17
May
2008
Alberto Conti
Problemas, obstáculos, Adversidades = Oportunidades, puertas abiertas, bendiciones!!!
Atesora este poderoso concepto en tu mente, en tu corazón, en tu alma, guárdalo en tu subconsciente hasta que se arraigue profundamente: Acepta la posibilidad de que “¡¡¡Vos también podés!!!” Y recuérdatelo cada día de tu vida, especialmente cuando te enfrentes a una crisis o surjan grandes obstáculos delante de ti. “Yo también puedo lograrlo! Yo también puedo crecer! Yo también puedo prosperar.”.
Todos los días millones de personas en el mundo, renuncian a buenas ideas y a proyectos con un tremendo potencial de éxito, al ponerse a analizar las imposibilidades y los obstáculos imprevistos que pueden surgir. La gran mayoría nos fuimos acostumbrando con los años a pensar negativamente. Un pequeño y simple obstáculo, cuando ha hallado un lugar en la mente del individuo para desarrollarse, hace caer por tierra todos los otros argumentos positivos que demuestran que sí se puede lograr.
Lo bueno es que la historia revela ejemplos de grandes hombres celebres que triunfaron a pesar de sus grandes impedimentos y una no pequeña adversidad. Gente singular como vos y como yo pero que tenían una cualidad muy destacada: sabían encontrar una oportunidad ante cada dificultad de la vida.
Gente especial que a pesar de haber sido calificados como inadaptados, burros, y poco inteligentes en su niñez, no fueron el motivo suficiente como para desalentarlos ni para inhibir el desarrollo de una inteligencia superior de los celebres genios de la humanidad, personajes como Tomas Edison y Albert Einstein.
Haber sido privado del don de la audición no limito a Beethoven de crear una de las obras sinfónicas más bellas que se hayan escuchado jamás.
Ser un invalido total, debilucho, fácil blanco de burlas, incapaz de ponerse en pie sin la ayuda de un incomodo aparato ortopédico, no impidió a Alexander Pope dejar su rico legado en el mundo de la poesía.
Inválido a causa de la parálisis infantil, no impidió a Franklin Roosevelt llegar a ser Presidente de los Estados Unidos.
Nacer en la más abyecta pobreza y fracasar 18 veces no impidió a Abraham Lincoln realizar su sueño al ser uno de los más grandes presidentes de los Estados Unidos.
Haberlo puesto en una prisión sucia y llena de bandidos no impidió a hombres como Cervantes y John Bunyan dejar volar su imaginación y creatividad para dejar un legado para la Humanidad, “Don Quijote” y “El Peregrino”.
Haber sufrido la pobreza, el rechazo y la humillación no fueron lo suficiente para que el Dr. Colgate creara una prospera Industria multinacional de productos de higiene que hoy es una de las mas conocidas del mundo.
Haber sido ridiculizado y explotado por su propio padre, vivir en la pobreza y haber sido tildado de loco no detuvo a un genio creador llamado Walt Disney de ser el precursor en la historia del dibujo animado y recibir 32 oscares en su carrera artística.
Sufrir de diabetes, un principio de artritis, perder la vesícula biliar y la mayor parte de la glándula tiroides, y tener ya 52 años de edad no le impidió a un señor llamado Ray Kroc de montar la famosa cadena mundial de hamburguesas Mc Donalds.
Sufrir de una extraña enfermedad teniendo que confinarlo a una silla de ruedas y a un dolorosa deformidad, no afectó a la mente de Stephen Hawking, nominado como uno de los cerebros mas inteligentes de la humanidad.
Haber sido perseguido violentamente hasta tal punto de llevarlos a la muerte, no pudieron matar las ideas y sueños de libertad y de paz de hombres como Jesucristo, Pablo de Tarso, Martin Luther King y Mahatma Gandhi, hombres que llegaron a cambiar para siempre el curso de la historia.
Nunca llegaremos más allá de los límites establecidos en nuestra Mente por nosotros mismos. Si piensas que no se puede lograr algo, entonces jamás se realizará. Debemos cambiar nuestra mentalidad del “no se puede” y sustituirla por el pensamiento creativo. Ver una oportunidad de éxito en cada obstáculo es siempre posible en cada situación. Debemos pedirle a Dios que traiga sanidad a nuestra visión estrecha y que eleve nuestro nivel de expectativa de la vida.
