-
TREN
Enrique Gil Gilbert Ellos los veían trabajar todos los días. Eran hombres venidos de la ciudad y gringos de sombrero alón, pantalones de montar y pipa en la boca. Iban a ver como trabajaban. Pasaban horas y más horas contemplando como rompían la tierra con sus picos o echaban cascajo encima del relleno para poner unos palos acostados. -Es el tren que va a venir. Explicaban. De entre ellos algunos, que habían estado por arriba lo conocían. Era un carro enorme que corría más duro que un perejero y parecía animal. Arrastraba rabiatados una porción de carros. A veces gritaba “como…
-
EL LECHERO
Cuento anónimo de la India Era un lechero acaudalado y que contaba con varios trabajadores en su lechería. Llamó a uno de ellos, Ashok, y le entregó una olla llena de mantequilla para que la llevase a un cliente de un pueblo cercano. A cambio le prometió algunas rupias extras. Ashok, muy contento, colocó la olla sobre su cabeza y se puso en marcha, en tanto se decía para sí: “Voy a ganar dos rupias. ¡Qué bien! Con ellas compraré gallinas, éstas pronto se multiplicarán y llegaré a tener nada menos que diez mil. Luego las venderé y compraré cabras. Se reproducirán, venderé parte de ellas y compraré…
-
LAS OREJAS DEL ALCALDE
Ricardo Palma Crónica de la época del segundo virrey del Perú I La villa imperial de Potosí era, a mediados del siglo XVI, el punto adonde de preferencia afluían los aventureros. Así se explica que cinco años después de descubierto el rico mineral, excediese su población de veinte mil almas. «Pueblo minero -dice el refrán-, pueblo vicioso y pendenciero». Y nunca tuvo refrán más exacta verdad, que tratándose de Potosí en los dos primeros siglos de la conquista. Concluía el año de gracia 1550, y era alcalde mayor de la villa el licenciado D. Diego de Esquivel, hombre atrabiliario y codicioso, de quien cuenta la…
-
ES QUE SOMOS MUY POBRES
Juan Rulfo Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada estaba asoleándose en el solar. Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a esconder aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue estarnos arrimados debajo del tejaban, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba aquella cebada amarilla tan recién…
-
EL QUE PAGÓ EL PATO
Ricardo Palma «Tradiciones Peruanas» I El inca Titu-Atauchi, hermano de Atahualpa, se dirigía a Cajamarca con gran comitiva de indios cargados de oro y plata para aumentar el tesoro del rescate, cuando tuvo noticia de que el 29 de agosto de 1533 habían los españoles habían dado muerte al soberano. Titu-Atauchi escondió las riquezas de que era conductor, y reuniendo gente de guerra, fue a juntarse con Quizquiz, el más bravo y experimentado de los generales del imperio, que se hallaba a la cabeza de un ejército hostilizando a los conquistadores. Vistos emprendieron su marcha al Cuzco, sosteniendo combate diario con las tropas de Quizquiz.…