LOS MIEDOS
Julio Bevione
La perseverancia es necesaria cuando hemos tenido un patrón de pensamiento de escasez durante mucho tiempo, ¡quizás vidas! Por eso es necesario golpear, golpear y golpear, hasta que al fin se rompe el miedo y entre las ranuras comienza a colarse la energía de la abundancia.
Recuerdo cuando decidí comenzar a compartir este aprendizaje en charlas, en las primeras reuniones había muy poca gente, uno o dos. Hasta que un buen día no llego nadie ¡ni uno! Y fue el día en el que podría haberme dejado vencer por mis creencias, que esto no era para mí, juzgándome por lo que ocurría, y no por lo que sentía. Pero ese día me pregunté, ¿de verdad yo quiero hacer este camino? Y me envolvió la alegría, una de las características de espíritu. Entonces, me puse manos a la obra. ¡Le hablé a las sillas vacías! Durante las dos horas que duraba la reunión di lo mejor de mí aunque no hubiera nadie. Y ese día pude torcer la energía del miedo a favor del amor, de las nuevas posibilidades. Así, cada vez que la realidad me muestra mis miedos, recuerdo que perseverando puedo quebrar cualquier resistencia que el temor me ponga al frente.
Golpear, golpear y volver a golpear, ¡hasta que se abre!
Fuente: http://www.juliobevione.com