18
May
2008

DESARROLLANDO LA DISCIPLINA0

John C. Maxwell 

H.P. Liddon decía “Lo que hacemos en algunas grandes ocasiones probablemente dependerá de lo que realmente somos, y lo que somos será el resultado de años previos de autodisciplina“. Yo creo con todo mi corazón que la Disciplina es hacer lo que usted realmente no quiere hacer de manera que usted pueda hacer lo que realmente quiere hacer. Lo que lo hace difícil es que nuestra propia naturaleza humana, no que haremos ciertas cosas y de esa manera, lo que sucede es que tenemos la tendencia a ser indisciplinados en las áreas que no nos interesan.

Tres áreas para desarrollar la disciplina

1. Pensamiento disciplinado

George Bernard Shaw decía, “Pocas personas piensan más de dos o tres veces al año que he construido una reputación internacional para mí mismo pensando una o dos veces a la semana”
Estoy en el proceso de escribir un nuevo libro: El libro entero está basado en la idea de que hay gente que piensa cómo llegar a la cima y mantenerse. Una de las principales diferencias en esta disciplina de pensamiento es que la gente cree que en su camino a la cima tiene la habilidad de lo que yo llamo “pensamiento sostenido”. Que tiene la habilidad de pensar en una materia durante un largo período de tiempo hasta que se hace clara la decisión que debe ser tomada sobre dicha materia. La gente que no cree que su camino a la cima tiene la necesidad de la disciplina para controlar el pensamiento sostenido. Ellos pensarán en algo durante un rato y luego se olvidarán y se dedicarán a algo más.

Nunca han aprendido cómo disciplinar sus pensamientos escribiéndolos. Siempre mantengo una libreta conmigo, llena de cosas en las cuales estoy pensando. Escribo mis pensamientos de manera tal que puedo permanecer concentrado y disciplinado en esta área.

2. Emociones disciplinadas.

Tenemos oportunidades de selección cuando se trata de nuestras emociones

1. Podemos controlarlas o
2. Ellas nos controlan a nosotros.

El otro día yo estaba jugando golf en el East Lake Country Club, una gran cancha de golf en Atlanta. Es conocida por ser el link en donde jugaba Bobby Jones. Bien sea que usted lo sepa o no, él es un golfista legendario que ganó un primer premio muy importante a la edad de 21 años. A la edad de 28, había ganado el grand slam y se había retirado.

Jones tenía un tío que dijo -cuando Jones tenía 14 años- que Bobby era probablemente el mejor golfista del mundo. Ciertamente era popular. Sin embargo, Jones era conocido por su temperamento porque podía arrojar sus palos de golf cuando se irritaba. El tío de Jones se sentó junto a él y le dijo, “Bobby, tu problema es que has dominado el juego del golf pero no has podido dominar tus emociones y hasta que no las domines nunca serás un campeón de golf”.

3. Acciones Disciplinadas.

Yo denomino las dos acciones de inicializar y cerrar “libro de éxitos” porque realmente pienso que eso son. Sé de lo que se puede iniciar pero no cerrar y conozco personas que pueden cerrar pero no pueden comenzar. A cada rato debes darles una patada para que comiencen. Cuando puedes ejecutar ambas, iniciar y cerrar, tienes el “libro de éxitos”.

Permíteme dejarte con este pensamiento de cierre acerca del desarrollo de la disciplina: no puedes dar lo que no tienes y la auto mejoría precede a la mejoría del equipo.

La única manera en que puedo continuar de líder es manteniendo mi crecimiento. El día que yo detenga mi crecimiento alguien más tomará mi bastón de líder. Esto es lo que siempre sucede.  

Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com

18
May
2008

UNA ESTRATEGIA PARA SUPERAR EL GRAN DESAFÍO0

Leo Alcalá 

Para ti es diferente que para mí pero, en esencia, el desafío es el mismo. Me refiero al éxito.

Lo que tú buscas experimentar, lograr, compartir, y disfrutar es diferente a lo que yo y cualquier otra persona está buscando. Sin embargo, en lo que al proceso del éxito se refiere, hay algo que nos es común: el reto de pasar de “A” a “B”.

