TANTO TIENES, TANTO VALES
Mar Osuna
No deja de parecerme curioso, todo el tiempo que dedicamos a pensar y actuar en función de un concepto… obtener.
Queremos obtener bienes, dinero, cosas, personas, afectos, trabajo, cariño, comida, ropa, un buen físico, un gran aspecto… queremos obtener halagos, vida, hijos, amigos, tiempo.. buscamos sin descanso, obtener paz, serenidad, seguridad, amor… tener, queremos tener.
Y así la vida, mucho más inteligente que todos nosotros juntos, aunque sólo sea porque nos supera en experiencia por muchos millones de años, nos pone a prueba, una y otra vez, quitándonos. Quitándonos todo por lo que luchamos, a poquito, de una en una, a veces no hay 2 sin 3, pero siempre despacito, quitándonos lo que conseguimos obtener… pero justo justo para que de esa también salgamos… para que a pesar del fastidio, del dolor, de la tristeza, nos quede la energía suficiente para seguir a pesar de los pesares…
Por eso, en el transcurso de nuestra vida, podemos perder el trabajo, perder el teléfono, la cartera, podemos perder a ese que pensábamos tan amigo, o ese ascenso por el que tanto habíamos trabajado, podemos perder un dinero que invertimos, o la posibilidad de entrar en un club selecto, en una universidad precisa, o la entrada para este o aquél concierto… y sin embargo una y otra vez, detrás de cada reto, subsistimos. Y lo hacemos porque al final, la vida nos trajo al mundo desnudos, sin nada. Sin móvil, sin trabajo y hasta sin amigos. Sólo nos permitió una cosa, sin la cual como mamíferos que somos, no podríamos sobrevivir… una madre, tu familia.
Y a pesar de todo, a pesar de que la vida nos da su mensaje y nos dice claramente no es esto lo que necesitas, seguimos buscando, adquiriendo, consiguiendo, obteniendo. Y la vida nos responde, quitando, alejando, poniéndonos todas las pruebas necesarias hasta aprender de una vez por todas que nada de eso necesitamos para sobrevivir, porque con nada de ello llegamos a esta vida.
Pero somos resistentes. Y también por eso seguimos aquí, somos resistentes y no nos rendimos. Y si perdemos, volvemos a comprar, a adquirir… a obtener, a sustituir lo perdido por algo nuevo, por alguien nuevo… Nadie se muere por perder, no es una enfermedad, tener y conservar las cosas y las personas no es más que una enseñanza producto de la cultura… cultura consumista por otra parte, donde no es importante tirar para cambiar por algo mejor, lo importante sólo es tener.
Y aunque pierdas, una casa, una cosa, o incluso una persona amada… saldrás adelante, seguro, y dependerá sólo de tus ganas y de un poquito de ayuda que te repongas, bien y pronto… y habrá veces en que tendrás recuerdos, nostalgia, tristeza, añoranza… momentos en que echarás de menos aquello que un día te hizo feliz… y sin embargo, la vida, que sabe lo que se hace, pondrá en tu camino lo que necesites para sobrevivir una vez más a esa circunstancia, porque no puedes perder algo que en realidad nunca tuviste…
Porque las personas y hasta las cosas no las tenemos, nos tienen ellas a nosotros, recuerda que llegamos desnudos… y la vida se formó sin cosas, sin poseer, sin contratos de permanencia, sin compromisos que atan personas con personas… por eso, hay lugares en el mundo donde no necesitas comprar, ni vender, ni tarjeta de crédito, ni papeles que griten delante del mundo que esa persona te pertenece… y sin embargo la vida se abre paso, con sonrisas, con familias, felices.
Porque en la vida estamos de paso… y tu instinto de supervivencia hará el resto del trabajo por ti, con o sin cosas, con o sin personas… la calidad de tu vida depende de cuánto la ames, de cuánto la quieras hacer más bella… y si para ti la belleza son cosas, adornos, complementos, estarás siempre sujeto a la posibilidad de tener que practicar el desapego, porque tarde o temprano perderás lo que obtuviste, por gastado, por usado, por anticuado… por vivido.. nada fue tuyo nunca..
Pero si entiendes que tu vida eres tú, y es a ti a quien cuidas y embelleces, tu riqueza será imperdible, porque la llevas dentro de ti, forma parte de tu piel, de tus células, de tu alma… y el alma es lo único que no puedes perder porque siempre fue tuyo.
¿Y tú? ¿Amas lo que eres o lo que tienes?
Fuente: http://www.inspirulina.com
Un Comentario
Jose
Excelente reflexión, de hecho valoro mas la riqueza interior porque si estas bien por dentro lo estarás también por fuera…