24
August
2008
Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor.
Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable ’stress’ que les producía el trabajo y la vida en general.
El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más ecléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas…
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:‘Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo. Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al ’stress.’
Continuó:
‘Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café. En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores.
Después se pusieron a mirar las tazas de los demás. Ahora piensen en esto:
La vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.
¡Disfruten su café!
La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo…
Colaboración de Nestor Eduardo Sierra Suarez
Fuente: http://www.vidapositiva.com
Posted: REFLEXIONES
24
August
2008
Ricardo Ros
A veces las cosas cambian. Mejor dicho, las cosas siempre cambian. Se suele decir que lo único que no cambia es el cambio mismo. El cambio puede ser gradual y lento, como el que se produce en las calles de nuestras ciudades (si ves fotografías de hace diez años, te darás cuenta de que todo ha cambiado, aunque no hemos sido conscientes de ese cambio de mobiliario urbano, árboles, tiendas, modelos de los automóviles…), o puede ser rápido y catastrófico, como el producido por un huracán o un terremoto. Pero el cambio se produce, queramos o no.Una vez producido el cambio, las cosas ya nunca más vuelven a ser como antes.
Cualquier cambio exige adaptación. Un cambio sin adaptación implica una fuente de problemas. Si sigo comportándome con mis hijos adolescentes como cuando eran niños, voy a tener problemas. Si sigo subiendo las escaleras corriendo como cuando tenía doce años, voy a tener problemas. Si sigo comiendo lo mismo que cuando tenía veinte años, voy a tener problemas. Si sigo resolviendo los procesos de mi trabajo igual que hace dos años, voy a tener problemas.
Las personas cambiamos, las relaciones cambian, las empresas cambian, las necesidades cambian, las modas cambian, las costumbres cambian, las relaciones cambian, el mundo cambia. Y, o nos adaptamos a esos cambios, o tendremos problemas.
¿Y cómo podemos enfrentarnos al cambio? La respuesta es muy fácil: a través del cambio.
Si hay cambios, introduce cambios:
- Cambio de Circunstancias
- Cambio de Contexto
- Cambio de Punto de vista
- Cambio de Consecuencias
- Cambio de Posibilidades
- Cambio de Prioridades
- Cambio de Recursos
- Cambio del proceso de Información
- Cambio de Coste/Valor/Precio
- Cambio de Recompensas
- Cambio de Actitud
Tengo dos compañeros de colegio que estudiaron informática, cuando la informática estaba en pañales. Ambos comenzaron a trabajar en una empresa que se dedicaba a procesar datos para otras empresas, en un momento en que todavía no existían los PCs y los ordenadores eran grandes armatostes que funcionaban con tarjetas perforadas y lámparas de filamento (sí, eso ocurría no hace mucho tiempo)
De repente, las empresas comenzaron a comprar PCs, con lo que podían hacer esos trabajos por sí mismas, y la empresa de mis amigos quebró. Uno de ellos fue directamente al paro y sigue sin trabajar después de 25 años. No ha vuelto a trabajar, porque, según sus palabras, “la tecnología actual es mucho peor que la que nosotros usábamos y no estoy dispuesto a aprender cosas que no tienen futuro”. El otro amigo, ya antes de que cerrara la empresa, hizo un cursillo de MS-DOS y rápidamente puso en marcha otra empresa, en la que siguen realizando programas de aplicación para PC, que venden a empresas que usan PCs. El primero lleva lamentándose desde hace 25 años, mientras que el otro sigue adaptándose a los rápidos cambios que se producen en el mundo de la informática. El primero está permanentemente de mal humor. El segundo suele estar de buen humor (por lo menos cuando sale de trabajar)
Hace algunos años, visitando un zoco en Túnez, mis ojos se fueron hacia una preciosa alfombra persa. El dueño del bazar se dio cuenta enseguida de que me interesaba su alfombra. Pregunté el precio: 8.500 Dinares (unos 5.000 Euros). Le dije que no, que era demasiado cara para mí. Me preguntó cuánto le ofrecía. Como el precio que me había dicho era excesivamente caro, incluso aunque le regatease, le dije que no me interesaba. Estuvimos dando vueltas por el zoco y al cabo de media hora volvimos a pasar por la misma callejuela. El comerciante me reconoció y se acercó. Me dijo: 950 Dinares (unos 600 Euros). Yo le dije “pero si me acabas de pedir 8.500″. El contestó: ¡Eso era antes, esto es ahora!
Hay toda una sabiduría en esa frase: ¡Eso era antes, esto es ahora!
Comprender esta cosa tan sencilla (”¡Eso era antes, esto es ahora!”) es la diferencia entre avanzar o quedarte estático. El mundo avanza a marchas forzadas. Si te paras, el mundo te arrolla. La tecnología vuela, las técnicas que eran poderosas hace muy poco tiempo hoy están obsoletas, las costumbres de ayer ya no sirven hoy, grandes empresas cierran porque no han sabido adaptar sus métodos de venta a los nuevos sistemas de distribución, Internet revoluciona las relaciones entre las personas. Ya nada es como era la semana pasada. O cambias, o te hundes.
Este cambio en el mundo se va a acelerar en los próximos diez años hasta límites inimaginables, ya que tenemos que sustituir la actual fuente de energía, que se está agotando y va a alcanzar unos precios imposibles de asumir, por algún otro tipo de energía alternativo. Imagina un mundo en el que ya no se utilicen fuentes de energía fósiles. Cambiará la forma de calentar nuestros hogares, la forma de viajar, la forma de procesar las materias primas. Estamos entrando ya en una nueva revolución tecnológica, que vamos a tener que asumir, queramos o no.