Es ir de un punto a otro. Del origen al destino. De la situación actual a la situación deseada. De lo que eres, sientes, haces y tienes a lo que quieres ser, sentir, hacer y tener.

El gran desafío está en cómo pasar del punto “A” al punto “B”. Es cómo aprovechar el tiempo para que a medida que este avanza tú te estés acercando cada vez más a lo que quieres. La contraparte, el gran peligro, es que se nos estén yendo el tiempo y las oportunidades de las manos mientras seguimos estancados en “A”.

¿Te ha pasado? A inicio de año, por ejemplo, comienzas con ímpetu el nuevo calendario y con intenciones de progreso y cambio positivo. Pero al año siguiente, mirando en retrospectiva, te das cuenta qué poco has avanzado.

La acción consistente es clave para pasar de “A” a “B”. Es hacer que cada día, cada semana, tu estés más cerca de lo que realmente deseas.

Pero ¿cómo cuidar que esto sea así cuando te ves atrapado entre las urgencias y demandas del día a día?

Una estrategia sencilla pero eficaz—y, si la haces hábito, tremendamente transformadora—es hacerte una pregunta cada día:

¿Qué es aquello que, de hacerlo hoy, impulsaría mi vida personal o profesional hacia adelante?

Por supuesto que no es sólo hacerte esa pregunta, sino estar dispuesto a generar una respuesta para luego actuar sobre ella.

El punto es el siguiente:

Imagina que cada día tú identificas al menos una acción que esté alineada con el propósito de acercarte a alguna de tus metas realmente importantes. No solo la identificas, sino que luego pasas a ejecutarla.

¿Cómo cambiaría tu vida de aquí a un año—o tres meses o incluso un mes—si tú tuvieras el hábito de hacer consistentemente lo que sabes que te hace falta para avanzar?

¿A dónde puedes llegar profesional, familiar, emocional, mental, física y financieramente si cada día que pasa estás más cerca de lo que quieres?

No te estoy hablando de que todos los días hagas algo complejo y elaborado por tus metas. Mas sí me refiero a desarrollar la disciplina para moverte consistentemente hacia adelante. Así sea un pequeño desplazamiento, una simple acción, unos cinco minutos de esfuerzo.

Cualquier cosa con tal de no perder algo vital para el logro de tus metas: el moméntum, es decir, la inercia positiva de estar en movimiento hacia tus objetivos.

Vuelvo a la pregunta:

¿Qué es aquello que, de hacerlo hoy, impulsaría mi vida personal o profesional hacia adelante?

¿Ya tienes tu respuesta para este día? O si estás leyendo esto en la noche ¿ya sabes lo que vas a hacer mañana?

Esta estrategia presenta un desafío en sí misma: estar pendiente de hacerte—y responder—la pregunta cada día. La manera de resolver esto es sencilla: escribe o imprime esa pregunta en papeles para ser pegados en sitios estratégicos de tu casa y oficina. Incluso, hasta vale pegarla en el tapa sol de tu carro para verla mientras manejas. Pégala en el espejo de tu baño. En tu escritorio al lado de tu computadora. Hasta puedes hacer un protector de pantalla con la frase.

La idea es ayudarte a ti mismo a hacer el hábito y a que no se te escape el día sin tomar consciencia sobre lo que necesitas hacer para avanzar.

Recuerda algo: si no te estás acercando a lo que quieres, te estás alejando.

Fijarte metas es fácil. El verdadero desafío está en lograrlas. Y para ello necesitas acción eficaz. No de vez en cuando. No sólo si es que te queda tiempo luego de atender lo cotidiano. Es de manera consistente. Es la acción consistente lo que te hace progresar y te permite pasar de “A” a “B”.

Emplea esta estrategia. Pega tus recordatorios por varios lados. Y desarrolla el hábito.

Ten esto en mente:

Tus hábitos de hoy son los constructores de tu mañana. Aduéñate de ellos y te estarás adueñando de tu futuro.

Entonces ¿qué es lo que vas a hacer hoy para impulsar tu vida personal o profesional hacia adelante? 