No existen las imposibilidades para el que cree. Lo único que limita al ser humano son sus propias expectativas en su mente. Si un hombre esta determinado a realizar algo, nada ni nadie podrá detenerlo. Nunca permitas que el gran tamaño de un obstáculo se convierta en una excusa para justificar el darse por vencido, renunciar, fracasar, y abandonar un proyecto.
¿Cuál es el obstáculo en tu vida que hoy encarcela tus sueños de libertad?
No se quien te dijo que no podrías hacerlo, tal vez anduviste oyendo a algún “experto” en el tema que te sentenció alguna vez diciéndote que tu proyecto seria imposible de realizarse. Si has caído en esa trampa, recuerda siempre el ejemplo de estos grandes hombres citados aquí que vieron una oportunidad de éxito ante los obstáculos impuestos por la vida. Sabes una cosa mi querido amigo, todos ellos fueron gente de carne y hueso igual que tu, con los mismos temores, inseguridades, defectos y quizás con escollos muchos mayores que los tuyos. La diferencia es que ellos crearon el hábito de no dejarse dominar ante las emociones destructivas generadas por la presión. ¡Su actitud fue de coraje, de aguante y de valor!
Creo firmemente que no existe una tragedia más grande que la de un hombre que ha renunciado a sus sueños y que ha perdido totalmente su interés por la vida. No existe un hecho mas desgraciado como observar a un ser humano que ha perdido su sensibilidad y su capacidad de asombro.
En los días por venir, rescatar a hombres y mujeres que cayeron en este estado anímico tan fatídico será una proeza tan noble y loable como las que realizan aquellas ONGs de auxilio humanitario que luchan para brindar a los seres humanos sus necesidades básicas y dan su vida para llevar alivio y asistencia a los que sufren.
Mi amigo, Búscale una oportunidad a los obstáculos que están delante de ti! Verás que si programas tu mente para ver más allá de los problemas, descubrirás bajo los obstáculos, de igual manera que aquel anciano pastor de la historia de la Piedra en el Camino, un tesoro infinito de oportunidades que otros pasan por alto. La historia no termina aquí. Jamás llegaremos a conocer los innumerables y maravillosos testimonios de tanta gente especial que gracias a haber adoptado una actitud optimista para superar la adversidad, hoy se convirtieron en modelos de vida y de perseverancia y una inspiración para la humanidad.
Fuente: http://www.degerencia.com
Posted: MOTIVACIÓN
16
May
2008
Paulo Coelho
Parece que poco a poco la gente se va acostumbrando a las mismas metáforas de la vida. Hace algún tiempo, escribía en esta columna el “manual para subir montañas”, y de repente me encuentro con un lector en Hamburgo que decide compartir conmigo su experiencia respecto a las escaladas de la vida. Descubrió en qué hotel estoy alojado, tiene una serie de críticas sobre mi página de internet. Hace comentarios duros, y después pregunta:
-¿Puede hacerse una foto con mi novia?
Claro que puedo. Coge el teléfono móvil, aprieta un botón, no dice nada, y un minuto después aparece su novia.
Nos hacemos la foto, pero la pregunta que sigue es más intrigante:
-¿Puede un ciego escalar el monte Everest?
-Creo que no –respondo.
-¿Por qué no responde: tal vez?
Ya estoy casi convencido de que tengo delante a un “optimista compulsivo.” Una cosa es que el universo entero conspire para que se cumplan nuestros sueños, otra cosa es colocarse frente a desafíos absolutamente innecesarios, que pueden acabar en accidentes fatales o en fracasos previsibles.
Explico que tengo que salir por un compromiso, pero el lector no se rinde.
-Los ciegos pueden escalar el Everest, la montaña más alta del mundo ( 8.848 metros). No sólo pueden, sino que sé que por lo menos uno de ellos lo ha hecho. Su nombre es Erik Weihenmayer. ¿Su compromiso puede esperar?
Si ha citado un nombre, puede que exista una historia interesante. Mi compromiso puede esperar, por supuesto.
