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LA HERMANA GEMELA
Gino Winter Conocí a Cristine en el counter de una compañía almacenera donde llegué como trabajador temporal. Me recibió con una cálida sonrisa latina y una mirada que invitaba a conversar. Cristine era atractiva, a pesar de sus ojeras —producto de las complicaciones de su avanzado estado de gestación— simpatiquísima, con finos modales y un lindo temperamento, además de una hermosa cabellera negra que le rozaba la cintura. Me tocó trabajar muy cerca de ella y, como nuestros horarios coincidían, solíamos almorzar juntos en el comedor de empleados; al poco tiempo nos hicimos amigos. Cristine estaba casada y le sorprendía que yo estuviera soltero, me preguntaba…
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EL TÉ DE PROUST
Norman Manea Los que se apretujaban al otro lado de las puertas grandes y pesadas de madera, curiosos por ver el espectáculo, quizá fuesen los viajeros, sus acompañantes o los holgazanes que suelen pulular por las estaciones. Ninguno de ellos pudo acceder aquella tarde a la sala de espera. Tampoco conseguían ver lo que sucedía dentro. Las ventanas eran altas y los cristales rectangulares de las puertas estaban sucios y empañados. La sala era inmensa, resulta difícil imaginar que algo hubiese podido animarla; todo se perdía engullido en el interior. Los zarrapastrosos que se acurrucaban sobre los petates, apretados unos contra otros, en corros que iban desde…
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HISTORIA FANTÁSTICA
Marco Denevi Cuenta fray Jerónimo de Zúñiga, capellán de la prisión del Buen Socorro, en Toledo, que el 7 de junio de 1691 un marinero natural de las Indias Occidentales, de nombre Pablillo Tonctón o Tunctón, de raza negra, condenado al auto de fe por brujo y otros crímenes contra Dios, se evadió de la cárcel y de ser quemado vivo pidiendo a sus guardianes, tres días antes de marchar a la hoguera, una botella y los elementos necesarios para construir un barco en miniatura encerrado dentro del frasco. Los guardianes, aunque el tiempo de vida que le quedaba al reo era tan breve, accedieron a sus…
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LOS HOMBRES FIERAS
Roberto Arlt El sacerdote negro apoyó los pies en un travesaño de bambú del barandal de su bungalow, y mirando un elefante que se dirigía hacia su establo cruzando las calles de Monrovia, le dijo al joven juez Denis, un negro americano llegado hacía poco de Harlem a la Costa de Marfil: -En mi carácter de sacerdote católico de la Iglesia de Liberia debía aconsejarle a usted que no hiciera ahorcar al niño Tul; pero antes de permitirme interceder por el pequeño antropófago, le recordaré a usted lo que le sucedió a un juez que tuvimos hace algunos años, el doctor Traitering. “El doctor Traitering era americano…
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EL VIEJO QUE CAMINABA PORQUE SÍ
Hernán Casciari Hasta que me anoté en un gimnasio yo caminaba una hora todas las mañanas por el parque Saavedra, veloz y con bronca, porque es horrible caminar rápido sin que se te escape el micro o sin que te persiga un perro. Caminar sin un porqué es vergonzoso, pero desde el infarto tengo que hacer un montón de cosas sin sentido, sin sal o sin gracia. Para peor, Chichita piensa que vuelvo a tener doce años. Me manda wasaps y me dice que me alimente bien, que no fume, que camine todos los días moviendo los bracitos. Yo le digo que sí, que lo hago, pero…