacto, le respondió: Y cómo puede ser esa una buena noticia, hijo de la gran puta.
La respuesta fue aleccionadora: AHORA DEPENDEMOS DE NOSOTROS MISMOS.
Fue entonces que decidieron hacer los últimos esfuerzos y arriesgarlo todo, enviando a un grupo de exploradores para que busque la civilización y los puedan rescatar. Eso les salvó la vida…”
Hoy que empieza un nuevo año nos encontramos en un nuevo punto de quiebre. Atrás queda el pasado con nuestras memorias y experiencias, y tenemos un futuro que habremos de construir momento a momento. Hoy seguimos dependiendo de nosotros mismos.
Debemos dejar los sueños como signo de esperanza y de fe. Pero centrarnos en nuestras metas, en nuestro camino. Esforzarnos en la búsqueda de soluciones sabiendo que de los errores se aprende y nos sirven de impulso para superar los obstáculos. Arriesgando para innovar y no continuar caminando sobre el mismo terreno. Decidiendo, sobre la marcha, el camino a tomar para llegar a mejor puerto.
Aprendiendo a mantenernos enfocados en lo que queremos, no en lo que los demás quieren.
Fuente: http://www.solocrecer.com/