REFLEXIONES

LO QUE HAY DETRÁS DEL ESPEJO

Ricardo Ros

Hace unos días recibí la visita de un amigo de la infancia. No nos habíamos visto desde hacía muchos años, ya que él se había ido a vivir a otra ciudad. Como ocurre con los amigos de la infancia, aunque su vida y la mía no tenían muchas cosas en común, los dos nos sentimos como si nos hubiéramos visto el día anterior. Nos contamos nuestras vidas. Mi amigo me contó su historia, cinco hijos de cuatro parejas diferentes, sus trabajos de alta responsabilidad, sus hobbies, lo que le gusta leer, y acabamos, lógicamente, hablando de nuestros recuerdos de infancia: aquél profesor tan severo, aquellos primeros escarceos con chicas, las ilusiones que teníamos…

Le conté que cuando era adolescente yo quería ser como él, tan extrovertido, tan simpático, siempre haciendo bromas. Yo trataba de copiar su corte de pelo, su forma de vestir, su manera de hablar. Mi amigo se echó a reír. Me dijo que eso era precisamente lo que a él le pasaba, que él quería ser como yo, y que él trataba de hacer lo mismo que yo. Acuérdate, me dijo, que hasta me ricé el pelo una vez y me quedó fatal.

Santiago me escribe una carta en la que me dice que le gusta mucho todo lo que yo escribo y que le gustaría parecerse a mí, para poder ayudar a otras personas. Me dice que imita mi forma de hablar, que aplica mis reflexiones en su vida a rajatabla y que no sabe cómo sería su vida si no me hubiera encontrado en Internet.

Elena es una psicóloga recién graduada y me escribe toda entusiasmada, diciéndome que quiere estar conmigo durante una semana porque quiere modelarme. Modelar es una técnica que consiste en hacer propias las creencias, estrategias, estados y conductas corporales de un modelo. Modelar es muy interesante para aprender estrategias que les funcionan a otros. Si yo veo cómo cocina un extraordinario chef y lo modelo, posiblemente podré hacer sus platos de una forma parecida.

Tratamos de ser como los demás, parecernos a ellos, pensando que los demás son más valiosos que nosotros. Les damos cualidades a los demás inmerecidas, sobrevaloramos sus conocimientos y aptitudes, pensando que nosotros no tenemos tanto valor como ellos.

El camino es diferente para cada persona. Si tratas de compararte con otra persona nunca conseguirás ser feliz, porque lo único que ves es su parte externa, no su interior. Yo puedo modelar a un chef su estrategia en la cocina, pero hay otros aspectos de ese cocinero que no son positivos, como cuando desborda su mal genio con los aprendices o su ironía cuando está con su mujer. No sabemos lo que ocurre en la vida de las demás personas y sólo nos fijamos en el aspecto exterior, tratamos de imitar su aspecto exterior. No sabemos lo que hay detrás del espejo.

Disfruta de la vida sin compararla con la de los demás. Tú eres responsable de ti mismo. Tú eres lo que creas cada día.

¿Qué opinas?

Fuente: http://www.ricardoros.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

57 − = 55