La madera fue fuente de energía durante miles de años. El carbón sustituyó a la madera durante unas decenas de años y el petróleo al carbón durante algunas décadas. Para mis bisabuelos fue un trauma, pero lo tuvieron que asumir, pasar de la madera al carbón. Para mis abuelos también fue un trauma, pero lo tuvieron que asumir, pasar del carbón al petróleo. Nosotros vamos a tener que asumir pasar del petróleo a alguna otra fuente de energía (¿hidrógeno, quizás?)
Todavía recuerdo a mi abuelo viendo en la TV el primer alunizaje. No se lo podía creer. Había pasado de calentarse con leña a ver que un cohete espacial se posaba sobre la Luna. ¿Qué no llegaremos a vivir nosotros?
Este cambio rápido e instantáneo que se está produciendo en el mundo actual es traumático para quienes utilizan la inteligencia lógica; no lo es para quienes usan su inteligencia operativa. Porque la inteligencia operativa está asentada sobre el cambio, sobre la creatividad, sobre la flexibilidad, sobre la adaptación.
Haz una lista de diez cosas de tu vida a las que les puedas aplicar la frase “¡Eso era antes, esto es ahora!” y escribe al lado una alternativa que te saque del bloqueo:
Comprender esta cosa tan sencilla es la diferencia entre avanzar o quedarte estático.
Quizás una buena forma de empezar a cambiar es que me digas lo que opinas. ¿Qué te parece la idea de “eso era antes, esto es ahora”? ¿Cómo puedes aplicarla a tu vida personal, de pareja, con tus hijos, en tu trabajo?
Fuente: http://www.ricardoros.com
Posted: MOTIVACIÓN
22
August
2008
Augusto Cury
“Nunca renuncies a tus Sueños”
El que quiera realizar sus sueños no debe esperar caminos sin obstáculos, victorias sin accidentes. A los veintiocho años, Jack Welch, ex presidente de General Electric y uno de los ejecutivos más soñadores y brillantes del mundo empresarial, al intentar desarrollar un nuevo producto causó la explosión de una fábrica.
El joven Jack podría haber bloqueado su inteligencia, su osadía. Confesó que sentía zozobra y ansiedad. Fue un desastre. Sin embargo, no renunció. Corrió nuevos riesgos para alcanzar su meta.
Si hubiera renunciado, tal vez su empresa no habría producido un tipo de plástico que le rindió más de mil millones de dólares desde su lanzamiento.Después de la derrota explosiva llegó el éxito lento y consistente.
La Disney Animation ha producido éxitos memorables, como El rey León y 101 dálmatas. Pero también un enorme fracaso, corno la película El caldero mágico. Su director de animación, Peter Schneider, comentó que su único consuelo era que no lograría producir nada peor.
Los errores, los fracasos, las incomprensiones representaran lecciones únicas para aquellos que lucharon por sus sueños. Los verdaderos líderes -como los padres, educadores, ejecutivos- deben animar al que fracasa de manera tal, que extraiga sabiduría de sus experiencias dolorosas en vez de cultivar la culpa.
Equivocarse constituye una etapa de la invención; los fracasos son escalones de la creación. Por eso, la cultura de las pruebas y los exámenes que se aplica en las escuelas de todo el mundo está equivocada. El que acierta, obtiene notas altas, y el que yerra es castigado con notas bajas. Esta política falta el respeto a la riquísima pedagogía de ensayo y error que nos ha aportado las grandes conquistas de la historia.
Si el que se equivoca es castigado, el castigo queda registrado con intensidad en el centro de la memoria, a través del fenómeno RAM (Registro Automático de la Memoria), obstruyendo la osadía y la inventiva.
En cambio, si el que se equivoca es valorado y estimulado, logra ampliar los horizontes de la reflexión, incorporar nuevas experiencias y rehacer caminos.
Recordemos que uno se cae muchas veces hasta que aprende a caminar. El que se equivoca tiene oportunidad de soñar con las conquistas, tiene ocasión de aprender y disfrutar más de la victoria. Éste es uno de los fundamentos de la inteligencia multifocal. Por el contrario, el miedo a equivocarse forja un “yo” sumiso, tímido e inseguro.
Para Miles Davis, un gran nombre del jazz, que tocó en famosas orquestas y con los All Stars (una especie de grupo ideal del jazz), no se debe temer a los errores, pues éstos no existen. Todo depende de cómo se los afronta.
Este músico entendió un fenómeno psicológico que el sistema educativo se resiste a comprender desde hace siglos. Y, para demostrar que Miles Davis tenía razón, daré algunos ejemplos que tal vez te sorprendan.
Fleming descubrió la penicilina gracias a un hongo que contaminó una placa de cultivo que había dejado sin protección en el laboratorio. Acertó al equivocarse. Un error lo llevó al hallazgo de la penicilina, que ha salvado a millones de personas de la muerte y de dolores insoportables.
Röntgen descubrió los rayos X por un descuido en la manipulación de una placa fotográfica.
Einstein tuvo que recuperar de la basura algunos fragmentos de las ecuaciones que lo llevaron a la teoría de la relatividad.
Simon Campbell se equivocó al no lograr un nuevo medicamento para desobstruir arterias en casos de angina de pecho, pero descubrió el Viagra.
Muchos grandes descubrimientos sé basan en graves fracasos; muchos grandes fracasos se deben a sueños de superación. Realizar los sueños implica riesgos; los riesgos implican elecciones; las elecciones implican errores.
El que sueña no encuentra caminos sin obstáculos, lucidez sin perturbaciones, alegrías sin aflicción. Pero vuela más alto, llega más lejos. Toda persona, desde la infancia hasta el último estadio de su vida, necesita soñar.
Fuente: http://www.eresuniversitario.com
Posted: CRECIMIENTO PERSONAL