• LITERATURA

    EL HOMBRE MUERTO

        Leopoldo Lugones   La aldeíta donde nos detuvimos con nuestros carros, después de efectuar por largo tiempo una mensura en el despoblado, contaba con un loco singular, cuya demencia consistía en creerse muerto. Había llegado allí varios meses atrás, sin querer referir su procedencia, y pidiendo con encarecimiento desesperado que le consideraran difunto. De más está decir que nadie pudo deferir a su deseo; por más que muchos, ante su desesperación, simularan y aquello no hacía sino multiplicar sus padecimientos. No dejó de presentarse ante nosotros, tan pronto como hubimos llegado, para imploramos con una desolada resignación, que positivamente daba lástima, la imposible creencia. Así lo hacía con…

  • LITERATURA

    EL GATO

        Luis Felipe Angell – Sofocleto   El gato es como un resorte forrado en terciopelo. De noche, cuando todo está oscuro, el gato enciende sus ojos aprovechando la electricidad que tiene en el lomo y recorre con ellos todos los rincones de la habitación, buscando, como hacen en las cárceles con los reflectores, la presencia de un ratón aficionado a la vida nocturna. Yo tuve un gato tuerto. Y de noche, como encendía solamente un ojo, nunca supe si el gato estaba arriba o debajo de ese ojo. Una vez vi sus dos ojos prendidos en la oscuridad. Entonces encendí la luz y encontré dos gatos. El mío…

  • LITERATURA

    EL HEREJE

        LUIS FERNANDO CUETO   No nos quedó más remedio que quemarlo. El Santo Oficio, en su infinita piedad, le dio la oportunidad de librarse de las llamas, de escoger una muerte digna mediante el garrote, pero él mismo rechazó esa indulgencia, no quiso abjurar de sus errores, se negó a besar el crucifijo y abrazar la fe católica, y se condenó solo a la hoguera. Por lo demás, había demasiadas pruebas en su contra, casi una decena de testigos, entre reos y custodios, que lo vieron, entre sueños, quitarse las cadenas, abrir las rejas de su celda y salir levitando, alzando vuelo, de las mazmorras. Después vino la…

  • MOTIVACIÓN

    VIVE DE PRIMERA MANO

        Gabriel Sandler   No te conformes con tan solo contemplar imágenes en una pantalla. Siente la rica, verdadera y variada textura de la vida mientras participas activamente en ella.   Mira a los demás a los ojos, no tan solo a través de una cámara. Involúcrate en largas conversaciones llenas de sentido, no tan sólo en abreviadas charlas para ponerte al día.   Vive de primera mano. Experimenta la plenitud de sentir la vida.   No eres apenas un concepto o una identidad. Eres una hermosa y única encarnación viviente del milagro de la existencia.   Toca y escucha y saborea y mira lo que realmente está allí.…

  • LITERATURA

    TIZA, BIRRA, FASO

        Hernán Casciari   A las siete de la tarde del lunes que acabaría en tragedia, sonó dos veces, desganado, el teléfono blanco de la mansión. La empleada, secándose las manos en el delantal, atendió presta. «Con la casa del doctor Baldasarri, ¿digamé?», recitó. Del otro lado de la línea, la acongojada voz de Cirilo pidió otra vez por Etelvina. La empleada tapó el auricular e informó a la jovencita, que miraba «El Señor de los Anillos» recostada en el sofá: —De nuevo el morochito; ya es la tercera vez en el día… ¿Qué le digo, señorita? Con un mohín de fastidio Etelvina ensayó un ademán de indiferencia, levantó los…