25
March
2008

10 RAZONES POR LAS QUE AÚN NO ERES MILLONARIO0

10 posibles razones por las que aun no eres millonario:

1. Te importa lo que piensan tus vecinos: Si estás compitiendo contra ellos y sus posesiones materiales, estás gastando el dinero ganado con tanto sacrificio en juguetes para impresionarlos en vez de construir tu riqueza.

2. No eres paciente: Antes de la llegada de las tarjetas de crédito, era difícil gastar más de lo que tenías. No es el caso de hoy en día. Si tienes deudas de crédito porque no puedes esperar hasta que tienes bastante dinero para comprar algo en efectivo, estás enriqueciendo a los otros mientras tú mismo te mantienes endeudado.

3. Tienes malos hábitos: Ya sea fumar, beber, jugar, o algún otro mal hábito, el dinero invertido en él podría encaminarse a construir riqueza. La mayoría de la gente no se da cuenta de que el coste de sus malos hábitos se extiende más allá del gasto inmediato. Por ejemplo: fumar no sólo cuesta el paquete de cigarrillos que se compra, puede en un futuro incrementar nuestro gasto médico o en tratamientos para desengancharnos.

4. No tienes objetivos: Es difícil construir riqueza si no has dedicado un tiempo a saber qué es lo que quieres. Si no te has marcado objetivos de riqueza, difícilmente los podrás alcanzar. Debes hacer algo más que asegurar: “Quiero ser millonario.”. Necesitas tomarte tu tiempo para fijarte los objetivos de ahorro e inversión a nivel anual y desarrollar un plan para conseguirlos.

5. No te has preparado: De vez en cuando suceden imprevistos incluso a la persona más cuidadosa y si no te has preparado para ello a través de seguros, cualquier riqueza que hayas acumulado se te puede ir en un instante.

6. Intentas dar un pelotazo: Para la inmensa mayoría de nosotros, la riqueza no llega de manera instantánea. Parece que es una cosa común y corriente que a la gente le toque la lotería, pero la verdad es que tienes muchas más probabilidades de ser alcanzado por un rayo que de ser agraciado con la lotería. Este deseo de ganar dinero rápido se extiende a la forma en la que inviertes, con resultados similares.

7. Dejas que otros se ocupen de tu dinero: Piensas que otros tienen más conocimiento que tú en asuntos de dinero, y dejas exclusivamente a su juicio la decisión de cuando invertir tu dinero. Desafortunadamente, la mayoría de la gente quiere ganar dinero para ellos mismos, y ese es su objetivo principal cuando te dicen como invertir tu dinero. Escucha el consejo de otras personas para obtener nuevas ideas, pero al final tienes que tener bastante conocimiento para tomar tus propias decisiones de inversión.

8. Inviertes en cosas que no entiendes: Escuchas que ‘Pepe’ ha ganado mucho dinero haciéndolo, y te quieres subir al mismo tren. Si ‘Pepe’ ganó dinero, fue porque él entendió el funcionamiento de la inversión y se preparo para ello. Meter tu dinero en algo porque alguien ha ganado dinero con eso sin comprender totalmente el funcionamiento de la inversión te mantendrá alejado de la riqueza.

La clave es preparación.

9. Tienes temor financiero: Estás tan asustado por el riesgo que dejas todo tu dinero en cuentas de ahorro que, en realidad, pierden dinero cuando se tiene en cuenta la inflación. De ese modo, rehúsas invertir en algo más rentable porque tienes miedo de perder tu dinero.

10. Ignoras tus finanzas: Te crees que si ganas bastante, las finanzas se cuidarán por sí solas. Si estás endeudado, piensas que de alguna forma la situación se resolverá por sí misma en el futuro. Desafortunadamente, requiere planificación llegar a ser rico. Para la inmensa mayoría de la gente no ocurre por arte de magia.

En realidad, probablemente no sea uno sólo de los factores mencionados el que te impida llegar a ser millonario, sino la combinación de unos cuantos. Examina cuidadosamente la lista y reflexiona un poco. Si quieres ser millonario, está dentro de tu alcance, pero tienes que enfrentarte a los hechos que te impiden serlo.

COLABORACIÓN DE GISELLA KENETH

Fuente: http://www.historiasdeexito.com

23
March
2008

EL INCENTIVO QUE CONDUCE AL ÉXITO0

 

Napoleon Hill

La mayor recompensa que ofrece el éxito es la satisfacción personal.

Aunque con frecuencia consideramos que el éxito se mide por la acumulación de riqueza material, hay otros aspectos que deben tenerse en cuenta.

Sin duda éste es un factor importante, pero el verdadero éxito reside en la satisfacción de saber que se ha hecho un buen trabajo y se ha conseguido lo que se quería.

