-
¡SEA POR DIOS Y VENGA MÁS!
Laura Esquivel Toda la culpa de mis desgracias la tiene la Chole. Apolonio es inocente, digan lo que digan. Lo que pasa es que nadie lo comprende. Si de vez en cuando me pegaba era porque yo lo hacía desesperar y no porque fuera mala persona. Él siempre me quiso. A su manera, pero me quiso. Nadie me va a convencer de que no. Si tanto hizo para que aceptara a su amante, era porque me quería. Él no tenía ninguna necesidad de habérmelo dicho. Bien la podía haber tenido a escondidas, pero dice que le dio miedo que yo me enterará por ahí de sus andanzas…
-
¿QUÉ TAN GRAVE ES TU PROBLEMA?
Eli Bravo “En mi vida he conocido muchos problemas, muchos de los cuales jamás sucedieron”. Últimamente la frase de Mark Twain me ha servido para recordar que hay más soluciones a la mano de lo que pensamos, y sobre todo, que buena parte de las complicaciones cotidianas ocurren en la mente. Esos problemas que creemos tener enfrente muchas veces se quedan en elaboraciones mentales que nos impactan como su fueran reales… aunque jamás sucedan. Para rematar, nuestro cerebro no distingue muy bien entre los estímulos que llegan del exterior y aquellos que surgen de nuestros pensamientos. ¿Un ejemplo? La excitación sexual: ver, oler o tocar a tu…
-
DÍA DE ALGO
Gonzalo Peltzer Cuando Roberto Carlos cantó que quería tener un millón de amigos, empezó a devaluar la amistad. Eso fue antes de la segunda gran devaluación, la de Facebook. Un millón de amigos es un oxímoron, una contradicción en sí misma, en cambio la de Facebook no es un oxímoron, pero sí es una pavada parecida, porque no se puede tener un millón de amigos y tampoco se pueden tener 200.000, ni 100.000, ni 800… Dicen que 100 son las personas que alguien normal puede recordar con su cara, nombre y apellido y poco más, pero una cosa son los conocidos y otra muy distinta los amigos.…
-
PAJARITOS EN JAULA GIGANTE
Hernán Casciari Mi pueblo natal se llama Mercedes, está en una llanura verde de la provincia de Buenos Aires y cuando lo miro con el Google Maps tiene la forma exacta de dos alegrías que perdí: mi adolescencia y mi padre. Cuando alcancé tardíamente la madurez, a los veinticinco, el pueblo dejó de fascinarme y fui de visita cada vez menos; cuando murió mi padre, en 2008, dejé de ir para siempre. No fue una decisión estratégica, sino el pánico de que, ya adentro y sin salida, una esquina me dijera: «Acá todavía eras joven». O una calle me dijera: «Acá todavía no eras huérfano». Después me…
-
UNA ARTISTA
Ema Wolf Tengo que contar lo que pasa con mi abuela Eugenia. Mi abuela Eugenia ama las artes. Todas las artes. Cualquiera. El año pasado descubrió que podía pintar y eso la puso muy contenta. Se fabricó un caballete. Compró telas, pinceles y pomos de óleo. Decidió que lo mejor era empezar pintando fruta, como habían hecho todos los artistas célebres. A eso se le llama “naturaleza muerta”. Consiste en poner unas cuantas frutas dentro de una frutera y pintarlas de modo que salgan lo más parecidas posible. Cuando llegó el otoño juntó manzanas y peras de la quinta. Las acomodó en la frutera, puso la frutera sobre…