31
May
2010
Paulo Coelho
La luz de la sabiduría tiene muchos tonos y entra en los momentos más inesperados.
Un maestro zen descansaba con su discípulo. En un momento dado, sacó un melón de su alforja, lo partió en dos, y ambos se pusieron a comer. Cuando llevaban un rato comiendo, el discípulo comentó:
-Mi sabio maestro, sé que todo lo que usted hace tiene una razón de ser. Compartir este melón conmigo tal vez sea una señal de que quiere enseñarme algo.
El maestro continuó comiendo en silencio.
-Por su silencio, entiendo la pregunta oculta –insistió el discípulo–, que debe de ser la siguiente: el gusto que siento al probar esta deliciosa fruta, ¿dónde se encuentra? ¿en el melón o en mi lengua?
El maestro nada dijo. El discípulo continuó:
-Todo en esta vida tiene un sentido, y creo que estoy cerca de la respuesta: el gusto es un acto de amor e interdependencia entre los dos, porque sin el melón no habría un objeto de placer, y sin la lengua…
-¡Basta! –exclamó el maestro–. ¡Los más mentecatos son justo los que se creen más inteligentes, y le buscan a todo una interpretación! El melón está muy bueno, y eso basta. ¡Hazme el favor de dejarme comer en paz!
Ryokan y el ladrón
Ryokan era incapaz de acusar a nadie. Aunque era un gran maestro del budismo zen, nunca se consideró mejor que los demás.
Uno de sus discípulos le pidió que conversase con su hermano, un bandido que tenía a la ciudad aterrorizada. Ryokan fue a casa de este hombre y pasó allí toda la noche.
No se cruzaron ni una palabra.
Por la mañana, el ladrón le ayudó a Ryokan a atarse las sandalias. Mientras lo hacía, las lágrimas del hombre empezaron a caer, mojando los pies del maestro.
-Nunca había estado en la compañía de un sabio –dijo entre sollozos–. Solo he estado con ladrones como yo, o con policías que solo estaban interesados en condenarme. Si Ryokan ha pasado una noche conmigo es porque aún valgo alguna cosa.
Y a partir de aquel día este hombre nunca más cometió ningún crimen.
El Greco y la luz
En una agradable tarde de primavera, un amigo fue a visitar al pintor conocido como El Greco.
Para su sorpresa, lo encontró en su taller, con todas las cortinas echadas.
El Greco trabajaba en un cuadro que tenía como tema central a la Virgen María, y estaba usando apenas una vela para iluminar la estancia. Sorprendido, el amigo comentó:
-Siempre había oído que a los pintores les gusta trabajar a la luz del sol para elegir correctamente los colores que van a usar. ¿Por qué no abres las cortinas?
-Ahora no. Perturbaría el fuego brillante de la inspiración que está incendiando mi alma y llenando de luz todo lo que me rodea.
Fuente: http://www.larevista.ec
Posted: LITERATURA, REFLEXIONES
30
May
2010
• Revise su desempeño. Tanto en su manera de comunicarse, en el trabajo o en cualquier otra actividad. Esto es lo que decía mi padre, “Siempre haga un poco más de por lo que le han pagado para que sea una inversión en su futuro”, claro que hoy en día algunos sindicatos se opondrían a esto. Mi padre era tan especial, decía: Revise su desempeño – su lenguaje con sus hijos. Pregúntese, ¿”He sido demasiado duro, demasiado fuerte, demasiado terco? ¿Debería haber aprendido a ser más condescendiente y haber combinado más calidez junto con la imagen recta que tenía que mantener?” yo creo que sí, con la ayuda de Dios. Pida tener la palabra correcta para no arruinar todo por una mala comunicación.
• Enfrente sus miedos. Sólo así los podrá vencer. No los menosprecie, enfréntelos. Diga, “Esto es lo que me da temor. Me pregunto qué puedo hacer para cambiar esa situación”.
• Ejercite su capacidad de cambiar de dirección. Usted no tiene que continuar haciendo lo mismo que los últimos seis años si no le ha estado reportando beneficios que usted buscaba. Mi mentor me ayudó a revisar los últimos seis años de modo que no repitiera los mismos errores en los siguientes seis. Tome un nuevo rumbo y siga adelante. Use su fuerza de voluntad para iniciar el proceso. Usted no tiene porque repetir lo el último año. Elimine los errores. Aplíquelo ahora para el próximo año. Observe como esto hace la diferencia.
• Reconozca sus errores. Algunas veces será necesario que los admita ante los demás. Los padres debemos hacerlo. Nosotros les pedimos a nuestros hijos que lo hagan. Esta es una de las frases más bonitas de nuestro idioma, “Lo siento”. La razón de esto es que le permitirá empezar una nueva relación. Podría hacer que dos personas empiecen a caminar juntas en una dirección completamente nueva. Simple, pero no fácil. Si usted logra esto, el giro puede ser dramático. Los primeros años podrían requerir un gran esfuerzo. Este es el más grande. Confiésese a si mismo sus propios errores. Usted no tiene porque contárselos a todo el vecindario. Pero no le hará daño sentarse y tener una conversación consigo mismo, diciendo, “Para que me engaño. Hasta aquí es hasta donde he llegado. Solo tengo unos centavos en mi bolsillo y nada de dinero en el banco”. Esto es lo que me dije a mi mismo después de que una niña saliera de mi casa con las manos vacías (Jim Rohn se refiere a una historia que cuenta de cuando había tocado fondo en su vida y no tuvo ni un centavo para ayudar en una colecta de los Boy Scouts). Yo tuve una conversación con migo mismo y me dije, “No quiero que me vuelva a pasar esto nunca más”.
