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APPASSIONATA NÚMERO CERO
Mempo Giardinelli La televisión llegó al Chaco cuando Roque y Titina llevaban cuarenta y siete años de noviazgo y la rutina diaria, saturada de horas vacías que ellos llenaban con sus respectivas presencias, empezó a cambiar como si la licuadora del mundo los hubiese finalmente reconocido. Todo lo que estaba quieto y silencioso en sus vidas, todo eso que se les había hecho hasta entonces soportable y, peor aún, tornado imprescindible, comenzó a moverse como esos trenes pesados que toman velocidad muy lentamente pero después son imparables. En verdad, Roque y Titina se necesitaban el uno al otro como un pedazo de tierra a una gota de…
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EL HOGAR
Rabindranath Tagore Andaba yo solo por el camino que cruza los campos cuando, como un avaro, el sol poniente disimulaba la última brizna de su oro. El día se hundía cada vez en una sombra más profunda, y la tierra, despojada de sus cosechas, se extendía silenciosa y desolada. De pronto, una voz aguda se elevó en el aire, la voz de un chiquillo que, invisible, atravesó la densa oscuridad, dejando en la calma del atardecer el surco de su canción. Su hogar se hallaba allá en el pueblo, al final del llano seco, después del cañaveral, escondido entre las sombras de los plátanos y las arecas,…
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CUANDO SE ESTÁ LEJOS
Ariel León La tarea de evitar coetáneos tuyos que te digan quién se murió en el barrio se vuelve cada vez más difícil en el extranjero. Hay que andar con ojo avizor y en cuanto pasan algunos años, lo mejor es no andar averiguando mucho. Uno se encuentra un habanero y pregunta por el barrio y siempre terminan diciéndonos que alguien falleció – ¿Recuerdas a Gonzalo el de la salud de hierro?, todo acabó en cáncer. En solo diez años; Lorenzo el manco que vendía aquella galletas que sabían a tuétano del colmo. Adrián el buenazo que se casó tres veces, o Cundo el mecánico que fue…
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HUÉSPEDES Y ANFITRIONES
Hernan Casciari Desde hace años viajo mucho y, como odio los hoteles, elijo casas por internet. Los anfitriones las ponen a disposición y nosotros, los huéspedes, las habitamos. A veces una semana, a veces tres días. Para no tener sorpresas, suelo prestar atención a las evaluaciones que otros hicieron de las casas a las que iré. Y siempre elijo anfitriones confiables. El diciembre pasado alquilé una casa de fin de semana en Montevideo. La elegí lejos del centro y me equivoqué, porque justo me infarté en el living y casi me muero. Si hubiera tenido que elegir el peor momento para morirme habría sido ese. No solamente…
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EL PLANETA DE LOS CHARCOS
Natalia Mardero Pisaron la tierra nueva con desgano. Estaban hartos de llegar a planetas sin vida inteligente. Este, sin embargo, tenía algo que lo hacía diferente: el suelo estaba cubierto con charcos de diversos tamaños, acá y allá, más grandes, más chicos. También había algunas elevaciones, y una hierba corta y muy verde. El cielo era de un celeste intenso, como en las mejores épocas de la Tierra, pero cerca del suelo correteaba una bruma que se hacía por momentos más densa. Había que admitirlo: no había evidencia de vida humanoide o animal, pero tenía cierto encanto que lo diferenciaba del resto. El aire era puro, las…