REFLEXIONES

APRENDER A ESTAR CONMIGO

 

 

Julio Bevione

 

La soledad tiene mala prensa. Muchos aún la tienen en el catálogo de cosas que quisieran eliminar de sus vidas. Parece ser un error del destino, una falta personal o la consecuencia negativa a una mala decisión que hayamos tomado. Y mientras sigamos dejándola allí, hay una parte del camino personal que quedará a medias, sin recorrer.

El encuentro con nosotros mismos es, quizás, el más importante que tendremos en cada encarnación. No habrá salvador, ni gurú, ni amigo, ni familiar que pueda darnos lo que el descubrirnos a nosotros mismos nos dará. Y, para eso, necesitamos transitar la soledad.

Pero…¡ojo! No estoy insinuando que nos quedemos solos, físicamente aislados. Podríamos encerrarnos en una gruta, en el medio de una montaña y estar allí rodeados de nuestros fantasmas.

Entrar en la soledad es permitirnos estar con nosotros mismos, cultivar un espacio de intimidad conmigo. Aquietarme, conocerme y escucharme.

Cuando me consultan como hacerlo, les hago esta pregunta:

– ¿Qué haces por la persona que más amas de tu entorno?

– Le dedico tiempo, lo escucho, soy compasivo, le doy cariño…

– ¡Eso mismo!… también hazlo contigo.

Amar al otro implica conocerlo. Para cuidarlo debemos conocer sus debilidades y sus heridas. Para alentarlo no apoyamos sus dudas, sino sus certezas.

Si aplicamos en nosotros mismos estas estrategias que hemos desarrollado para conectarnos en amor con los demás, lograremos este esperando encuentro personal.

Y para eso necesitamos de la soledad. Dedicarnos un tiempo y un espacio de calidad para que esa relación crezca.

Con la misma frecuencia, con la misma intención y atención que le dedicamos a la persona que amamos.

Con el paso del tiempo, ya no buscaremos más remplazos a la relación más importante que podemos crear en el mundo. Las personas que recibimos en nuestra vida son un espejo de nuestra relación con nosotros mismos. Por eso, soltaremos los “te necesito” y usaremos más a menudo los “te acompaño”. Porque nos conoceremos, nos aceptaremos y podremos contar con nosotros, en todo momento.

 

Fuente: http://juliobevione.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 − 7 =