Einstein, por ejemplo, nunca acumuló demasiada riqueza. Pero, ¿quién se atrevería a decir que no alcanzó el triunfo? Einstein llegó a la culminación de su carrera y cambió el mundo porque sabía lo que quería y tenía un plan para conseguirlo.

¿Cuál es el incentivo que conduce al éxito?

La respuesta consiste en seguir el mismo método de Einstein y de todos cuantos han alcanzado el triunfo. Para obtener el éxito es necesario quererlo con mucha intensidad. Recuerde que no es lo mismo desear algo que estar decidido a obtenerlo.

Este deseo ferviente de triunfar genera tal cantidad de energía que le ayudará a eliminar los obstáculos que antes le hubieron podido parecer insuperables.

 

Todo es posible para aquel que piensa que es posible.

Tiene que fijarse una meta en la vida. Anótela y grábesela en la memoria. Dirija todos sus pensamientos y energía a alcanzar esa meta. En lugar de dejar que los pequeños contratiempos le desanimen, intente aprender de ellos y no se aleje del camino que le conducirá a la consecución de sus objetivos.

Cuando Henry Ford empezó a trabajar en su primer “carruaje sin caballos”, gente con menos visión que la suya - familiares y amigos -si rieron de él. Algunos lo llamaban “el inventor chiflado”.

Por muy chiflado que estuviera, Henry Ford sabía lo que quería, y tenía el deseo ferviente de conseguirlo. Nunca aceptó el fracaso. Fue un autodidacta que no recibió una instrucción formal ni estudio para ser mecánico.

No existen obstáculos para la persona que está decidida a alcanzar una meta en la vida.

Henry Ford cambió el rumbo de los acontecimientos en Estados Unidos. La producción en masa de sus automóviles puso el transporte al alcance de la clase media y abrión las fronteras de su país.

Se formaron grandes industrias alrededor del automóvil. Si Ford no hubiese inventado el “Tin Lizzie”, no se habrían creado las redes de carretas, ni los puestos de trabajo en la construcción, ni los servicios de comida rápida, ni los moteles.

Otro ejemplo digno de mención es el de John Wanamaker, que empezó como empleado de una tienda de ropa en Filadelfia. Desde el principio decidió que algún día él tendría su propia tienda. Cuando se lo comunicó a su jefe, éste se rió y le dijo:

“Pero John, si ni siquiera tienes dinero para comprarte otro traje. ”

“No…contestó Wanamaker. Pero quiero una tienda como ésta o mejor que ésta. Y la voy a tener.

John Wanamaker llegó a ser el dueño de uno de los establecimientos comerciales más grandes en la historia del país.

“Recibí una formación muy limitada, dijó Wanamaker años más tarde, pero adquirí los conocimientos que necesitaba a lo largo del trayecto, como la locomotora que va recibiendo agua durante su recorrido.

Recuerde: La mente humana puede obtener todo lo que es capaz de concebir y creer.

La persona que está decidida a alcanzar el éxito sabe utilizar las oportunidades que tiene al empezar, y va adquiriendo lo que necesita a lo largo del camino.

Empiece ahora, esté donde esté. 

Fuente: http://www.videoblogs.com.ar 

20
March
2008

SER JOVEN DE CORAZÓN0

Samuel Ullman 

La juventud no es sólo una época de la vida, es también un estado de ánimo.

No tiene que ver con el color de tus mejillas, tus labios rojos o lindas rodillas.

Es tener dominio de la voluntad; calidad en la imaginación; vigor en la emoción; es algo refrescante que emana del manantial de nuestras vidas. La juventud es una etapa temperamental donde predomina el coraje sobre la timidez, y el apetito por aventura sobre una vida monótona. Pero esto ocurre más frecuentemente en un hombre de cincuenta, que en un joven de veinte.

Nadie envejece simplemente por vivir cierto número de años. Únicamente envejece quien abandona sus ideales.

Los años pueden arrugar la piel, pero abandonar un ideal, arruga el alma.

Las preocupaciones, las dudas, la desconfianza en uno mismo, el temor y la desesperación, son las cosas que transforman los años en tiempos interminables, hacen agachar la cabeza y provocan que el espíritu que se encuentra en crecimiento, regrese al polvo.

Uno es tan joven como la fe que tiene, y tan viejo como sus dudas; tan joven como su confianza en sí mismo, y tan viejo como sus temores; tan joven como sus esperanzas y tan viejo como su desesperación.

En el centro de tu corazón existe una estación inalámbrica. Siempre y cuando recibas mensajes positivos de belleza, esperanza, alegría, grandeza, valor y poder, ya sea de la Tierra, de los hombres o del Infinito, continuarás siendo joven.

Pero si la conexión está caída y el centro de tu corazón está cubierto con la nieve del pesimismo y el hielo del cinismo, entonces sí, realmente haz envejecido.

   Colaboración de Cecilia Cordero 

Fuente: http://www.vidapositiva.com