• Refine sus metas. Inicie el proceso. Fíjese metas más ambiciosas. Trate de alcanzar un propósito más elevado. Busque algo que esté más allá de lo que usted considere que puede lograr.
• Crea en sí mismo. Usted tendrá que creer en Dios y en la sociedad. Usted tendrá que creer en las posibilidades. Usted tendrá que creer en la economía. Usted tendrá que creer en que mañana puede ser mejor que hoy. Esta es la más importante. Crea en usted mismo. No hay ninguna habilidad que no pueda aprender; no hay ninguna disciplina que no pueda intentar; no hay ningún estudio que no pueda comenzar; no hay ningún libro que no pueda leer.
• Pida tener buen criterio. Esta es la mejor herramienta de comunicación. Pida tener el criterio que le permita generar respuestas. Pida tener el criterio que le permita generar fe en que las cosas son posibles de lograr. Pida tener el criterio para lidiar con los retos del día a día, para lidiar con los retos que le ponga su propia familia. No pida que su tarea sea más fácil; pida que usted sea más hábil.
• Cuide su tiempo. Algunas veces nos engañamos. Bill Bailey dice que la persona promedio dice, “Tengo todavía veinte años por delate”. No, Bill dice que usted lo que tiene es veinte intentos mas. Si usted va de pesca solo una vez al año, usted solo tiene veinte oportunidades más para pescar, no veinte años. Eso lo engañaría a usted.
• Invierta en sus utilidades. Esta es una de las filosofías que el Sr. Shoaff me enseñó. Las utilidades son mejores que los salarios. Los salarios le permitirán vivir, las utilidades le darán una fortuna. ¿Podemos empezar a generar utilidades mientras trabajamos por un salario? La respuesta es sí.
• Proteja a su familia. Estos son tiempos difíciles. En la escuela – tiempos problemáticos. Proteja a su familia lo mejor que pueda de los peligros ocultos, el demonio está al acecho.
• Viva con intensidad. Usted podría mejora en uno o dos puntos. Ponga más de usted en todo lo que haga. Sea un poco más fuerte, sea un poco más sabio. Apresúrese en dar su vital contribución. Ponga todo lo que tiene en cada cosa que haga y luego pida aún más vitalidad, más fuerza y más vigor, más corazón y más alma.
• Encuentre su lugar. En su trabajo busque el mejor puesto en el que pueda colaborar efectivamente y seguramente le pedirán ocupar un mejor puesto. Si usted ya está haciendo bien su trabajo, haga su mejor esfuerzo. Una frase de la Biblia dice “Si usted se esfuerza en lo que da siempre habrá un sitio para usted.
• Exíjase integridad a usted mismo. La integridad es como la lealtad. Usted no se la puede pedir a los demás; usted solo se la puede exigir a usted mismo. Sea el mejor ejemplo de lealtad y usted conseguirá algunos seguidores leales. Sea el mejor ejemplo de integridad y usted tendrá a su alrededor gente con integridad. Lidere el camino.
• De la Bienvenida a las Disciplinas. No podría darles un mejor consejo que este debido a que las disciplinas construyen la realidad. Las disciplinas construyen ciudades. Una activad bien disciplinada crea abundancia, crea diferenciación, productividad.
• Luche por lo que considere correcto. Todos participamos en la misma batalla. Está escrito que “Hubo una gran Guerra en el cielo”. Más recientemente alguien escribió, “Peleé una gran batalla”. Es extraordinario poder decir: yo luché por mis hijos, por lo que era correcto, por Ia buena salud, por proteger a mi empresa, por una buena profesión que me permita darle todo a mi familia. Yo luché una buena batalla. Es bueno luchar contra el delito. Lo opuesto está en conflicto y usted está en medio. Si usted desea algo de valor tendrá que luchar por ello. Este mismo escrito dijo, “Peleé una gran batalla y mantuve la fe”. Vean, éste es el trato. Mantengan la fe en su familia. Luche contra sus enemigos y mantenga la fe. Luche contra la enfermedad y mantenga la fe. Luche contra el mal y mantenga la fe. No podría darles un mejor consejo que éste.
Fuente: http://www.usatupc.com
Posted: MOTIVACIÓN
29
May
2010
Gabriel Sandler
Hoy es un día nuevo, único, original. Así que descubre algo nuevo, único y original para hacer con él.
Eres una persona informada, talentosa y creativa. Vives en un universo en el cual se multiplican, constantemente, nuevas oportunidades.
¿A qué nueva creación podrías darle vida hoy? ¿De qué manera nueva y original podrías expresar la particularidad única e irrepetible de quien tú eres?
Ve más allá de tan sólo moverte mecánicamente. Pon algo de verdadera vida creativa en tus pensamientos y acciones.
Considera cuán realmente flexible y adaptable y abierto tienes la capacidad de ser. Hay cosas realmente sorprendentes que ya has llevado a cabo con toda esa capacidad, y ahora puedes hacer cosas más maravillosas aún.
Este instante es tu oportunidad de hacer más que tan sólo una repetición del pasado. Dale a la vida algo nuevo de ti mismo, cada vez que puedas.
Fuente: http://www.motivaciondiaria.com
Posted: MOTIVACIÓN