-En 2001, Weihenmayer lo consiguió. Y mientras tanto, la gente se queja por no tener un coche mejor, ropa más elegante, o un sueldo a la altura de sus necesidades.
-¿Está usted seguro de que lo consiguió?
-Busque en internet. Pero lo que me fascina es que Weihenmayer sabía exactamente lo que quería: transformó su vida en aquello que él pensaba que debía ser. Tuvo el valor de arriesgarlo todo para conseguir que el universo conspirase a su favor.
Estoy de acuerdo. El lector continúa, como si mi actitud ya no le interesase más:
-Si una persona sabe lo que quiere de la vida, reúne todas las condiciones para hacer que se cumpla su sueño. ¿No fue usted mismo quien lo dijo?
Claro. Pero existen límites, como ciegos escalando la montaña más alta del planeta.
-Y si las personas no tienen sueños, ¿qué tienen que hacer?
-Pensar en algo que les gustaría estar realizando, y dar el primer paso –respondo-. Sin miedo a errar. Sin miedo a herir a los que se “preocupan” por su comportamiento.
-¡Eso! –dice el lector, identificando claramente por primera vez mis ideas-. En seguida nos damos cuenta de que para lograr lo que queremos es preciso correr riesgos. ¿No es eso lo que dice usted en sus libros?
No sólo lo digo, sino que también procuro hacer honor a esas palabras. Pero nuestra conversación es interrumpida, ha llegado la hora de atender al compromiso que me trajo a Hamburgo. Agradezco su atención, le pido que me envíe sugerencias sobre mi página web, nos hacemos una foto más, y nos despedimos.
A las tres de la mañana, regresando del evento, meto la mano en el bolso para sacar la llave de la habitación, y descubro el papel en el que había anotado el nombre. Pese a que dentro de unas horas tengo que viajar a El Cairo, enciendo el ordenador, y allí está:
“El 25 de mayo de 2001, a los 32 años de edad, Erik Weihenmayer se convirtió en el primer invidente que alcanzó la cima de la montaña más alta del mundo. Este ex-monitor de gimnasio recibió el premio que otorgan ESPN e IDEA por su valor al ir más allá de los límites que su condición física permitía. Además del Everest, Erik Weihenmayer ha escalado las otras siete montañas más altas del planeta, entre ellas el Aconcagua (Argentina) y el Kilimanjaro (Tanzania)”.
Si no lo creen, compruébenlo.
Fuente: http://www.psicologia-online.com
Posted: MOTIVACIÓN
13
May
2008
Malcolm Forbes
Una mujer en un desteñido vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un raído traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria de Presidente de la Universidad de Harvard.
La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente no merecían estar en Cambridge.
‘Desearíamos ver al presidente’ dijo suavemente el hombre. ‘El estará ocupado todo el día’ barbotó la secretaria.
‘Esperaremos’ replicó la mujer.
Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.
‘Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán’ le dijo. El hizo una mueca de desagrado y asintió. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de ellos, y el detestaba los vestidos de algodón barato y los raídos trajes en la oficina de su secretaria.
El presidente, con el ceño adusto y con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja. La mujer le dijo ‘Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por solo un año. El amaba a Harvard. Era feliz aquí. Pero hará un año, murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar un memorial para el, en alguna parte del campus’. El presidente no se interesó. El estaba en shock.
‘Señora’, dijo ásperamente, ‘no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.’. ‘Oh no’, explicó la mujer rápidamente. ‘No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard’
El presidente entornó sus ojos. Echó una mirada al vestido de algodón barato y al traje raído, y entonces exclamó ‘Un edificio! ¿Tienen alguna remota idea de cuanto cuesta un edificio? Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!’
Por un momento la mujer quedó en silencio. El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora. La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente ‘¿eso es todo lo que cuesta iniciar una universidad? ¿Por qué no iniciamos la nuestra?’ Su esposo asintió. El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto. El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto, California donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.
Usted puede fácilmente juzgar el carácter de los demás por la forma en que tratan a quienes piensan que no pueden hacer nada para ellos.
Colaboración de Johnnie Castro Montealegre
Fuente: http://cronicasyrelatos.blogspot.com
Posted: REFLEXIONES