ENTRE QUERER HACER EL BIEN Y HACERLO
Omraam Mikhaël Aïvanhov
Querer hacer el bien es una cosa y hacerlo realmente es otra. Sí, desgraciadamente el deseo de hacer el bien no es suficiente: debemos ser, igualmente, bastante lúcidos y honestos como para admitir que aunque creamos actuar bien, en ocasiones cometemos errores. Es por ello que debemos ser más desconfiados con respecto a nosotros mismos que con respecto a los demás.
Puede suceder también que haciendo el bien atraigamos el odio y la enemistad. La gente dice a menudo: «haz el bien y recogerás el mal», y es verdad. Pero esto no debe justificar el egoísmo y el rechazo a ayudar a los demás. Entonces, ¿cuál es la actitud del sabio? Hace el bien con conocimiento de la causa, y si es el mal lo que recibe a cambio, no le sorprende ni le aflige porque ya sabía de antemano a lo que se exponía. Así pues, aquél que desee hacer el bien es quién debe primero estudiar honestamente sus móviles y los medios que emplea. Y después debe saber que, incluso si hace realmente el bien, puede recibir a cambio el mal.
Fuente: http://senderoespiritual.com