Fuente: http://www.pasionenaccion.com

18
May
2008

HOY TE DOY EL MEJOR CONSEJO DEL MUNDO: HAZLO MAL PERO HAZLO0

Ricardo Ros 

Mi amigo Juan es Vicepresidente de una de las mayores empresas de marketing por televisión con sede en Nueva York. Producen miles de productos en China y los venden a través de TV en Estados Unidos. Siempre están a la búsqueda de nuevos productos y de nuevas patentes. La máxima de mi amigo Juan es “Si algo vale la pena hacer, vale la pena hacerlo mal” ¿Por qué dice esto mi amigo Juan? A simple vista parece una contradicción si lo dice un hombre que es un experto en marketing y calidad. Pero me gustaría que reflexionaras sobre el significado real de esta frase.Mi amigo Juan viaja por todo el mundo tres semanas de cada cuatro. Es capaz de realizar los planos de un nuevo producto, patentarlo en todo el mundo, realizar los prototipos y los moldes, viajar hasta Hong Kong para fabricar cincuenta mil piezas y tirarlas todas a la basura al día siguiente, con pérdidas de decenas de miles de dólares. ¿Por qué?

Mi amigo Juan sabe que lo malo puede conducir a lo bueno. Es la paradoja de la acción, de la toma de decisiones, de realizar cosas. Los que tienen fobia a comenzar tienen tanto miedo de hacer algo mal que ni siquiera empiezan. No existe ningún camino seguro para hacer cosas. Mi amigo Juan, al igual que todos los pensadores que pasan a la acción, sabe que lo más importante es comenzar, hacer algo, iniciar el movimiento de proceso. Mi amigo Juan sabe que algunas veces se equivoca y pierde, pero también sabe que la mayor parte de las veces acierta y gana. Y comprueba casi todos los días que cuando se equivoca, su equivocación es el inicio de un nuevo proceso que le lleva al éxito.

Incluso si lo haces mal, estás haciendo. Siempre puedes cambiar cosas, adaptarlas, corregirlas. Puedes hacerlo trabajar y hacerlo trabajar bien, pero primero necesitas comenzar. Lo malo siempre se puede convertir en bueno. El fracaso siempre puede cambiarse en éxito. Tumbarse y esperar a que algo sea perfecto significa la mayor parte de las veces quedarse en la idea. Y las ideas no sirven. ¿Sabías que las ideas no se pueden patentar? Ninguna oficina de patentes te aceptará patentar una idea, sólo aceptan proyectos desarrollados.

Hazte preguntas:
- ¿Cómo obtiene las ganancias esa empresa?
- Cuando nadas, ¿cómo haces para respirar?
- ¿Por qué esta tienda cierra a las seis y las demás a las cinco?
- ¿Puedo trabajar media hora más? ¿Y media hora menos?
- ¿Por qué fue rechazada mi petición?
- ¿Puedo conseguir una garantía de reembolso?
- ¿Cómo puedo disfrutar mejor de mis horas libres?
- ¿Por qué necesito estar siempre ocupado?
- ¿Cuáles son mis habilidades?
- ¿Quién tiene influencia sobre mi? ¿Por qué?
- ¿Qué falla aquí? ¿Por qué no funciona?
- ¿Quién decide sobre este tema?
- ¿Por qué existe esta norma? ¿Sigue sirviendo? ¿Se puede modificar?
- ¿Cómo puedo hacer para que esta tarea sea más divertida?

Haz una lista con diez preguntas que puedan incrementar tus opciones en algún aspecto importante de tu vida:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.

Si te dieran la oportunidad de hacer una pregunta a alguna persona (actual o histórica) que para ti sea muy importante, ¿cuál sería esa pregunta? ¿Y cuál crees que sería su respuesta?

Si pudieras preguntar algo a un habitante de la Tierra de dentro de 150 años, ¿qué le preguntarías? ¿Puedes imaginar cuál sería su respuesta?

Aunque te pueda perecer extraño, me gustaría saber cuáles son tus preguntas y tus respuestas a las dos cuestiones anteriores. 

Fuente: http://www.ricardoros.com